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viernes, 11 de febrero de 2011

¿SE ACUERDAN DEL FMI?


Leemos en Página 12 que el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió un documento sobre su propia actuación en los orígenes de la crisis financiera internacional, con autocrítica (y no con fuertes críticas al gobierno, como diría Geraldinho).
Claro que, si de autocríticas se trata, estos muchachos sólo son superados por los radicales.

Admiten -forzoso es reconocerlo- que subestimaron la dimensión de la crisis, y se mostraron poco permeables a las críticas por haber implantado una cultura de "pensamiento único" (¿les suena?), lo que ciertamente no es poco.

El problema es que, puestos a aconsejar medidas para resolver la crisis de la cuáles ellos mismos son grandes responsables, apelan siempre al mismo manual, como si nada hubiese pasado.

Y nosotros aquí en la Argentina sabemos en carne propia lo que ocurre cuando se les hace caso.

Pero también hemos aprendido, desde el 2003 para acá, lo que ocurre cuando no se les hace caso.

Por eso cuando el paso del tiempo deje lugar a una perspectiva de valoración histórica, se pondrá en su justo lugar a la decisión de Néstor Kirchner de haberles pagada anticipadamente la deuda que el país tenía con ellos, para que se dejaran de joder con su influencia en el diseño y la ejecución de la política económica nacional.

Es cierto, alguno dirá: "bueno, pero ahora los convocaron para que asesoren al Indec sobre los índices de precios", pero seamos honestos y hablando de lo que en economía importa (tasas de interés, tipo de cambio, gasto público, nivel de empleo, salarios y actividad económica, rol del Estado, privatizaciones, tarifas de los servicios públicos, leyes laborales), desde el 2003 para acá en la Argentina, ¿quién se acuerda del FMI? 

martes, 8 de febrero de 2011

AUTOCRÍTICA RADICAL


Leemos en Infobosta las increíbles declaraciones (aunque pensándolo bien, con este muñeco nada es increíble) de De La Rúa sobre su gobierno, según las cuáles al parecer Cavallo -al empernarnos a todos con el corralito- demostró ser un estadista con mucho coraje; y los más de 30 muertos por la represión (mientras él se fugaba en el helicóptero) no le dieron lástima, sentimiento que sí le provocó la renuncia de Chacho Alvarez.

Lo de la Banelco como sabemos fue un invento de Moyano, y a Grecia y otros países les va bárbaro con la ayuda del FMI; algo que por otra parte acá pudimos comprobar en carne propia en otras épocas.

En la cumbre de la estupidez (en el Aconcagua digamos, aunque en unos días podría escalar hasta el Everest), Chupete hace el elogio "de Cobos y su incertidumbre"; y sí, ya lo dijo Descartes: "tengo incertidumbre, luego existo".

¿Qué es eso de estar seguro y tener ideas firmes y claras todo el tiempo, eh, a quién se le ocurre pedirle eso a un hombre de Estado?, ¡por favor!.

Lo que estas declaraciones dejan claro -además de las enormes fallas que tiene nuestro sistema hospitalario de salud mental, y el judicial ni hablemos-, es la profunda capacidad de autocrítica del radicalismo.

Es más, estamos en condiciones de revelar que, en pocos días, se conocería un durísimo documento del Comité Nacional de la UCR planteando que quizás hayan existido excesos de Yrigoyen en los fusilamientos de la Patagonia en 1921.

En cambio para revisar la postura de Zabala Ortíz al subirse en 1955 a uno de los aviones que bombardearon la Plaza de Mayo, no estaría todavía maduro el clima interno del partido, y habría que dejar pasar unos años para que aquieten las pasiones.