martes, 20 de agosto de 2013

LA MANO DEL DIABLO VESTIDO DE BLANCO

Massa-Moyano: negocian cumbre con venia papal

Por: Mariano Martín


Hugo Moyano
Las bendiciones multipropósito del papa Francisco apuntalan una próxima cumbre entre Sergio Massa y Hugo Moyano. En los últimos días se intensificó el cruce de mensajes entre el principal triunfador de las primarias y el jefe de la CGT disidente, que tuvo un pobre desempeño electoral asociado a Francisco de Narváez y que desde entonces resolvió explorar nuevos horizontes políticos. Los encargados de gestionar el encuentro dan por hecho que se concretará en los próximos días aunque aclaran no tomará forma de alianza estratégica sino hasta después de los comicios de octubre.

Dos factores convencieron a Moyano de avanzar en un acuerdo con el intendente de Tigre: el bajo rendimiento de De Narváez -y de sus propios candidatos- con el cuarto puesto obtenido en la elección en la provincia de Buenos Aires y la sospecha -cerca del camionero lo presentan como un hecho- de que el "Colorado" anudó un pacto con la Casa Rosada a través de Daniel Scioli para no bajarse de la próxima elección y de ese modo restarle votos a Massa.

Para el tigrense, en tanto, un acercamiento al camionero puede representar un riesgo, pero también aportarle beneficios concretos. En cuanto al primer punto, el exjefe de Gabinete sabe que el sindicalista puede ahuyentarle respaldos en sectores medios que asocian a Moyano con los bloqueos a empresas y las protestas de su gremio.

Sin embargo, también anotó que el líder de la CGT disidente tiene una extensa estructura en todo el país tentadora con vistas a una campaña política nacional para 2015, así como los recursos propios de un sindicato que cuenta con asalariados de altos ingresos. Pero hay otro factor: Massa, que en septiembre tendrá una audiencia privada con el papa Francisco, sabe que Moyano logró mucho antes, a través de sus colaboradores, recepciones similares con el Pontífice.

Incluso, cerca del camionero se anotaron como propia la gestión de la audiencia que mantuvo con el Pontífice, en mayo, el intendente de Almirante Brown, Darío Giustozzi, alfil de Massa en el armado del Frente Renovador. Giustozzi fue el primer alcalde y el segundo político argentino en verse con Jorge Bergoglio después de su asunción, en mayo pasado, luego de Cristina de Kirchner.

Los mismos gestores sindicales pudieron abrirles las puertas del Vaticano, desde entonces, a Pablo Moyano, hijo mayor de Hugo y su segundo en Camioneros; a Gerónimo "Momo" Venegas, de los peones rurales (UATRE), y a Oscar Mangone, del personal del gas. Y su próximo desafío será lograr una foto en audiencia privada del Papa con el propio Moyano.

El más interesado en afianzar el vínculo es Facundo Moyano, otro de los hijos del camionero y jefe del sindicato de trabajadores de peajes (Sutra). El gremialista es amigo de Massa y estuvo a punto de incorporarse formalmente a su campaña electoral (a pesar de contar con dos años más de banca en Diputados), pero la alianza que selló su padre con De Narváez frustró esa chance. Desde entonces, Facundo Moyano bajó su perfil público, pero se dedicó a fortalecer los lazos con el entorno del intendente, con quien cruza mensajes telefónicos varias veces al día.

Con sus contactos sindicales, el jefe comunal de Tigre espera ampliar el tejido territorial de su red de intendentes bonaerenses. Llegó a las primarias con dirigentes de varios sectores gremiales: Héctor Daer, de los "gordos" de la CGT oficialista, y Alberto Roberti, de los petroleros incluidos en ese mismo conglomerado; Fabián Alessandrini, de la CTA aliada con el Gobierno, y Carlos Acuña, de los estacioneros que reportan a Luis Barrionuevo.

Para esta semana, como anticipó este diario, Massa espera sumar a gremialistas del transporte que están asociados a la CGT de Antonio Caló, pero que fueron repudiados por el Gobierno. Con Omar Maturano (maquinistas de trenes, La Fraternidad) y Roberto Fernández (colectiveros, UTA) planea verse para debatir los proyectos del Frente Renovador en el ámbito del transporte. Cerca de esos dirigentes admitieron que otros colegas de la CGT pueden seguir sus pasos en los próximos días.