domingo, 18 de agosto de 2013

LAS CIFRAS REALES QUE DEJARON LAS PASO

EL FRIO ANALISIS DE LAS CIFRAS Y EL ANALISIS DE LO QUE VENDRA

La foto que habla

El festival de adjetivos sobre la derrota, la paliza, el desastre y la hecatombe del gobierno contrasta con un estudio científico en la Universidad Di Tella: el FpV mejoró sus votos de 2009 y aumentó la diferencia con la segunda fuerza. Pese a la liga de los intendentes bonaerenses, el Peornismo Opositor superó por 4,6 puntos su desempeño de 2009. Las razones locales de algunos resultados. Un obispo con un hermano desaparecido que no tiene nada contra los represores.
 Por Horacio Verbitsky
El Frente para la Victoria y sus aliados mejoraron en las Primarias del domingo pasado el desempeño alcanzado en las elecciones legislativas de 2009 y la distancia sobre la segunda fuerza, pese a la derrota bonaerense. Ratificado como primera opción nacional, el oficialismo aumentó su ventaja sobre la segunda minoría: en 2009 obtuvo apenas una décima de ventaja sobre la coalición liderada por la Unión Cívica Radical. La semana pasada quedó 5,2 puntos por delante del Peornismo Opositor, que desplazó por una mínima diferencia de nueve décimas al radicalismo. El crecimiento del Peornismo Opositor, de apenas 4,6 puntos sobre la cosecha de 2009, no justifica las horas de aire y las toneladas de papel dedicadas a celebrar la aparición de su nuevo líder al frente de la novedosa liga de intendentes. Los resultados del FpV en la provincia de Buenos Aires son idénticos a los obtenidos en la suma nacional, 31,1 por ciento de los votos y marcan un piso irreductible, mantenido a lo largo de una década con independencia de las coyunturas cambiantes de cada momento. Lo que vaya a ocurrir en las legislativas de octubre es mera conjetura. Pero la foto del domingo 11 es nítida.

Un estudio científico

Esta observación, a contramano de las evaluaciones martilladas en forma incansable como si fueran la realidad misma, proviene de un estudio científico de Javier Zelaznik, profesor de tiempo completo en el Departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Di Tella, que no forma parte del dispositivo académico, político o comunicacional del kirchnerismo*. Zelaznik, quien estudia los procesos electorales en la Argentina y en otros países de la región, participa en un ciclo del Colegio Libre de esa casa de estudios privada sobre las elecciones legislativas en los treinta años de democracia, junto con los profesores Natalio Botana, Ana María Mustapic y Luis Alberto Romero. Zelaznik descartó la comparación con las elecciones presidenciales de 2011, pero también hizo un ajuste imprescindible de los datos de las Primarias, para que el cotejo fuera compatible con las legislativas de 2009: para determinar qué candidaturas superan el umbral del 1,5 por ciento de los votos que permitirá competir en las legislativas de octubre, el porcentaje de las PASO se mide sobre todos los votos válidos emitidos; en cambio, la distribución de bancas del Congreso se calcula sobre los votos válidos positivos, sin contar los blancos. Zelaznik aplicó a las PASO el sistema de cómputo de las legislativas antes de compararlas con las de 2009. También estudió distrito por distrito el caudal de votos sumados por vía de alianzas al FpV, la UCR y el PRO. Una de las dificultades políticas y metodológicas fue dónde ubicar la candidatura de Francisco De Narváez en 2009: si en el Peornismo Opositor (al que él llama con seriedad académica PJ disidente) o en PRO y aliados. De acuerdo con las preferencias del profesor Zelaznik, en esta nota se opta por la primera opción. Por más que la boleta con que compitió entonces De Narváez haya sido la de Unión Pro, es ostensible que su electorado y el mensaje con el que fue convocado, corresponde al espacio del Peornismo Opositor, que este año ofreció la candidatura de Sergio Massa. No por casualidad, Massa busca arrebatar a De Narváez votos adicionales en octubre.

Unidos y desorganizados

Hay también otros puntos opinables, como la consideración dentro del rubro UCR+aliados de los votos porteños de la UNEN, donde compitieron tres listas, integradas por radicales, justicialistas, comunistas, socialistas y trotskistas, en distintas proporciones y situación de revista. La suma de Zelaznik coincide con la de los interesados: también la UCR festejó sumando los votos de la UNEN, sin detenerse en las ostensibles diferencias (que durante la campaña de las primarias parecieron antagonismos) de los triunfantes Elisa Carrió y Fernando Solanas con las posiciones oficiales del partido de Julio Cobos, Ernesto Sanz, Mario Cimadevilla, Ricardo Alfonsín y Gerardo Morales, es decir el radicalismo realmente existente. Este resultado de agosto tiene un valor apenas indicativo de lo que puede ocurrir en octubre, sobre todo porque los vencedores no ahorraron escarnio a sus colegas radicales en los años previos y aún durante el lapso preelectoral. En un cuadro alternativo, preparado en respuesta a estos interrogantes, el académico utilizó a regañadientes la categoría de Espacio Progresista Cívico y Social. Incluye todas las listas en las que participó la UCR en los 24 distritos, aunque no sea como parte principal, dado que es el partido más extendido en el país, el que tiene más votos solo (como UCR), y el que encabeza formalmente la mayoría de las alianzas en las que participa (con las importantísimas excepciones de Santa Fe y la CABA).

Cuadros

El primer cuadro de Zelaznik incluye los resultados nacionales en la elección de la semana pasada para diputados. El Frente para la Victoria lo encabeza, con el 31,1 por ciento, seguido a 5,2 puntos de distancia por el Peornismo Opositor (con 25,9 por ciento) y a 6,1 puntos la UCR (con 25 por ciento). A continuación siguen el PRO y sus aliados, con 7,7 por ciento, lo que Zelaznik denomina izquierda y centro izquierda (que incluye desde el FIT hasta Autodeterminación y Libertad pero no al Partido Socialista, que se suma a la UCR en el Frente Progresista), con 6,2 por ciento y los partidos provinciales y otros con 4,1 por ciento. Los cuadros 2 y 3, muestran una situación estable del oficialismo, con una mejora de casi un punto porcentual entre 2009 y 2013; una merma de más de 7 puntos del conglomerado radical-socialista y sus satélites; un incremento del Peornismo Opositor en 4,6 puntos, sumando los votos del Frente Renovador de Sergio Massa con los de Francisco de Narváez, Jerónimo Venegas y Alberto Rodríguez Saa. El PRO y sus aliados crecieron 2,7 por ciento, hasta 7,7 y la suma de izquierda y centro izquierda retrocedió hasta quedar en 6,2 por ciento (este agrupamiento es de relativa utilidad, ya que no permite advertir el crecimiento de la alianza FIT. Junto con UNEN fue la fuerza que mejor aprovechó las reglas competitivas de la reforma de 2009. El resto de los partidos comienza en forma gradual a descubrir las ventajas de este esquema, que madurará en las PASO presidenciales de 2015). Estos datos globales sobre el total del país son el punto de partida hacia las legislativas de octubre y, más adelante, las Primarias y las Presidenciales de 2015. El cuadro 3, que representa las diferencias de cada agrupamiento en relación con los comicios de cuatro años atrás difiere de las sensaciones subjetivas de los distintos protagonistas. Otros capítulos de la investigación de Zelaznik acercan ambas imágenes: el Peornismo Opositor, la UCR+aliados y el Frente para la Victoria ganaron cada uno en siete provincias, aunque el oficialismo venció en otras dos a través de sus aliados, lo cual estrecha los márgenes de elecciones anteriores. La UCR hizo mejor papel en las capitales provinciales: se impuso en diez de ellas, junto con sus aliados, contra seis del Peornismo Opositor; cinco del oficialismo y sus aliados, dos de partidos provinciales y una del PRO. Sin embargo, el Frente para la Victoria mejoró su rendimiento incluso en el agregado de las capitales, ya que obtuvo en ellas casi siete puntos más: 17,8 contra 11,1 por ciento en 2009.

Memorias del futuro

En pleno festival de adjetivos para describir la situación del gobierno (paliza, desastre, catástrofe, son algunos de los vocablos empleados por los adalides de la moderación y el consenso) un ejercicio muy interesante es revisar los vaticinios que siguieron a las elecciones de 2009. Joaquín Morales Solá habló del acortamiento de mandatos. “Habrá que hacerlo cuanto antes si es que hay que hacerlo”, puso en boca de uno de los innominados “ganadores del domingo”. En el mismo diario La Nación, la prosa relamida de Abel Parentini Posse decretó que “los dioses abandonaron a los Kirchner que ya entraron en ese horrible crepúsculo donde se quiebran las ilusiones del poder manejado sin el debido límite legal. Fue una verdadera y wagneriana Götterdämmerung. Los Kirchner no salen por la puerta principal”. La UIA rechazó la “lectura triunfalista de las elecciones” que habría hecho CFK y expresó que “la oposición quiere que la Presidenta termine su mandato”. Clarín también especuló con “un cambio en el cronograma electoral” porque “en el entorno más próximo de la pareja” (léase Alberto Fernández) le dijeron que “por un tiempo intentarán rescatar lo que se pueda del naufragio; es la misión que le dieron a Daniel Scioli. Si lo que suman es poco, no imagino que soporten pedir permiso antes de dar un paso. Menos si el Congreso les quita recursos con el argumento del federalismo o para congraciarse con el campo”. Ya con fuentes próximas a Scioli, agregó que “quienes creen que el PJ puede llevar a un candidato a la victoria en 2011 pretenden antes desinfectarlo de cualquier vestigio kirchnerista”. Mientras, “José Luis Gioja, Mario Das Neves, José Alperovich, Juan Manuel Urtubey esperan, con la excusa del federalismo, recuperar el PJ para, una vez depurado, ofrecérselo a Carlos Reutemann. Cada uno de esos caudillos provinciales se sueña en la fórmula. Una parte importante de la CGT adhiere a esta estrategia, con Hugo Moyano como candidato”. Entre los críticos más enconados se anotó Luis D’Elía quien cuestionó a Kirchner por la falta de ámbitos de discusión, por presidir el Partido Justicialista, no incluir “más morochos en las listas” y usar como lema de campaña “Nosotros hacemos”, una “frase hueca” que asimiló con el “tradicional vacío de ideas” del duhaldismo. Concluyó que “la suerte está echada”, y que “NO TENEMOS TIEMPO”, con mayúsculas. Para Alfredo Leuco, Néstor y Cristina marchaban hacia el “suicidio político. Es un lugar común señalar que insistir con los mismos mecanismos y buscar resultados distintos es la definición de locura. Muy pronto, la sociedad comprenderá definitivamente en manos de quién estamos”. Mariano Grondona escribió que “el gobierno de los Kirchner corre hacia su fin” porque “la voz del pueblo lo de- sahució”. El 10 de diciembre de 2011 “la Casa Rosada tendrá un nuevo ocupante. Podrá ser Reutemann, Cobos, Macri o algún otro, pero ya no portará el apellido de la pareja presidencial. Las energías del proceso político argentino se concentran desde ahora en determinar el nombre del sucesor”. La embajada de los Estados Unidos envió a su gobierno un despacho bajo el sugestivo título: “¿Terminará su mandato Cristina?”, en el que el ministro político Tom Kelly, contaba que cuando lo impulsaron a romper con los Kirchner durante la crisis con las patronales agropecuarias del año anterior, Scioli se rehusó porque “si lo hago caen yo no soy golpista”. Entre quienes suministraron argumentos políticos, económicos, históricos y psicológicos para fundamentar que el gobierno se caería antes de llegar a la línea, Kelly mencionó a los banqueros Jorge Brito y Marcelo Blanco; los políticos Elisa Carrió, Diego Guelar y Gerardo Morales; los vendedores de información política y económica Rosendo Fraga, Jorge Castro, Manuel Mora y Araujo, Carlos Melconian, Miguel Broda y Orlando Ferreres. Pese a ello, Kelly concluyó que el Apocalipsis no ocurriría, entre otras cosas porque Kirchner y su esposa “son más hábiles y rápidos que sus oponentes”. No es necesario señalar que las mismas expresiones de deseos se han reiterado a partir de la noche del último domingo, sin más fundamento que entonces.

Las razones locales

La oposición mediática y política interpretó la derrota del FPV en provincias donde antes había vencido con holgura, como un voto castigo nacional para Cristina. Prefirieron ignorar los factores locales, las disputas internas, la ruptura o recomposición de alianzas pasadas o la cantidad de listas presentadas en esos distritos para mejor anunciar el “fin del ciclo del kirchnerismo”. Pero otras explicaciones, reproducidas en medios locales o regionales, contradicen ese discurso omnipresente. En Catamarca, donde el ajustado vencedor fue el Frente Cívico y Social, el oficialismo local adjudicó la derrota a la irrupción de la “Tercera Posición” de Luis Barrionuevo, que le restó votos al FPV en un distrito históricamente peronista. Asimismo, el FCyS jugó con dos listas internas, encabezadas por el ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral y José “Chichí” Sosa. Sumados, superaron coyunturalmente al candidato de la gobernadora Lucía Corpacci, Néstor Tomassi, por un magro 1.05 por ciento, que no les será fácil conservar en octubre con una lista unificada. En San Juan fueron cinco las listas internas del Frente Compromiso Federal promovido por los hermanos Rodríguez Saá. Con esa suma se colocaron un 5,33 por ciento por encima de la lista única presentada por el FPV. A diferencia del macrismo en CABA, que se proclamó vencedor pese a obtener menos votos que el conjunto de los candidatos de UNEN, José Luis Gioja no festejó con globos, pese a que una victoria en octubre, cuando sólo se enfrenten dos listas, es muy factible. De los dieciocho departamentos de La Rioja, el Frente para la Victoria perdió en Capital, Chamical, Chilecito, Famatina y General Lamadrid, y se impuso en los otros trece por diferencias importantes. El gobernador Luis Beder Herrera no adjudicó el triunfo de la Fuerza Cívica Riojana a un castigo contra el gobierno nacional, sino que cargó contra los dirigentes locales a cargo de la campaña oficialista en la capital provincial. Dijo que en esas localidades (donde tienen influencia los ambientalistas antiminería) la elección será dura, pero consideró que “la dirigencia en Capital parece que anduvo media diluida, media perdida” y que allí jugaron “intereses mezquinos”. En Corrientes resultaron definitorios los vaivenes de los primos Colombi. Arturo –gobernador entre 2005 y 2009– y Ricardo –actual mandatario– ofrecieron su apoyo al gobierno nacional en elecciones pasadas. Enfrentados desde 2005, pactaron un acuerdo en los últimos meses para “combatir al kirchnerismo” que se consolidó en las cinco listas que el frente Encuentro por Corrientes (ECO) presentó en las PASO, las cuales aventajaron por nueve puntos a las tres presentadas por el FpV. Las interpretaciones locales giran en torno a una subestimación de las primarias, ya que el foco político está puesto en las elecciones a gobernador que tendrán lugar el 15 de septiembre. Ese día, Colombi buscará su reelección frente al candidato del Frente para la Victoria, el actual intendente de la Capital “Camau” Espínola. Por último, en Santa Cruz, el radical Eduardo Costa venció al FPV y al PJ. El enfrentamiento entre el gobernador Daniel Peralta y el gobierno nacional provocó que por primera vez ambas fuerzas fueran en listas separadas. Por este motivo, la derrota frente a Costa fue relativizada en el plano local ante el triunfo del candidato de La Cámpora sobre las tres listas internas del PJ de Peralta. Está por verse si esa fractura no se soldará en octubre. En el mismo tono de 2009, los mismos medios vaticinan que en octubre se profundizará lo que definen como una hecatombe del kirchnerismo. Aquí no se incurrirá en el voluntarismo opuesto. Eso recién se sabrá cuando se abran las urnas. Pero basta con el escrutinio de las PASO para desdeñar tantas operaciones psicológicas que buscan infundir derrotismo en las filas de un gobierno que, a diferencia de 2009, mejorará su representación parlamentaria.
* Agradezco al profesor Zelaznik el permiso para citar su trabajo, que aún no está listo para una publicación académica, y aclaro que suya es la elaboración de los datos pero no tiene responsabilidad alguna en la redacción ni en las conclusiones políticas que extraigo a partir de ellos.

Provincias ganadas


Capitales ganadas


Resultados nacionales


Diferencia 2009-2013


Resultados nacionales 2009 vs. 2013