lunes, 27 de diciembre de 2010

¡POR FIN COINCIDIMOS CON CLETO!

Por lo menos con lo que dice acá.

O sea, cuando dice: "No se puede violar la ley. Si hay una orden judicial que pide el desalojo, hay que hacerlo y buscar la forma más lógica y razonable. Nadie dice que haya que entrar a los palos, pero sí con toda la fuerza que da la ley", se está refiriendo claramente a que él no tendría problemas en que entre la Gendarmería o la Federal a su despacho del Senado, y -sin necesidad de apelar al uso de armas de fuego- lo lance por las ventanas, simplemente agarrándolo del forro del ojete.

Y cuando dice: "Orden es sinónimo de progreso, no se puede progresar sobre la base del desorden porque aparecen los que especulan y sacan ventaja cuando el Estado pierde el control de las instituciones", está diciendo claramente que, como una contribución suya al progreso del país, piensa renunciar de una buena vez para no seguir especulando con su chapa de vicepresidente que le permite usar autos y aviones oficiales, chequeras de pasajes, subsidios, nombrar asesores y todo esas ventajitas; y de ese modo -renunciando al cargo, lo que debió haber hecho el 17 de julio del 2008- el gobierno nacional y los que votamos a Cristina en el 2007, podremos recuperar el control de las instituciones, específicamente de la vicepresidencia.

¡Ahora sí viejo, por fin un gesto digno de este tipo, renuncia, se va a su casa y listo!

¿Cómo dicen, que nada de eso, que todo lo contrario?

¿Qué piensa seguir en el cargo y desde allí hacer campaña en contra del gobierno, y candidatearse para presidente?

¡Pero qué garrón, y nosotros que lo creíamos un prócer!, al final de cuentas habrá que reconocer que sigue teniendo la misma cara de boludo de siempre:

 
PD: ya que dice en la nota que "conoce el modo de manejar un arma y la "responsabilidad" que requiere esa situación.", ¿por qué no se la apunta a la sien y terminamos con el sufrimiento?

COLLAR DE PERLAS II

Seguimos analizando el proyecto de Presupuesto provincial 2011 enviado por el gobierno de Binner a la Legislatura.

Producción hay mucha, Ministerio...

El Ministerio de la Producción es todo un tema, porque con sus $ 95.477.400 representa apenas el 0,38 % del gasto público provincial, y de esos fondos destina apenas $ 12.094.000 (o sea el 12,66 %) a Transferencias a los sectores productivos vía subsidios o bonificación de tasas de interés.
Del total de esas transferencias, el 48,22 % están destinadas a los sectores agropecuarios, y el 51,78 % restante se deben distribuir entre la industria, el sector cooperativo (donde hay muchas cooperativas agropecuarias además), la economía social, la producción de granja (o agricultura familiar), la forestación, las empresas de base tecnológica y el sector turístico.

En el caso particular de la bonificación de tasas de interés (o sea la parte del endeudamiento bancario de las empresas de la que se hace cargo el Estado) el gobierno provincial prevé gastar apenas $ 2.280.000, de los cuales el 89,91 % está destinado al sector agropecuario (fundamentalmente ganadero) y solo $ 30.000 (es decir el 1,31 % de éste rubro) a bonificar tasas de interés a la industria. En la provincia de Paraná Metal el presupuesto del Ministerio contempla en “Acciones de apoyo a la cadena de valor de la industria metal mecánica” apenas $ 50.000.
Hay que contrastar estas cifras con los $ 6.126.000 previstos para participar con stands en diferentes ferias y exposiciones (comprendiendo obviamente Expoagro, organizada por Clarín y La Nación donde la provincia ha tenido participaciones estelares en años anteriores), y sin contar los gastos en publicidad, contratos de locación de servicios, viáticos y otros rubros asociados a esos eventos; y con los $ 6.130.000 (cifra que se mantiene invariable desde 1999) en concepto de aportes de capital al fideicomiso creado para servir de garantía a las empresas que tomen créditos a través del Banco Nación.

Por contrario imperio, la Nación paga los REPRO al diario El Litoral y muchas otras empresas santafesinas, la garantía horaria de los frigoríficos con suspensiones y las compensaciones de la ONCCA a productores, molinos, tamberos y frigoríficos), que puesto en cifras significa que el Estado nacional invertirá el año próximo en Santa Fe en programas de empleo (los mencionados, más el Seguro de Formación y Capacitación, y diversas actividades de recalificación laboral), $ 138.829.000, que equivalen al 145,40 % del presupuesto total del Ministerio de la Producción provincial; y la ONCCA (Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario) distribuirá en la provincia en compensaciones a productores, molinos, tambos y frigoríficos 1394,5 millones de pesos, lo que equivale a 14,6 veces el presupuesto total del Ministerio de la Producción que conduce Bertero.

Puerto lo que se dice Puerto, el de la Música

Para el traslado y reconversión del puerto de Santa Fe (obra en la cual el gobierno provincial, respondiendo a la presión de Víttori desde las páginas de El Litoral, se comprometió a asumir todo el costo del endeudamiento, aun la parte que correspondía al Ente Administrador), el presupuesto asigna fondos por $ 24.301.000, pero nada en obras y de ese total, el 51,47 % (más de doce millones) está destinado a pagar los servicios del endeudamiento contraído para la etapa de preinversión.

En cambio para el Puerto de la Música hay previstos 40 millones (de Rentas Generales), más 12 que hay en el presupuesto de Ciancio para reacondicionar el puerto de Rosario (si alguna vez se concreta el convenio con la Nación para que ceda los terrenos), en compensación por el uso de parte de los muelles para la estructura curva diseñada por Niemeyer, porque los arquitectos de acá no la sabían hacer.

Ciancio vive de la kaja de De Vido
 
El Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente tiene un presupuesto total de $ 834.118.000, de los cuales el 63,08 % se lo llevan los aportes del Estado a ASSA (incluyendo 34 millones del Fondo Soja), los subsidios nacionales al transporte de pasajeros (200 millones) y los $ 75.700.000 contemplados para construir tramos de cinco acueductos (Norte 1, Sur 1, Sur 2, Noreste 2 y Norte 3), pero eso sí: con fondos de Rentas Generales y sin financiamiento externo, o sea no creemos que pongan un caño (el Acueducto Sur 1 tiene asignados 10.000 $).

Los subsidios al transporte automotor de pasajeros (el llamado SISTAU, o Sistema Integrado de Subsidios al Transporte Automotor) para mantener el precio del boleto urbano, pasarán a ser de 200 millones de pesos, lo que implica un 49,26 % de aumento respecto de los 134 millones transferidos por ese rubro éste año.

¿Se viene la redistribución del ingreso?

Se mantiene el subsidio a Sol Líneas Aéreas (cuyo convenio venció hace un año y medio y no fue renovado) por $ 2.459.000, mientras que para el transporte ferroviario en el norte para la cosecha del algodón se invertirán $ 350.000 a favor de Servicio Ferroviarios del Chaco y los municipios y comunas ubicados en la traza del ramal; lo que es lo mismo que decir que por cada peso que la provincia invertirá en abaratar el pasaje de tren de los peones golondrina, invertirá 7,02 $ en abaratar el viaje en avión de los ejecutivos.
Y pensar que después hay que escucharlos a Ciancio, Binner, Giustiniani y todos hablando de los subsidios a los trenes del conurbano bonaerense.

Los caminos de la soja
 
La Dirección Provincial de Vialidad tiene previsto ejecutar obras por $ 291.875.000, de los cuales el 63,33 % se solventarán con el Fondo Soja, pero si de lo pautado con recursos propios del organismo o Rentas Generales se eliminan las Obras Varias sin discriminar ese porcentaje se elevaría al 66,76 %; aunque por contrapartida la DPV tiene proyectadas en su presupuesto 56 obras, financiadas con el Fondo Soja, por un valor simbólico de $ 10.000 cada una; entre ellas el Puente sobre el arroyo Leyes en la Ruta Provincial 1, la Circunvalación de Rafaela, la Autovía en la Ruta Provincial 70 (concesionada a un consorcio de municipios y comunas que cobra peaje) desde la Circunvalación Oeste de Santa Fe hasta Esperanza y el acceso Norte a Santo Tomé desde la autopista.

Para la finalización de la Circunvalación Oeste hay previstos 3,5 millones de Rentas Generales (¿la terminarán algún día?) y para la ampliación de la calzada de la Ruta Provincial 1 hasta la intersección con la Ruta 168, 21 millones de pesos, pero en éste caso todos provenientes del Fondo Soja.

domingo, 26 de diciembre de 2010

COLLAR DE PERLAS


La discusión por el Presupuesto provincial 2011 en la Legislatura santafesina está ingresando en su tramo final y, por lo que parece, más álgido.

A partir de ésta entrada, iniciamos una serie de posteos analizando el proyecto remitido a las Cámaras por el gobernador Binner, en el que se pueden encontrar -si uno busca- muchas perlitas para el análisis; considerando además que el presupuesto es, por excelencia, la herramienta a través de la cual una gestión expresa su plan de gobierno, sus prioridades y en definitiva, su proyecto político; en este caso para la provincia de Santa Fe.

Y otro dato a tener en cuenta: todo parece indicar que, más tarde o más temprano, el Presupuesto provincial será aprobado y sin grandes variantes respecto de lo propuesto por el Poder Ejecutivo; según las malas lenguas con los votos de reutemanistas y obeidistas y en el marco de un acuerdo más amplio con el socialismo, que involucró como moneda de cambio el voto favorable de ambos a la boleta única, tanto en la sanción de la ley original, como en la aprobación del veto parcial de Binner.

De modo que habrá que ver entonces no sólo lo que sucede con el Presupuesto, sino en que medida las cuestiones que contiene -y que a nosotros nos interesa puntualizar desde aquí- son modificadas o mantenidas; pues si este segundo fuera el caso, sería una nueva comprobación de que al oficialismo provincial y ciertos sectores de la oposición (no precisamente los enrolados en la defensa del gobierno nacional) los unen más  coincidencias de las suelen admitir. 

Acá vamos entonces:

Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago

El proyecto de Presupuesto 2011 contempla recursos por un total de $ 24.852.951.000, y transferencias de coparticipación a los municipios y comunas por $ 1.980.130.000, lo que implica que la provincia les coparticipa el 7,96 % del total de sus recursos; cifra a tener en cuenta para analizar el reiterado reclamo de Giustinniani para que la Nación cumpla con el “piso” del 34 % a las provincias que establece (establecía) la ley de coparticipación del tiempo de Alfonsín.

La bolsa del banquero

Entre los recursos, se calculan 15 millones de pesos por canon fijo a pagar por el Nuevo Banco de Santa Fe por ser el agente financiero del gobierno, más $ 9.874.000 de canon variable. Como el agente financiero se lleva como retribución el 1 % de los ingresos provinciales de carácter tributario (estimados por el proyecto en $ 5.644.857.000), el amigo Eskenazy tendrá en el 2011 una ganancia de $ 31.574.570 fruto de su contrato con el Estado provincial, sin contar otros rubros como los 30 $ que cobra por la apertura de cada nueva cuenta corriente.

Las obras entran en un túnel

El ente administrador del Túnel Subfluvial contempla recaudar en concepto de peaje $ 18.150.000, lo que representa un incremento del 36,99 % respecto de lo presupuestado para este año (se notan los aumentos de la tarifa), pero piensa gastar en Bienes de Uso (Gastos de Capital) $ 2.072.500, de los cuales solo $ 1.044.000 (poco más de la mitad) están específicamente destinados a obras (lo que es lo mismo, uno de cada 17,38 pesos que recaudará de peajes). Para peor aun, de ese total de obras, en el viaducto propiamente dicho (es decir el Túnel mismo) invertiría $ 552.000, o sea uno de cada 32,88 $ que recauda de peaje (siempre que alguna vez hagan una obra, claro, porque en los años anteriores no ejecutaron ninguna).
Un corte y volvemos

La EPE contempla recaudar el año próximo en concepto de tarifas por suministro de electricidad $ 2.337.756.000, y gastar para comprar luz al Despacho Nacional de Cargas $ 941.106.00, o lo que es lo mismo, por cada peso que gaste en comprar luz, obtendrá $ 2,48 por venderla a los usuarios; relación que viene incesamente en aumento desde 2007 cuando era de 1,89 a 1, como consecuencia de los más de seis aumentos de tarifas de la gestión progresista.

Esos aumentos de tarifas significaron además una progresiva licuación de los costos de la empresa, porque la compra de electricidad (su principal gasto obviamente) representaba en el 2007 el 49,03 % de sus gastos, en el 2008 el 43,25 %, en el 2009 el 37,46 % y serían el año próximo el 35,74 %; cifras todas a tener en cuenta por  si se aduce alguna baja de subsidios nacionales a la electricidad para volver a aumentar las tarifas. Pese a eso, solo invertirá en obras el 5,88 % de su presupuesto, y en plata apenas unos 3 millones de pesos más que ASSA, pese a contar con un presupuesto más de cinco veces mayor.

En cambio y como consecuencia de los aumentos de tarifas, se incrementa cada vez más la carga impositiva que debe pagar la EPE (I.V.A. e Ingresos Brutos) que ascenderá el año próximo a $ 353.227.000, que representan el 13,41 % de su presupuesto y 2,28 veces su plan de obras.

Claro que eso no ha significado que se terminen los cortes en el verano, sino todo lo contrario. Sobre el plan de obras de la EPE, ver acá lo que ya se dijo.

Agua que no has de beber 

Y ya que hablamos de ASSA, planea ejecutar en el 2011 obras por $ 151.390.000, o sea el 30,36 % de su presupuesto, de las cuales el 42,96 % se ejecutarán en Rosario y apenas el 12,74 % en Santa Fe, aunque entre estas está prevista la readecuación de la toma del Colastiné a la altura de Calchines por $ 4.319.503. El 22,46 % del total de esas obras (34 millones de pesos) se solventarán con el Fondo Soja.

Para la operación del Acueducto Centro Oeste (que se construyó e inauguró este año con una inversión de 180 millones de pesos íntegramente solventada por la Nación), la empresa apenas piensa invertir $ 573.948 (el 0,38 % de su presupuesto en obras).

Las cajitas felices de Ronald Bonfatti

El Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado tiene asignado un presupuesto total de $ 650.914.000, de los cuales $ 465.024.000 (es decir el 71,44 % del total) están distribuidos en diferentes “cajitas políticas” puestas al servicio de la candidatura de Bonfatti, el elegido de Binner para sucederlo; o que se pueden usar a esos fines según el siguiente detalle: $ 31.331.000 del Fondo Partidario Permanente que deben girarse a los partidos políticos para las internas abiertas, $ 39.790.000 de gastos para el operativo eleccionario, $ 30 millones de publicidad manejada por el amigo Galassi, Secretario de Comunicación Social (el gasto global del gobierno en el rubro llega a los 87 millones), 216 millones de Fondo Soja para municipios y comunas (cuya distribución por proyectos debe ser aprobada por el elegido de Duermes), $ 139.030.000 del Fondo de Obras Menores (ídem al anterior) y $ 7.857.000 del Plan Estratégico, el Gabinete Social y el proyecto URB AL (el financiado por la Unión Europea), que se van íntegramente en contratos, viáticos, gastos de funcionamiento, alquileres de locales y catering; todo eso sin contar que los 30 millones de pesos del Fondo del Conurbano (que figuran en el presupuesto de la Gobernación) son también administrados por resolución del sosías de Aldo Rico, quien puede así decidir nada menos que para que les da la plata (y para que no) a Lifschiz y Barletta, sus rivales en la interna.

La justicia tarda, pero no llega

La implementación de la reforma de la justicia penal sigue siendo toda una incógnita, porque las partidas para eso no están contempladas en el presupuesto del Poder Judicial, sino en el del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; que prevé a esos fines $ 75.356.000 que equivalen al 33,36 % de su presupuesto total. De esos recursos, 60 millones de pesos son “Créditos contingentes en Personal” para solventar los 999 nuevos cargos creados para el Ministerio Público Fiscal y el Servicio Público de la Defensa.

El problema es que con esos números el costo salarial mensual de cada cargo estaría en el orden de los $ 4620 (incluyendo aportes patronales), o los $ 3280 de bolsillo netos mensuales para cada Secretario, Fiscal o Defensor, lo cual es claramente un absurdo y demuestra que en realidad, se cubrirá una ínfima proporción de los cargos conforme a las prioridades del Ejecutivo, y no de la reforma.

En otras entradas la seguimos.




    

ACCESO A LA VIVIENDA DIGNA




La nota de Roberto Navarro continúa aquí.

Un par de datos a tener en cuenta: la provincia de Santa Fe figura tercera en el ránking de cantidad de viviendas construidas en el marco de los planes nacionales desde el 2003, y lo que dice el epígrafe de la foto de arriba. No creo que haya que agregar mucho más al respecto. 

Y sin embargo hoy mismo, el ex gran diario argentino, apelando a fuentes "irreprochables" (¿vieron cómo, a medida que el "periodismo de investigación" clarinesco desaparece, se multiplican las "ong´s" misteriosas?), trata de convencernos, contra toda evidencia, que el gobierno nacional no construye casas, ni escuelas, ni caminos, ni cloacas, ni nada bah.

Incluso en la nota plantean que habrían aumentado los subsidios "para obras públicas" (¿qué serán esas obras entonces, cordones cuneta, o mejor aun, barrios privados?), y los gastos en "asistencialismo".

Que esta gente de la Fundación Siena agreguen al nombre "y Konrad Adenauer", y consideren asistencialismo" a la Asignación Universal por Hijo, los Planes Trabajar (actualícense gente, no existen más desde el 2005, en todo serán las cooperativas del programa "Argentina Trabaja") y las pensiones no contributivas, nos dice bastante acerca sobre que vereda ideológica transitan; pero ese no es el punto.

El punto es que, cuando desde el mismo diario que encubre la inoperancia de Macri para construir viviendas (81 por año), se plantea como un grave problema que el gobierno que construyó más de 100 escuelas en 7 años, el año pasado (en medio de la peor crisis económica mundial desde 1929) "sólo" pudo terminar 89 escuelas (o sea siete y media por mes), en realidad no se está hablando sobre lo difícil que es el acceso a la vivenda digna.

Se está demostrando en los hechos lo difícil que es, hoy en día, acceder a periodismo digno.     


BOLAS DE CRISTAL


Una de las consecuencias más notorias de las políticas económicas heterodoxas adoptadas por el gobierno nacional desde el 2003 para acá, ha sido dejar permanentemente descolocados a los que confunden la ciencia económica, con el tarotismo, la adivinación u otras ramas anexas; algo que por ejemplo practica Lilita carrió, en el campo de la política.

En esta nota de hoy de Página 12, Alfredo Zaiat la emprende otra vez contra estos pseudo gurúes, que encubren, bajo un presunto cientificismo, un menos respetable lobbismo a favor de la adopción de determinadas políticas económicas, que obviamente favorecen a determinados intereses.

El mismo diario, en el suplemento Cash de la edición de hoy, nos brinda un ejemplo concreto de estos disparatados pronosticadores

Pero como esta gente no se arredra, y parecen tener cierta dosis de masoquismo, nos ofrece hoy un compilado de nuevos pronósticos de catástrofes para el año que se avecina, en La Nación de hoy. 

Insisten -parece- en comprarse todos los boletos del tren al fracaso, asegurándose de ese modo otro papelón más (y van...) para dentro de un año, más o menos para esta época.

Que es lo que suele suceder cuando uno atiende a los consejos de gente que tiene las bolas de cristal.

PD: actualización, acá la gente del suplemento Cash ahonda sobre el tema.     

sábado, 25 de diciembre de 2010

LOS NIDOS DEL MORAJÚ...

...o las casitas de Barletta, que parece que siempre se mete en nido ajeno.
Leemos acá   la preocupación del intendente, quien considera que el nuevo presupuesto provincial debería incluir un programa específico para abordar la construcción de viviendas en la Provincia de Santa Fe.
Luego de plantear su interesante inquietud, y seguramente para no subrayar una falencia más del gobernador -su socio político, al menos hasta la boleta única-, quiere justificar la inacción de Binner en el tema viviendas responsabilizando adivinen a quien. Sí. Al gobierno nacional.
Sr. Intendente, si Ud. se tomara unos minutos e ingresara en el sitio web de la Provincia, podría advertir el monto de transferencias efectuadas por el Gobierno Nacional, entre otros conceptos, por el llamado Fondo Soja, que proviene de éste decreto de Cristina, y que se puede usar -entre otras cosas- para construir viviendas.
Aunque nos limitáramos solo al año 2010, podría advertir Ud. que lo poco -muy poco, de acuerdo a lo presupuestado-, que ejecutó de obra pública su socio durante éste año, se realizó fundamentalmente gracias a las transferencias del Gobierno nacional; algo que por cierto Ud. no puede desconocer, dado que la única obra de importancia que su propia gestión municipal ejecuta para los castigados barrios del borde oeste de la ciudad, se financia íntegramente con fondos nacionales, que suplen la inoperancia del gobierno provincial, que es el que estaría obligado a ejecutarla.
Pero dejemos el pasado y miremos para adelante. El presupuesto provincial para 2011 que está discutiendo la Legislatura, prevé un total de gastos de casi 25.000 millones de pesos, y Ud. refiere en la nota que en la provincia hay un déficit habitacional de 100.000 viviendas, y en la ciudad de Santa Fe, el déficit sería de 15.000 según estimación de la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo.
Dicho sea de paso, ése es un organismo creado ¡en 1971! con el objeto justamente -como su nombre lo indica- de ejecutar programas para construir viviendas en toda la provincia, algo que en la nota Ud. reclama contemplar para el futuro. Tamaño desconocimiento en alguien que pretende ser gobernador de Santa Fe, ciertamente asusta un poco.
Limitemos el análisis entonces a su Municipio, y al déficit de 15.000 viviendas en Santa Fe capital. Vamos a obviar el párrafo en el que Ud. manifiesta que colaboró en la construcción de módulos habitacionales dignos en ésta ciudad, porque si se refiere por ejemplo a las viviendas del barrio Bajo Judiciales, no comprendemos el alcance que le da Ud. al concepto de "vivienda digna".
Siguiendo con el análisis, si su socio Duermes se decidiera, durante el año 2011, en la ciudad de Santa Fe se podrían construir por ejemplo 2000 viviendas, es decir cubrir en un solo año, casi el  14% del déficit habitacional, con un costo ínfimo en relación al total de gastos.
Si tomáramos un valor promedio de $ 67.567,56 por vivienda, la construcción de esas 2000 unidades arrojaría un gasto de $ 135.135.120, es decir el 0,54% del total presupuestado para gastos provinciales en el 2011, que como se dijo, son casi 25.000 millones de pesos.
Preguntará Ud. de dónde sacamos un cálculo tan exacto acerca de lo que cuesta construir lo que uds. llaman "viviendas sociales".
Muy sencillo, de aquí, donde su ¿socio? el gobernador anuncia -con bombos y platillos- que inaugurará la friolera de 74 viviendas en Rufino, a un costo de 5 millones de pesos (para construir viviendas, después de la aplanadora Macri, viene sin dudas el gobierno del Frente Progresista).
Supongamos entonces que, para ustedes, si 74 viviendas son tan importantes -al punto de justificar tamaño acto y publicidad-, 338 nuevas casas lo serán mucho más.
Porque justamente esa cantidad -338 viviendas- son las que podría haber construido Ud. solito, desde la gestión municipal, con los $ 22.873.673,12 del Fondo Soja que le tocaron, dado que del total que recibió la provincia por ese concepto este año (algo más de 686 millones de pesos, 129 millones por encima de lo previsto por Binner en el Presupuesto 2010), el 30 % se destina a los municipios y comunas, de acuerdo al decreto presidencial antes mencionado; y de eso el 11,11 % es para la ciudad capital de la provincia que Ud. dice que gobierna.
Eso claro, siempre que Ud. hubiera decidido invertir esos fondos en construir viviendas, y no en cualquier cosa, menos en aquellos fines para los que fueron creados.
Como verá, plata hay, lo que falta son ganas o capacidad. No le eche la culpa a Cristina, porque la Presidente cumple con las transferencias a todas las provincias. Así que hable con Hermes o con su correligionario Storero, posiblemente el Ministro más ejecutivo de la gestión provincial, lo cual es toda una definición.
De lo contrario, ocúpese Ud. mismo del problema, a menos claro, que no sepa como hacerlo. 

viernes, 24 de diciembre de 2010

¡FELIZ NAVIDAD!

Los compañeros y compañeras de la Agrupación Néstor Kirchner les deseamos a todos los lectores de este blog -crean en lo que que crean- una muy feliz Navidad.

Y para que pasen unas fiestas auténticamente nacionales y populares, les dejamos este video:


Pero claro, como en toda familia nunca falta un gorila -sea de la Coalición Cívica, del PRO y hasta del peronismo federal-, en este otro video les damos una buena idea para que, pese a esas presencias desagradables con las que uno a veces se ve obligado a convivir, igual pasen unas fiestas con alegría y sana diversión:

DESDE DONDE HABLA CLARÍN

Recorten y guarden este titular:


Ténganlo a mano, para usarlo cada vez que un editorial de Clarín o un título catástrofe de TN hablen de "polémica decisión judicial", critiquen a un gobierno (éste o cualquier otro) por presionar a la Justicia, o por tener jueces a su servicio.

Acuérdense de buscarlo, cada vez que desde Clarín se abogue por la defensa de las instituciones, el respeto a la división de poderes, o el estricto cumplimiento de las leyes.

No lo pierdan, para no perder de vista nunca el lugar desde donde hablan.

EL JEFE DE CAMPAÑA DE DUHALDE

Foto exclusiva obtenida por éste blog, del responsable de organizar la campaña de Eduardo Duhalde a la presidencia:

Acá vemos algunos de los últimos actos realizados para apuntalar al candidato.

PESCADO PODRIDO


Leemos en el diario de De Narváez la presunta existencia de un "Plan B" oficialista por si Cristina no acepta ser candidata en el 2011, con una fórmula compuesta (oh, casualidad) por los dos favoritos del diputado narcolombiano: Scioli (para que le deje el camino libre para ser candidato a gobernador de Buenos Aires por el PJ) y Reutemann, que al igual que él está abandonando el barco del peronismo federal.

Aquí en Santa Fe levanta la noticia Sin Mostaza, una especie de house organ del reutemanismo, con la misma foto y todo; porque  la especie (un sábalo o boga en muy mal estado) conviene a los intereses del sector, ya que le permite cambiar el foco de la discusión política santafesina: el pedido del kirchnerismo encabezado por Agustín Rossi para que el PJ provincial (conducido por Spinozzi) emita una declaración expresa de apoyo a Cristina, o que sus dirigentes renuncien.

Todo eso sin mencionar que reutemanistas y obeidistas se aprestan a aprobar, en rosca con el socialismo y Hermes Binner -aunque éste lo desmienta-, la boleta única también para las primarias y el Presupuesto provincial 2011.

Para que haya un "Plan B", se tiene que caer el "Plan A", y como vemos acá y acá, eso parece estar lejos de suceder.

Por si a alguno no le quedó claro, o tienen el olfato estropeado por el olor del pescado en mal estado, desde este blog reiteramos lo que ya dijimos al respecto.





jueves, 23 de diciembre de 2010

OTRO DICIEMBRE TRAGICO

Apuntes para la militancia



La toma del Parque Indoamericano mostró la peor cara de nuestra sociedad: xenofobia, racismo, impericia, desgobierno. Fue una fuerte derrota cultural para aquellos que militan en el campo del respeto a la diversidad, el humanismo y la defensa de los sectores populares.

  1) Hace unos meses escribí en una columna dominical en Tiempo que uno de los principales problemas no visibles de la Argentina era, fundamentalmente, el racismo oculto que denigra al 50% de nuestra población que es mestiza, que es negra, hija de esas cruzas entre blancos, indios y gauchos. La toma del Parque Indoamericano mostró la peor cara de nuestra sociedad: xenofobia, racismo, impericia y desgobierno. Fue una fuerte derrota cultural para aquellos que militan en el campo del respeto a la diversidad, el humanismo y la defensa de los sectores populares. Sin embargo, Mauricio Macri, quien fue leal a su clientela y le dijo lo que ella quería escuchar –un discurso basado en el orden, la represión y la discriminación–, también salió perjudicado. La Ciudad de Buenos Aires es mucho más sofisticada de lo que la mayoría de los políticos cree –incluso dentro del peronismo–, y los discursos burdos y lineales suelen espantar a una mayoría de opinión que está más ligada a un progresismo blanquito que a una centroderecha brutal y poco elegante. Pronto, Mauricio Macri también va a encontrar su techo en las encuestas. Pero lo importante es que allí hay una misión para cumplir: la principal batalla cultural en la Argentina –y sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires– es disminuir los niveles de racismo y de desprecio social. La toma de conciencia –incluso dentro del movimiento nacional y popular y de centroizquierda– del problema de la discriminación cultural y racial. La cuestión de la denigración hacia el mestizo está tan arraigada en el lenguaje que sorprende. La palabra “denigrar” –perdón por el acto de barato “grondonismo”– proviene del latín denigrationis, que significa oscurecer. Denigrar a una persona no es otra cosa que “ennegrecerla”. La misión de la militancia cultural en los próximos años no es otra, entonces, que resignificar los términos y, sobre todo, tender a la igualación de oportunidades. Lo cultural no es una máscara de las relaciones económicas, lo cultural es –y debe ser– justamente su representación simbólica; trastocar valores significa –y también en un juego dialéctico empuja porque libera– distribuir riqueza y solucionar los problemas infraestructurales de la pobreza.

2) Otro de los males que despertaron tras la apertura de la caja de Pandora del Indoamericano es el fanatismo argentino por las conspiraciones y las versiones conspirativas de la política. Las conspiraciones existen, claro, pero suelen ser mucho menos numerosas y exitosas de lo que todos suponemos. El problema de este tipo de visiones es que alimentan y agigantan la figura del conspirador y perjudican a la víctima de esas maniobras. Es decir, crean fantasmas invisibles, todopoderosos, invencibles, y relega a la víctima de esas maniobras como un ser indefenso, incapaz de manejar esas conspiraciones. Imaginar complots, maniobras oscuras, internas irrefutables es, en algún sentido, despreciar la capacidad de resolver problemas por parte de la conducción del proceso político actual, en este caso la presidenta de la Nación. Nadie, niega, claro la existencia de maniobras políticas desestabilizadoras, de generadores de caos ni de aprovechadores que se presentan como “únicos salvadores de la patria”. Pero tampoco es cierto que hay una gran conspiración en marcha cuyo camino es inexpugnable y cuya conclusión es inevitable.
Es más, el principal problema de la presidenta en este momento no proviene de fuerzas exógenas. No deberían ser hoy, ni el radicalismo ni el macrismo, sus principales problemas. Ni siquiera un disminuido Eduardo Duhalde. Las encuestas de imagen positiva y de intención de voto le ofrecen un colchón suficientemente mullido como para esperar a octubre llevando adelante un par de medidas más y haciendo la plancha. Pero la presidenta tiene y tendrá, si no tensa las riendas de ese caballo arisco y mañoso que es el peronismo, más problemas dentro de sus filas que fuera de ellas. Las supuestas internas entre Nilda Garré y Aníbal Fernández, las peleas por las candidaturas, las peleas cruzadas entre las distintas fuerzas de seguridad, los intereses cruzados por la gestión –como por ejemplo el reciente conflicto por el Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora– y la disputa de los recursos presupuestarios, perjudican más a la presidenta que la acción de sus adversarios directos.
La muerte de Néstor Kirchner, el 27 de octubre pasado, debilitó, sin dudas, esa conducción política compartida que llevaban los dos líderes kirchneristas. Iniciar movimientos subterráneos dentro de las propias filas, sin ofrecer ni tregua ni descanso, es sin dudas el peor acto de deslealtad que puede ejercer hoy un dirigente, un cuadro o hasta el último militante del espacio. Los actuales son momentos de debate, de discusión, de revisión, pero no deben ser momentos de deslealtades.

3) En los próximos meses se producirán miles y miles de discusiones y debates a lo largo y ancho de la Argentina. Algunos pocos de ellos serán sobre cuestiones de cierta profundidad. La mayoría será sobre las candidaturas. Bastantes kirchneristas de última hora se sentirán sorprendidos por algunas designaciones y otros serán reticentes a apoyar a ciertos candidatos. Mucho se hablará, seguramente, de un “corrimiento” al centro por parte del kirchnerismo, a juzgar por algunas candidaturas menos progresistas de lo que los entusiastas “profundizadores del modelo” esperan.
El simpatizante kirchnerista no debería perder de vista varias cosas: 1) Las tácticas electorales a veces difieren de la estrategia general. 2) La voluntad y la decisión transformadora del rumbo del actual proceso ya ha sido probada en casi ocho años de gobierno, por lo tanto, debería haber una confianza entre votantes, militantes y cuadros respecto de la conducción. 3)Hay que comprender que la base de sustentación del peronismo kirchnerista ya incluye a vastos sectores de la centroizquierda. Por lo tanto, debe seducir no sólo al electorado cautivo y convencido, si no a aquellos sectores que no están convencidos o miran con desconfianza al actual proceso político. En función de las pruebas de gestión, el electorado progresista K debería dar un salto de confianza respecto de las tácticas electoralistas para 2011. 4) No hay que olvidar que una verdadera estrategia transformadora de la sociedad no puede prescindir de la vocación de poder. Por lo tanto, el único objetivo para el movimiento popular y nacional no es otro que ganar la mayor cantidad de elecciones posibles en 2011.
¿Por qué? Sencillo. La maquinaria peronista se maneja desde la conducción, y conduce el que acierta la estrategia. Conduce el que gana. ¿Y por qué debería ganar las elecciones el kirchnerismo? Porque sería la primera vez desde 1983 que un presidente es elegido en contra de la voluntad de las corporaciones mediáticas y económicas y porque por primera vez en más de 150 años un gobierno que tracciona hacia la democratización, la desmonopolización y la distribución de la riqueza tiene la posibilidad de gobernar más de diez años en la Argentina.

4) ¿Los kirchenristas tendrán que tragarse algún sapo? Es posible. Juan Domingo Perón dijo alguna vez: “Cada uno dentro del movimiento tiene una misión. La mía es la más ingrata de todas: me tengo que tragar el sapo todos los días. Otros se lo tragan de cuando en cuando. En política, todos tienen que tragar un poco el sapo.” Para los votantes, militantes, cuadros, dirigentes y conducción estos no son tiempos de posturas “estetizantes” y “yoicas”. El año 2011 es clave para el futuro del país. Ese es el único objetivo. Después vendrán los tiempos de debate sobre cómo continúa la “profundización del modelo”

EDUCANDO A MAURICIO

Leemos en Infobosta como el niño Mauricio está muy enojado porque el gobierno nacional todavía no habilitó cámaras de gas para solucionar el problema de las tomas, y aduce que existe un complot para enloquecerlos a los del PRO.

Menos mal que dijo que el complot es para volverlos locos y no pelotudos, porque si no nadie le hubiera creído.

Pero íbamos a otra cosa (o a lo mismo, depende como se lo mire): en la nota, el intendente porteño (porque eso de "Jefe de Gobierno" al único que le cabe es a Barletta, ojo) se queja de que  "acá hay un abandono del rol de defensa del derecho de los demás, que tiene que ejercer el Estado, y en la ciudad de Buenos Aires eso depende de la Policía Federal, que está bajo el ala del gobierno nacional"

Bueno, humildemente nosotros desde La Néstor vamos a hacer nuestro aporte para complementar la pobre educación que recibió Mauricio, que tendría que pedirles al colegio Cardenal Newman  y a la Universidad Católica Argentina que le devuelvan la plata, vea.

Ese experimento fallido que es la autonomía porteña surgió con la reforma de 1994, que incorporó a la Constitución Nacional el artículo 129 que dice lo siguiente, en la parte que nos importa: "la ciudad de Buenos Aires tendrá un régimen de Gobierno autónomo con facultades propias de legislación y jurisdicción, y su jefe de gobierno será elegido directamente por el pueblo de la ciudad.
Una ley garantizará los intereses del Estado nacional mientras la ciudad de Buenos Aires sea capital de la Nación."

Esa ley fue la 24.588, dictada en 1995 y conocida como "Ley Cafiero" porque fue el veterano dirigente peronista el autor del proyecto que la originó, y en su artículo 7 decía:  "El Gobierno Nacional seguirá ejerciendo, en la ciudad de Buenos Aires, su competencia en materia de seguridad y protección de las personas y bienes.
La Policía Federal Argentina continuará cumpliendo funciones de policía de seguridad y auxiliar de la justicia en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, dependiendo orgánica y funcionalmente del Poder Ejecutivo Nacional.
La ciudad de Buenos Aires y el Estado Nacional suscribirán los convenios necesarios para que éste brinde la cooperación y el auxilio que le sean requeridos para garantizar el efectivo cumplimiento de las órdenes y disposiciones emanadas de los órganos de gobierno de la ciudad de Buenos Aires.
La ciudad de Buenos Aires podrá integrar el Consejo de Seguridad. No podrá crear organismos de seguridad sin autorización del Congreso de la Nación." 

Macri hizo de la seguridad un caballito de batalla de su campaña para ser electo Jefe de Gobierno, e insistió una y otra vez con que le traspasasen la Policía Federal, o en su defecto crearía una propia, como luego terminó haciendo de la mano del "Fino" Palacios, otro experimento que ya sabemos como terminó.

En ese plan, se entrevistó con Kirchner luego de ser electo y logró que se modificara el artículo 7 de la ley Cafiero, a través de la Ley 26.288, quedando redactado así:  "El Gobierno nacional ejercerá en la Ciudad de Buenos Aires, mientras sea Capital de la República, sus funciones y facultades en materia de seguridad con la extensión necesaria para asegurar la efectiva vigencia de las normas federales.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ejercerá las funciones y facultades de seguridad en todas las materias no federales. El Gobierno nacional las seguirá ejerciendo hasta tanto aquel ejercicio sea efectivamente asumido por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La Ciudad de Buenos Aires podrá integrar el Consejo de Seguridad Interior."

La diferencia entre una y otra es muy clara, y del cambio pedido por Macri -y otorgado por Kirchner y el Congreso- surge clarísimo algo: si el gobierno de la ciudad de Buenos Aires no se hace cargo de garantizar la seguridad en su distrito (algo que hace el gobernador de cualquier provincia argentina, en territorios mucho más extensos y sin tantas quejas), no es porque eso le corresponda al Estado nacional, sino porque está compuesto por una manga de inútiles.

Claro que eso lleva a preguntarse para que cornos crearon la Policía Metropolitana, y en definitiva para que sirve, como no sea para lucir estos simpáticos chalecos, parados en pose frente a coquetos patrulleros:

Y es por eso que en este blog, siguiendo la línea ya iniciada en otra oportunidad, lanzamos otra encuesta:

¿Para qué creen ustedes que sirve la Policía Metropolitana? (ya sabemos que para correr a palazos a los crotos de las plazas no, porque para eso Macri cuenta con otros grupos especializados)

Las opciones son:

a) Para ayudar a los viejitos a cruzar las calles

b) Para bajar gatos de los árboles

c) Para manguear pizza y helado gratis

d) Para coimear en las licitaciones de compra de patrulleros

e) Para nada

Así que en breve estará la encuesta a la derecha del blog (tratándose de algo vinculado a Macri, no podría estar en otro lado), para que los lectores puedan participar, y de paso sigamos, entre todos, educando a Mauricio.

LAS BICICLETAS DE BARLETTA...


..no son las primeras en llegar a la meta, parece.

Leemos en El Litoral  el lanzamiento de una revolucionaria idea de nuestro Lord Mayor (se abren las apuestas: ¿cuánto creen ustedes que tardan en chorearse todas las bicis?), para descongestionar el tránsito en el centro de la ciudad.

Pero algo nos hacía dudar sobre la originalidad de la idea, como si ya la hubiéramos escuchado o visto en otro lado, algo por el estilo.

¡Ah, si!, ya nos acordamos, lo vimos acá

Lo cual nos deja otra gran duda: a Macri lo de desalojar por la fuerza el Parque Indoamericano y el club Albariños, ¿se le habrá ocurrido sólo, o lo inspiró Barletta con las topadoras en Bajo Judiciales?

Fuentes generalmente bien informadas (como diría Sergio Villaroel), nos afirman que, ante la crisis habitacional que sufre la ciudad de Buenos Aires, y sabedores de la larga experiencia en la materia de Mario Domingo Barletta (a) El Morajú,  estarían viajando a Santa Fe funcionarios porteños para conocer in situ los imponentes planes de vivienda que encara el municipio santafesino, y replicarlos en la reina del Plata.

En exclusiva para éste blog, les mostramos las imágenes del prototipo de plan, que el PRO empezaría a construir en las villas porteñas, con asesoramiento y diseño de estudiantes de arquitectura de la UNL, que militan en Franja Morada y son becarios de la municipalidad (no pudimos establecer si son los mismos que hicieron las pintadas contra Palo Oliver):


LA COPARTICIPACIÓN Y EL JUEGO DE LA PERINOLA

La discusión por la coparticipación federal es, sin dudas, unas de las más álgidas e intrincadas de la escena política nacional; y en no pocos casos encubre, so pretexto del federalismo, discursos que ocultan la propia incapacidad para gestionar, o exponen una particular visión de lo que debe ser un proyecto de país.

Florecen en torno al tema mitos y zonceras generalizadamente difundidos -como esos de que, si un gobernador se pelea con el presidente, no le van a mandar la plata; o que se reparte según el capricho de alguien-, junto a otros más elaborados, pero no menos peligrosos.

Por aquí en Santa Fe -y en muchas de las provincias más ricas de la llamada pampa húmeda- es frecuente escuchar “la provincia aporta tanto, y no le devuelven en la misma medida”.

La muletilla atraviesa los alineamientos partidarios, y es común oírla tanto del gobernador Binner o el senador Giustiniani, como de los ex gobernadores y hoy referentes del denominado “peronismo”, Jorge Obeid o Carlos Reutemann.

Según esa idea, el aporte de cada provincia a la riqueza nacional (lo que sería el Producto Bruto Geográfico) debería verse directamente reflejado en los recursos que percibe en el marco del régimen de coparticipación federal de impuestos.

Habrá que empezar por decir que la Nación no es un ente abstracto separado del conjunto de las provincias en los planos del espacio y el tiempo, y ese Producto Bruto Geográfico se conforma (como el PBI en su conjunto) con el producto de los bienes, servicios, inversiones y gastos del sector privado, más los del sector público incluyendo en éste al Estado nacional.

Además esa diferente contribución de las distintas regiones del país a la riqueza nacional responde a la perduración de un determinado modelo de desarrollo (el primario agroexportador, sobre cuya estructura poblacional y de servicios e infraestructura se montó luego el de industrialización por sustitución de importaciones), con tendencias que vienen desde lejos y no son sencillas de revertir; menos aun con planteos como el que impugnamos.   

La simpleza de la idea que cuestionamos -como todas las ideas simples- encierra su orfandad conceptual, y para demostrarlo, traslademos el mismo parámetro a los contribuyentes (personas físicas o empresas) que pagan impuestos al Estado, por cualquier concepto y en cualquiera de sus niveles (nacional, provincial o municipal).

Pensemos por ejemplo en Gregorio Pérez Companc, Amalia Lacroze de Fortabat o Gustavo Grobbocopatel diciendo: “yo pagué millones de impuestos el año pasado, y el Estado no me hizo una autopista para mí solo”, o cosas por el estilo.

Por reducción al absurdo, lo que tratamos de demostrar es que los impuestos tienen -en más de un aspecto- una finalidad redistributiva de la riqueza dentro de una sociedad, tanto por estratos sociales -se dice que un sistema es progresivo en ese aspecto cuando los que más tienen, más pagan-, como por regiones geográficas, como un elemento equilibrador del desarrollo.

Es decir algo bastante más complejo que un azaroso juego de la perinola, donde unos pueden llegar a poner todo, pero con la condición de sacar en la misma medida, y otros no recibir nada.

Pero a esta altura del análisis, sería bueno aclarar como funciona la copartipación federal a las provincias de los impuestos directos (por ejemplo Ganancias) o indirectos (por ejemplo el IVA) que recauda el Estado nacional.

Básicamente está regida por la Ley 23.548, sancionada durante el gobierno de Alfonsín, y que vino a reemplazar a la 20.221 dictada por la dictadura de Lanusse cuando se retiraba del poder luego del triunfo de  Cámpora, y con esquemas similares: se define cuáles son los impuestos a coparticipar (todos los nacionales directos e indirectos, excepto los que tengan en todo o en parte afectación a fines específicos y excluídos los derechos de exportación que son exclusivos de la Nación), se establece lo que se llama la distribución primaria (cuanto le corresponde al Estado nacional, cuanto a las provincias en su conjunto y cuanto se destina a un Fondo de Desarrollo Regional) y la distribución secundaria (es decir cuanto le corresponde a cada provincia del 100 % que les toca al conjunto de los estados provinciales).

También se establece un órgano de interpretación y aplicación (la Comisión Federal de Impuestos), donde las provincias y la Nación tienen representantes, pautas sobre liquidación y cálculo de los impuestos provinciales como Ingresos Brutos y Sellos (para evitar casos de doble imposición), y el criterio de automaticidad de las transferencias, es decir que por intermedio del Banco Nación, las provincias reciben directamente en sus cuentas los fondos a medida que la AFIP los va recaudando, todos los días.

Este último elemento -que derriba el mito del "cierre del grifo" cuando hay peleas entre gobiernos nacionales y provinciales de diferente signo- es tan central en el régimen, que en la reforma de 1994 fue expresamente incorporado al texto de la Constitución Nacional (artículo 75 inciso 2º segundo párrafo).

Eso es el sistema en líneas generales, y sobre esas pautas impactan tanto los famosos pactos fiscales firmados durante los gobiernos de Menem y De La Rúa, (uno de ellos, el que autoriza a detraer de la masa coparticipable el 15 % para destinarlo a solventar el sistema de seguridad social), como las diferentes leyes del Congreso que crearon afectaciones específicas de determinados impuestos, como fue en su momento el caso de la Ley de Financiamiento Educativo 26.075, que permitió que el país alcanzara este año una inversión del 6,47 % del PBI en materia de educación.

Respecto del famoso 15 % que se destina a la ANSES, es bueno aclarar algo que al gobierno provincial y a no pocos medios se les olvida con frecuencia: la Nación también aporta esos fondos, porque se detraen del total de la masa coparticipable, y debe hacerlo porque el sistema previsional no puede financiarse con sus propios recursos (aportes personales y contribuciones patronales), algo que por ejemplo obviaron quienes plantearon este año el 82 % móvil para los jubilados.

Pero volvamos al "pongo tanto, me dan menos": ese reclamo apunta por un lado a la discusión Nación-provincias en el reparto de la torta (la distribución primaria), pero por el otro impacta en la discusión entre las provincias por la parte que le corresponde a cada una (la distribución secundaria).

En relación a la primera cuestión, el planteo obvia dos aspectos fundamentales: 

a) exige discutir a fondo los roles que Nación y provincias han asumido a su cargo; algo que ha variado fundamentalmente respecto del Estado nacional desde el 2003, por ejemplo en materia de ampliación de la cobertura previsional o de  mantenimiento del superávit fiscal o la acumulación de reservas en el Banco Central como herramientas de política macroeconómica; nuevos o ampliados roles que demandan mayores recursos,

b) el sistema de coparticipación no permite a ese nivel soluciones "individuales" para determinada provincia (por ejemplo Santa Fe): la Constitución reformada en 1994 (artículo 75 inciso 2º párrafo cuarto) exige para eso una nueva ley de coparticipación, con características de convenio entre el Estado nacional y las 24 jurisdicciones provinciales (incluida la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), aprobada con mayoría calificada en ambas Cámaras del Congreso.

La segunda cuestión, que nos remite directamente a la distribución secundaria, tiene vinculación íntima con el modelo de desarrollo pensado para el país, sea uno que corrija los desequilibrios regionales existentes, u otro que, por el contrario, los profundice.

Los indicadores de distribución secundaria asignados a cada provincia adoptados en la ley vigente (a diferencia de la Ley 20.221 que trataba de establecer algunos criterios objetivos) reflejan la particular y concreta distribución de las transferencias a cada Estado provincial en ese momento, y la situación de debilidad política del radicalismo (la ley se sancionó luego de su amplia derrota en las elecciones del 6 de septiembre de 1987), que llevó por ejemplo a que la provincia de Buenos Aires que entonces gobernaba la UCR, fuera seriamente perjudicada en el reparto; pese a ser, por lejos, la que mayor aporte hace al Producto Bruto Interno (PBI) del país en su conjunto.

Si bien los indicadores de distribución no están directamente vinculados a la población de cada provincia, a partir de las cifras del Censo Nacional de Población y Vivienda recientemente conocidas, y de las que corresponden a los recursos de coparticipación transferidos a las provincias en lo que va del año, vamos a explicar con ejemplos por que razón el criterio de la perinola, en esta materia, sirve de poco.

Si se toma la cifra global de transferencias de coparticipación de la Nación al conjunto de las provincias, y luego se aplica a ella el porcentaje de distribución secundaria que le corresponde a cada provincia se sabrá cuanto dinero recibe por esa vía; y si a esa suma se la divide por su población, se puede estimar cuanto le toca a cada habitante de esa provincia, de coparticipación federal.

A través de ese método podemos saber, por ejemplo, que cada habitante de la provincia de Buenos Aires recibirá este año (en cifras redondas) 1391 pesos de coparticipación federal, mientras que a cada santafesino le corresponderán 2928 pesos, o sea más del doble. Scioli podría pensar ¿de qué se queja entonces Binner?

Prueben sacar ustedes mismos los valores por habitante que corresponden a cada provincia siguiendo este método: 1) tomen la cifra global de fondos transferidos (100.872 millones), 2) divídanla por 100 y multipliquen el resultado por el indicador de distribución secundaria que corresponde a cada provincia (que está en el artículo 4 de la Ley 23.548 a la que llegan por el enlace de éste post), 3) al resultado divídanlo por la población de cada provincia (que la sacan del enlace al portal del Censo 2010) y listo.

Desde acá les damos las cifras de la Capital Federal (862 pesos por habitante) y Tierra del Fuego (el otro extremo, 9876 pesos por habitante) porque son más complejos para sacar porque entraron al reparto luego de sancionada la ley (una con la reforma del 94', la otra cuando fue creada provincia); pero con relación al resto se van a llevar varias sorpresas: por ejemplo Santa Cruz (la provincia de los Kirchner) recibirá 5626  pesos por habitante, y San Luis (la de los opositores Rodríguez Saá), 5539 pesos, o sea apenas un poquito menos.

O por caso Córdoba (una provincia casi igual a la nuestra, pero gobernada por el oficialismo nacional) recibirá 2814 pesos por habitante de coparticipación, o sea 114 menos que Santa Fe; mientras que las provincias del NEA y NOA (entre las cuales están las más pobres del país), recibirán cifras que están bastante por encima de las de la pampa húmeda: Jujuy 4426 pesos por habitante, Chaco 4960, La Rioja 6536, Formosa 7223 y Catamarca 7843 pesos por habitante, por poner algunos casos.

Otras provincias con mayor grado de desarrollo relativo superan en cifras a las de la pampa húmeda, pero perciben menos recursos que las del NEA-NOA: Tucumán se llevará 3441 pesos por habitante, Entre Ríos 4137, o podrían sentirse discriminadas desde "la óptica de la perinola", como Mendoza que se quedará con apenas 2508 pesos por habitante de coparticipación.  

No se trata aquí de sostener que el régimen no deba rediscutirse, incluso en el contexto de una reforma tributaria para avanzar en criterios de progresividad, pero introduciendo en esa discusión otros elementos, como la capacidad de recaudación fiscal de recursos propios que posea cada provincia, o el aprovechamiento de los recursos naturales que (como la minería o el petróleo) la propia Constitución ha puesto bajo su jurisdicción.

Pero estos últimos, con todo y su importancia, lejos están de igualar los resultantes del aprovechamiento de la renta agraria diferencial de que gozan las provincias de la pampa húmeda, cuyos excedentes son apropiados por el Estado nacional a través de los derechos de exportación (las famosas retenciones); pero generan una riqueza que nada obsta a que sea también detraída en parte por los fiscos provinciales de la región (por ejemplo a través del impuesto inmobiliario), algo que hoy sucede en menor medida de lo posible y deseable.

Se trata en síntesis de exponer la endeblez del argumento que hemos llamado "de la perinola", que además se opone de plano a la Constitución Nacional, que en ese artículo 75 que hemos venido citando dice (en relación a las bases del régimen de coparticipación) que "La distribución entre la Nación, las provincias y la ciudad de Buenos Aires ... será equitativa, solidaria y dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo, calidad de vida e igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional."

Por eso la idea de "pongo tanto, debo recibir tanto" poco tiene que ver con la auténtica noción del federalismo, y se parece más a otra: