martes, 4 de septiembre de 2012

En Santa Fe, también

Se trata de una reforma legislativa en sintonía con la que comenzará a discutirse esta semana en el Congreso para que los chicos puedan votar en las elecciones nacionales del año que viene. Acá podrían hacerlo también en los comicios de 2015.

Desde Santa Fe
Santa Fe podría ser la primera provincia del país en reconocer el derecho al voto a partir de los 16 años, si prospera un proyecto de ley que ingresó el viernes a la Cámara de Diputados. Se trata de una reforma legislativa en sintonía con la que comenzará a discutirse esta semana en el Congreso de la Nación para que los chicos puedan votar en las elecciones nacionales del año que viene, pero que en Santa Fe también puedan hacerlo en los comicios provinciales y municipales de 2015. El voto será optativo. "Es tiempo de ampliar derechos. Creemos que los jóvenes no sólo podrán elegir presidente y vice, senadores y diputados nacionales, sino también gobernador, legisladores provinciales, intendentes y concejales", dijo el diputado Oscar Urruty, autor del proyecto, junto a seis de sus colegas del Frente para la Victoria, entre ellos el presidente de la Cámara, Luis Rubeo y el jefe del bloque, Darío Mascioli.
La propuesta de Urruty agrega un artículo (2 bis) a la ley electoral de Santa Fe (Nº 4.990) para que "queden habilitados a constituir el cuerpo electoral de la provincia, en calidad de electores en un régimen de derecho y no de obligación, los ciudadanos argentinos, nativos o por opción, naturalizados, sin distinción de sexos, desde los 16 años cumplidos de edad y hasta los 18 años, que no tengan ninguna de las inhabilitaciones previstas en esta ley", dice la norma.
"La legislación nacional respecto a la niñez y adolescencia ha logrado trascender la consideración de objeto con que antiguas legislaciones tomaban a los niños, niñas y adolescentes, para considerarlos ahora sujetos de derechos y respetarles su subjetividad. Por lo tanto, en este marco, debemos darle a la franja entre los 16 y 18 años la posibilidad de interesarse más directamente por la política y de profundizar su participación ciudadana", planteó el legislador.
"Nosotros estamos convencidos de que el proyecto (de los senadores nacionales del FpV, Aníbal Fernández y Elena Corregido) que se discute en el Congreso, va ser sancionado en pocas semanas", dijo Urruty. "Por, lo tanto, la idea es poner a Santa Fe en línea con lo que va a suceder en el país, que los jóvenes puedan tener el derecho de votar en las elecciones nacionales (de 2013), pero también en las provinciales y municipales de 2015", agregó. Igual, que en la iniciativa nacional, el voto no será obligatorio sino optativo.
El diputado Urruty planteó que la iniciativa que ingresó a la Legislatura, como la que comenzará a tratar el Senado de la Nación "tiene antecedentes parlamentarios en Brasil y Ecuador" y avances "en el mismo sentido en Uruguay y Chile, sin contar la experiencia en países europeos", dijo. "Se trata de ampliar el derecho de los jóvenes a participar y verse incluidos en los procesos políticos nacionales y provinciales", agregó. Urruty es acompañado con su firma por otros seis diputados kirchneristas: Rubeo, Mascioli, Leandro Busatto, Erika Gonnet, Olga Coteluzzi y Alicia Damiani.
Ayer, ante una consulta de LT10, Urruty negó las especulaciones políticas. "Lo que pasa que este debate se produce en medio (de un intento mediática) de poner sobre el tapete el rol que juegan algunas agrupaciones políticas ligadas al gobierno nacional. Y se habló también sobre algunos hechos que tienen que ver con las escuelas", dijo sin mencionar a La Cámpora y a otras expresiones del kirchnerismo. "Estos proyectos vienen madurando desde hace meses, antes de que todo esto tomara estado público. Y si quieren vayamos a la cuestión concreta: la movilización de los jóvenes se da en todos los sectores políticos, en partidos de derecha o en partidos progresistas. Hay una voluntad de participar" en todos el arco ideológico.
"Además, es difícil entender a aquellos sectores que, por un lado no están de acuerdo con esta iniciativa que posibilita que sufraguen los jóvenes entre los 16 y 18 años de edad, pero por otro lado quieren bajar la edad de imputabilidad para que asuman responsabilidades penales", agregó. Muy jóvenes para votar, pero no para ir presos".
Y agregó: "Creemos que este proyecto tiene que ver con ampliar derechos y permitir mayor participación. Una ley de esta naturaleza va a invitar a los jóvenes a que se informen más, a que puedan conocer a los candidatos y sus propuestas y tomar decisiones que afectarán su vida cotidiana".
﷓Usted descuenta que esta ley se aprobará en el Congreso. Pero si eso no sucede, ¿están dispuestos a dar el primer paso en la provincia?
﷓Si el Congreso no llegara a aprobar la ley, nosotros estamos dispuesto a impulsarlo con la misma fuerza en la provincia. Como ocurrió con ley de primarias abiertas y simultáneas, la boleta única y la unión civil -concl

lunes, 3 de septiembre de 2012

KIRCHNERISMO NO PERONISTA
LA NUEVA TRANSVERSALIDAD
Por TALI GOLDMAN EN 23




Son sectores que apoyan al Gobierno y participan en secretarías y ministerios. Tras el acto de Vélez decidieron coordinar sus acciones. El apoyo de Boudou y el guiño de Cristina.
Desde los inicios de su mandato como presidente, Néstor Kirchner inauguró un término que se convertiría en uno de los sellos de su gobierno, y en gran parte también en el de Cristina: la transversalidad. En ese vocablo, en esa idea, el ex presidente dejaba en claro que la era que se inauguraba superaba la de cualquier gobierno existente hasta ese momento. Lejos estaba de ser una Alianza como la del 2001, o una simple coalición electoral. La transversalidad implicaba una ideología de fondo, en la cual un gobierno era comandado por un militante peronista pero acompañado por un conjunto de sectores políticos y sociales “nacionales y populares”. La mayoría de ellos, lejos de las estructuras bipartidistas, vinculados a la centroizquierda. Martín Sabbatella de Nuevo Encuentro, Luis Juez del Frente Cívico, o el movimiento Libres del Sur, de Victoria Donda, eran algunos de los referentes o espacios de aquel primer gobierno de la era K. Ya en 2007, con la inminente candidatura de Cristina y Julio Cobos, cuyo lema fue la Concertación Plural, se profundizó la idea de diversidad. Pero el idilio político se diluyó rápidamente luego de la crisis del campo, el batacazo del vice-opositor y el regreso a las alas del PJ.
Sin embargo, la historia reciente y el 54 por ciento de los votos en 2011 volvieron a reconfigurar el panorama y, con ello, el relanzamiento de una nueva transversalidad bajo el famoso lema “Unidos y Organizados”.

En este espacio kirchnerista y “no pejotista” conviven la Confederación Socialista Argentina, cuyos referentes son el diputado nacional Jorge Rivas; el secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete, Oscar González, y el ex intendente de Rosario Héctor Cavallero (que viene de juntar en un acto una apreciable cantidad de militantes en tierra firme de otro socialista no kirchnerista, Hermes Binner); Forja o ex radicales K, cuya cara visible es Gustavo López, subsecretario general de la Presidencia; el Frente Grande del que participan la ministra de Seguridad, Nilda Garré y la diputada nacional Adriana Puiggrós; el Partido Para la Victoria, de los diputados Roberto Feletti y Diana Conti; el Partido Intransigente, del ex diputado Gustavo Cardesa; el Partido Comunista del Congreso Extraordinario comandado por Jorge Pereyra, y el Partido Humanista de Lía Méndez.

El leitmotiv que la Presidenta acuñó el último 27 de abril en el estadio de Vélez, organizado por el riñón cristinista de La Cámpora, Movimiento Evita, Kolina y Nuevo Encuentro, entre otros, motivó a estos espacios a organizarse como colectivo.

“Vimos la necesidad de organizarnos con el objetivo de apoyar al Gobierno y profundizar el modelo para frenar cualquier avance de la derecha por fuera y por dentro del kirchnerismo”, explicó a Veintitrés Gustavo López. Si bien no hubo una directiva explícita de la Presidenta, lo cierto es que vio con buenos ojos la iniciativa de estos partidos. Es más, como gesto explícito por parte del Ejecutivo, el vicepresidente Amado Boudou suele participar de diversos actos en todo el país que organizan muchos de estos partidos. En política, esa foto significa el visto bueno de CFK y el guiño de que van por el buen camino. “Fue a partir del acto de Vélez y como consecuencia de un profundo análisis político que vimos la necesidad de organizarnos”, continuó el representante de Forja.

Oscar González, que conforma la reciente Confederación Socialista Argentina, como espacio que nuclea a varias de las organizaciones socialistas del país, cree que después de Vélez surgió la necesidad de confirmar una “izquierda popular”. “Lo interesante de este espacio es que cada fuerza reivindica su propia tradición político-cultural pero todos trabajamos para fortalecer la radicalidad democrática o, como muchos dicen, la profundización del modelo”, explicó a esta revista el miembro de la Jefatura de Gabinete.

Por ahora, todos coinciden en que están en una fase preliminar de búsqueda y diálogo pero de modo más informal. Todavía no hubo ni un encuentro ni un comunicado oficial de este nuevo conglomerado de partidos que se apresta a actuar mancomunadamente. El tema fundamental que está en el tapete y en el cual van a centrar las conversaciones es en el debate por la reforma constitucional y la posible “re-reelección”.

Por otra parte, también está claro que deben fortalecerse de cara a 2013 pero, más que nada, la gran energía estará focalizada en el 2015. Saben que el enemigo que hay que sortear no es fácil y muchos lo identifican inclusive en el propio movimiento. El nombre y apellido nadie lo dice pero todos lo dan a entender: Daniel Scioli. Si hay algo que tienen en claro muchos de los referentes de estos partidos es que no contarán con ellos en un posible volantazo a la derecha. Por supuesto que deberán articular con otros espacios políticos que integran el kirchnerismo y que muchos se convirtieron en su columna vertebral, como la agrupación del hijo presidencial. “Unidos y Organizados” es el gran desafío y, como todo desafío, lo que hay por delante es una gran oportunidad. 
29.08.2012
        

El Frente Nuevo Encuentro impulsa proyectos para proteger a inquilinos

Se proponen, entre otras cosas, fijar topes al precio de los contratos de alquileres y regular el accionar judicial en los procesos de desalojo.
El Frente Nuevo Encuentro impulsa, en ambas Cámaras del Congreso de la Nación, dos proyectos de ley para mejorar la regulación de alquileres en el mercado inmobiliario y defender los derechos de los inquilinos e inquilinas. Se trata de la llamada “Ley de alquileres” y otra que define límites a los intentos de desalojos. 

La Ley de Alquileres, presentada por los senadores nacionales Osvaldo Lópes y María Rosa Díaz del Frente Nuevo Encuentro, propone la intervención del Estado en el control de contratos firmados entre inquilinos y propietarios, con el fin de regular el mercado y equilibrar la relación de fuerzas entre unos y otros. Entre los principales puntos, el proyecto plantea fijar los precios de los alquileres de acuerdo a un sistema basado en la cotización del inmueble. Además, fija un mínimo de tres años en los contratos con renovación automática, plantea un máximo de un mes de alquiler como depósito y otro de comisión, pone en responsabilidad del propietario reformas o arreglos en la propiedad alquilada y crea organismos de contralor tanto de los contratos como de los inmuebles en mercado. 

Por otra parte, el presidente del bloque del Frente Nuevo Encuentro en la Cámara de Diputados, Martín Sabbatella, es firmante de un proyecto de ley que apunta a resguardar los derechos de los inquilinos mediante el establecimiento de límites a los desalojos. La propuesta, que suscriben diputados y diputadas de diversos bloques, plantea un régimen de actuación judicial que deberá seguirse antes de ordenar la desocupación del inmueble o llevar adelante el desalojo por la fuerza. En ese sentido, la nueva ley impediría que un juez pueda ordenar un desalojo inmediato. 

Según establece el proyecto, previo a ordenar la desocupación del inmueble, se deberá elaborar un informe social sobre las condiciones de vida de las personas que habitan la propiedad. Además, los desalojos no podrán afectar el período lectivo de niños, ni expulsar a embarazadas 90 días antes o después del parto. 

Ambas iniciativas forman parte de un conjunto de propuestas que son impulsadas por el colectivo Habitar Argentina, un espacio conformado por organizaciones, instituciones académicas, movimientos sociales y legisladores, que trabajan con el objetivo de generar un marco normativo que garantice el derecho a la vivienda, la tierra y al hábitat para todos los argentinos.

El voto y las dos necesidades

1 2 3 4 5
Info News
Info News
Info News

 Hace algunos días, entrevistada por Alfredo Leuco en su programa Le doy mi palabra, Beatriz Sarlo realizó controvertidas declaraciones. Allí indicó: “Para decidir un voto libremente no hay que estar muriéndose de hambre, no hay que estar debajo de la línea de la pobreza, no hay que vivir en la Villa 1-11-14. (…) No se le puede exigir a esa gente porque está en condiciones en las que nadie podría pensar”. Tales palabras van en la línea de aquellas realizadas en abril de 2011 por Pino Solanas cuando, entrevistado en C5N, afirmó que “las provincias más pobres no se caracterizan por tener la mejor calidad del voto”. Más allá de tratarse de dos poco felices aseveraciones me interesa retomarlas para hacer algunas reflexiones.
Por lo pronto habría que indicar que aun en el momento en que, al menos Occidente, ha desarrollado democracias elegidas a través de un sufragio verdaderamente universal que no discrimina por género, por nivel cultural o por estatus social, existe, especialmente en las clases altas, un prejuicio consciente de su incorrección política y que, por ello mismo, sólo aparece en pequeños lapsus y en el marco de charlas relajadas. Como se puede inferir de las afirmaciones de Sarlo y Solanas, se trata de la idea de que las grandes masas de pobres, hijas de la desigualdad de un sistema económico, son presa fácil del clientelismo político. En otras palabras, se supone que los desposeídos, en vez de hacer un análisis racional del voto y del ejercicio democrático, actúan movidos por la necesidad y no dudarán en apoyar a quien otorgue algún tipo de dádiva inmediata sea que venga en forma de bolsones de comida o de planes sociales.
En el caso de la Argentina en particular, este prejuicio, a su vez, se reproduce en la relación que se da entre las grandes ciudades y las provincias menos desarrolladas. Así, buena parte de los porteños, de los bonaerenses del primer cordón, de los rosarinos, etc., generalmente entienden que especialmente las provincias del norte argentino, por su “inviabilidad económica” y su atraso educacional, se transforman en rehenes de las ineficientes políticas estatales que en una lógica casi feudal derivan en caudillos que se anquilosan en el poder y manejan los estados provinciales con total discrecionalidad.
Pero entonces ¿se puede hablar de una verdadera democracia existiendo un porcentaje importante de pobres? Expresado de otra manera y suponiendo que una democracia sana se caracteriza por, entre otras cosas, el ejercicio de un voto libre: ¿puede votar libremente un pobre? Desarrollando algo más esta pregunta que se encuentra detrás de la intervención de Sarlo, no resulta descabellado preguntarse si se le puede exigir a alguien con hambre, necesitado y urgido que sea capaz de reflexionar en términos de largo plazo evaluando los pros y los contras de un proceso político. Quizá no quede más que aceptar que, naturalmente, se incline por aquellos que puedan darle soluciones inmediatas que, puede que a la larga, no sean las más convenientes.
Más allá de la incomodidad de la temática, este tipo de interrogantes atraviesan toda la historia desde los griegos hasta la actualidad. En aquella democracia de Pericles, antecedente de las democracias actuales, había isonomía (igualdad ante la ley) e isegoría (igualdad en el uso de la palabra en la asamblea). Además, los ciudadanos participaban libremente de los asuntos públicos y tomaban las decisiones acerca de las leyes que regirían su sociedad pero, claro está, no todos los hombres eran ciudadanos. Las mujeres, los esclavos, los extranjeros, entre otros, se quedaban afuera. Con la modernidad, los sistemas representativos fueron pensados no sólo como una forma de resolver el problema logístico de las grandes poblaciones sino como un modo de alcanzar una suerte de tamiz que fuera filtrando la potencia de las masas de pobres y hambrientos generando en muchos casos una suerte de casta aristocrática de los representantes. Se trata de esa pequeña trampita que se expresa en “el pueblo gobierna a través de sus representantes” cuando lo que acaba sucediendo mayormente es que estos últimos se autonomizan de los deseos de sus representados.
Ahora bien, si vuelve al principio de este escrito notará que hablé de un prejuicio de cierta clase alta ilustrada que no es otro que el que supone que sólo los pobres pueden ser manipulados. En otras palabras, y aquí aparece con fenomenal agresividad el prejuicio de clase, se supone que sólo puede votar libremente el que es propietario, justamente porque, en tanto tal, no debe nada a nadie. Asimismo, este propietario, por su misma condición, tiene más posibilidades de educar bien a sus hijos de manera tal que empiezan a unirse una serie de categorías para afianzar el prejuicio. Así, el buen votante sería el propietario y educado que, en tanto tal, es racional y puede ser libre.
Ahora bien, ¿entonces sólo es libre el que no tiene necesidad, esto es, el que puede salirse del aquí y el ahora que supone tener la panza vacía y ser algo más que un cuerpo biológico hambriento? En otras palabras ¿puede la necesidad bloquear o distorsionar la racionalidad y la libre elección?
Hannah Arendt se plantea este tipo de incomodidades en Sobre la revolución cuando analiza el “hecho de la pobreza” y el modo en que esta, esa abyección que coloca a los hombres bajo el imperio absoluto de la necesidad de sus cuerpos, fue la que catapultó la revolución francesa pero, al mismo tiempo, lo que la hizo nacer sin vida pues “hubo que sacrificar la libertad (…) a las urgencias del proceso vital”. Este fracaso de la revolución de 1789 se contrapone al, según ella, éxito de la revolución estadounidense que no estuvo atravesada por el problema social de la miseria y la indigencia, pues lo que estaba en juego ahí era una disputa por la libertad, algo que podía concretarse simplemente con un cambio en la forma de gobierno.
Pero, entonces, si la necesidad es incompatible con la libertad no podría haber democracia sana mientras haya pobres. Sin embargo, ¿no hay necesidad entre los ricos? Por supuesto que no en el sentido en el que veníamos hablando. Pero hay una segunda manera de entender la necesidad que surge de entenderla de manera más amplia, bastante más allá de lo que los griegos llamaban la zoé, esto es, el aspecto estrictamente biológico-animal del Hombre. Trataré de expresarlo a través un ejemplo: un sujeto de clase alta atravesado por el temor a sufrir un delito, capaz de aceptar un relato que, entre otras cosas, le dice al mismo tiempo que le van a pesificar sus dólares, que no va a poder salir del país, que el country en el que vive será abierto para que ingrese el aluvión zoológico, que los presos están libres, que una agrupación política adoctrina chicos de salita rosa, ¿es libre cuando decide su voto? ¿Su racionalidad llega intacta al cuarto oscuro o más bien votará según el temor de su bolsillo y al candidato que le garantice la satisfacción de las necesidades propias de alguien de su clase? En este sentido, ¿un rico es menos manipulable que un pobre? ¿No podría darse el caso de que los hombres, algo más que meros cuerpos animales, sean claramente manejables cuando sienten que su forma de vida y su estatus social está puesto en cuestión? En este sentido, ¿el voto de las clases altas ilustradas puede juzgarse menos “irracional” que el de las clases bajas? Para ponerlo con un ejemplo concreto comparando distritos cuyo ingreso per cápita es radicalmente diferente: ¿la calidad del voto de la ciudad de Buenos Aires es superior a la de Formosa?
Dicho esto y entendiendo “necesidad” en un sentido más amplio que el estrictamente biológico, se cae en la cuenta de que, si fuese verdadero que los que se hallan en condición de necesitados ven disminuida su libertad de elección, todas las clases sociales serían pasibles de ser manipuladas pues todas “necesitan” algo. Sin embargo quizás exista una sutil diferencia entre las clases bajas y altas pues de la necesidad que padecen los pobres debería seguirse que “donde hay una necesidad, nace un derecho” mientras que, generalmente, de la necesidad que afecta a los ricos se sigue simplemente que “donde hay una necesidad, nace una derecha”.

Industria y modelo de país

A lo largo de los 25 años de historia de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) hemos recordado el Día de la Industria Nacional, señalando en todo momento la vital importancia de la producción local y el trabajo como generadores de desarrollo.

1 2 3 4 5
Info News
Info News
Info News
Nuestra postura fue arduamente sostenida durante los años '90, cuando pocas voces se atrevían a contradecir el modelo que completó el desmantelamiento de la industria nacional, proceso cuyo principal gestor fue el ministro Martínez de Hoz durante la dictadura militar.
En aquellos años, al igual que en etapas anteriores, muchos de los grandes empresarios y representantes de los sectores monopólicos participaban de la fiesta especulativa, abonada por el desguace del patrimonio y la entrega de los recursos estratégicos de la Nación.
En cambio, desde la representación de las Pymes y el trabajo estábamos convencidos de que sólo se podría construir un país donde todos los habitantes pudieran vivir dignamente en el marco de una democracia con profundo contenido productivo y social.
Hoy acompañamos los lineamientos generales de un proyecto que ha tomado estas demandas y las ha transformado en líneas de acción del Estado nacional.
Debemos alertar, sin embargo, que estos objetivos sólo podrán sostenerse superando la mezquina visión corporativa de los grandes grupos económicos.
Integrantes de una cúpula empresaria altamente concentrada y extranjerizada, han buscado una y otra vez anteponer la maximización de sus excedentes al interés mayoritario invocando una supuesta ausencia de "seguridad jurídica" que, sin embargo, no los ha privado de obtener las mayores ganancias de la historia reciente.
Para estos actores las discusiones son siempre coyunturales y de corto plazo, ya que operan sin definirse sobre la naturaleza del modelo socioeconómico en el que actúan.
No es lo mismo democracia o dictadura, independencia o sometimiento, áreas de libre comercio o integración estratégica regional, justicia redistributiva o inequidad, ecología o destrucción del medioambiente, venta del patrimonio nacional o recuperación de los recursos naturales.
Desde nuestra perspectiva, el destino de un país está vinculado con el destino del conjunto de los actores productivos que lo componen y viceversa.
Un proyecto que busca sustituir importaciones, agregar valor, industrializar la ruralidad, fomentar la actividad Pyme y sostener la demanda interna, se ubica en las antípodas de otro que propone desregular las importaciones, liberalizar las finanzas, endeudarse con el exterior y aumentar la productividad a expensas del trabajo.
Como empresarios comprometidos con nuestro país y nuestro tiempo, sostenemos que una genuina industrialización sólo podrá concretarse gracias a la profundización de un modelo productivo que apunte a la soberanía nacional, la democracia plena y la justicia distributiva.
En este sentido aún se deben debatir profundas reformas estructurales en las áreas financiera, tributaria, de inversiones y apoyo integral a las Pymes, así como una profunda adecuación legislativa a las realidades sociales, culturales y políticas vigentes.
Reivindicar la industria nacional, hoy más que nunca, es definir en qué país y qué mundo queremos vivir.
 
*Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios.

domingo, 2 de septiembre de 2012

En Santa Fe los ruralistas aportan el 2% de los ingresos provinciales

La provincia gobernada por Antonio Bonfatti, sucesor de Hermes Binner, mantiene una estructura impositiva basada en los Ingresos Brutos y casi no grava a los dueños de la tierra. Un hectárea en Alcorta valuada en $ 100 mil paga $ 3,1 por mes.

1 2 3 4 5
Info News
Info News
Info News

El sistema impositivo de Santa Fe, provincia que gobierna el socialismo desde 2007, evidencia un carácter regresivo que se apoya sobre impuestos indirectos que no tienen en cuenta la renta y evita avanzar sobre el poder económico. De esta forma, la administración provincial perjudica a los ciudadanos con menor capacidad contributiva y protege a los grandes terratenientes, los actores estrella de la economía regional, que disfrutan la convivencia de ganancias abultadas con una presión impositiva mínima sobre sus tierras. De la recaudación total de 2011, que según datos del Ministerio de Economía santafesino rondó los $ 7238 millones, sólo el 2,1% correspondió al Impuesto Inmobiliario Rural, mientras que el grueso correspondió a Ingresos Brutos, impuesto que no discrimina el poder adquisitivo de los ciudadanos. 
La provincia que conduce hoy el socialista Antonio Bonfatti, sucesor y ex ministro del líder del Frente Amplio Progresista (FAP) Hermes Binner, no modificó el escenario pro corporaciones que construyó el Partido Justicialista durante los gobiernos de Carlos Reutemann y Jorge Obeid. Las 11.975.811 millones de hectáreas que tiene la provincia según el censo agropecuario de 2008 aportaron a las arcas del Estado tan sólo $ 159 millones durante todo 2011, es decir que la recaudación anual promedio por hectárea fue de $ 13,28 y la recaudación mensual promedio por hectárea se ubicó en $ 1,11.  
La proporción actual entre el Inmobiliario Rural y el valor real de los campos es muy baja. El Ejecutivo provincial estima que las valuaciones actuales en promedio no superan el 4% del valor de mercado, y en muchos casos son incluso menores a eso. Según muestran datos que hizo públicos la federación de trabajadores municipales de Santa Fe (FESTRAM) en base a las boletas de pago de la Administración Provincial de Impuestos, una hectárea con un valor de mercado de $ 100 mil en Alcorta paga $ 3,10 por mes, un 0,0031% del valor de la tierra.
Con una base imponible tan distinta a lo real, un impuesto fundamental para la progresividad de la provincia como el Inmobiliario Rural pierde peso y dispone una inequidad tributaria a favor de actores con ganancias millonarias y en detrimento de las clases asalariadas. Además, diferentes departamentos gozan de no pagar impuestos por emergencia agropecuaria, mientras que los ingresos mantienen un ritmo imparable a pesar de la sequía y la menor cosecha. Para 2012 la emisión del Inmobiliario Rural Santafesino es de 160 millones (2% del total), mientras que Entre Ríos, por ejemplo, proyectó en su Presupuesto del año que corre un ingreso de $ 270 millones (17,6% del total) de la mano del mismo impuesto. 
 
REGRESIVOS. Si se considera el inmobiliario en general, tanto urbano como rural, ambos de carácter progresivo al significar mayor presión sobre el que bienes más caros presenta, en el bienio 1998-1999 lo recaudado fue en promedio un 21,4% del total de la recaudación correspondiente a tributos provinciales, mientras que dicho porcentaje disminuyó para el bienio 2003-2004 a un 19,5% y en el bienio 2010-2011 sólo alcanzó un 9,8%, con una cifra final del 7,83% ($ 567.022.300) en el último año. Es decir, un impuesto progresivo perdió importancia en la recaudación tributaria provincial, cuestión que dispuso que la presión recaudadora imponga más fuerza sobre los bolsillos de los asalariados.   
Además, en la provincia existen exenciones fiscales del Estado provincial que benefician a los exportadores, terminales portuarias, grandes industrias vinculadas a la actividad primaria y al sector financiero, que impiden recaudar millones por año que se podrían volcar al gasto social. Las más beneficiadas por estos beneficios son en particular las cerealeras del cordón industrial que integran el cordón productivo que se extiende de Timbúes a Puerto San Martín.
En tanto, el grueso de la recaudación provincial corresponde a Ingresos Brutos, que en 2011 sumó $ 5133 millones y significó el 70,93% de la masa total. Este impuesto es de carácter regresivo, ya que grava el consumo y no tiene en cuenta el poder adquisitivo del contribuyente, cuestión que dispone un impacto negativo sobre la distribución del ingreso. En la misma línea se ubican el Impuesto a los Sellos, que también tuvo mayor influencia que el Inmobiliario y, con carácter regresivo, aportó el 12,07% ($ 873.535.422) del total de la recaudación provincial.
En tanto, Patente Única sobre vehículos, que por su imposición directa tiene en cuenta los ingresos del individuo, se ubicó entre los impuestos que tienen menos peso al registrar un 8,90% del total con $ 644.251.467. 
Como indica un informe de los diputados del bloque provincial del Movimiento Evita, en la provincia de Santa Fe se encuentran gravadas las locaciones de inmuebles cuando quien percibe la renta es una empresa. Si quien la percibe no tiene el carácter de empresa la situación es distinta, y sólo se recae sobre el propietario cuando tiene ingresos por el alquiler de más de cinco inmuebles y no se establece un máximo por alquiler para estar eximido, con lo cual un propietario hasta con cinco inmuebles de alto valor no paga Ingresos Brutos.  «
 
 
Ejemplos de la desigualdad
El carácter regresivo del sistema tributario de Santa Fe se puede observar en casos particulares. El bloque de diputados del Movimiento Evita, con datos de boletas del impuesto inmobiliario, le indicó a Tiempo Argentino que en la localidad de J.B. Molina 150 hectáreas de un campo pagan $ 1147 por cuota del inmobiliario rural (son cuatro al año). La valuación fiscal que dispone este escenario es de $ 245 mil, cifra que está muy lejos de los U$S 2.250.000 que vale realmente ese territorio hoy en día si se cuentan U$S 15 mil por cada hectárea, cálculo austero al pensar que el precio puede subir incluso hasta los U$S 18 mil. 
En tanto, en Chovet, un vehículo 4x4 importado modelo 2009 de la marca Suzuki, que está valuado $ 81 mil, paga por año una patente de $ 1620, con cinco cuotas de sólo $ 324. En la misma línea, una casa de más de 300 metros cuadrados techados, 1000 metros cuadrados, con valor fiscal de $ 58.300, paga cuatro cuotas de $ 308 pesos y alcanza un inmobiliario anual de $ 1232. En la misma zona, por 62 hectáreas de campo se pagan $ 1392 al año de inmobiliario rural.

Con vos y voto

Jóvenes moviéndose por doquier. Votar a los 16, una propuesta que amerita una discusión serena. Experiencias comparadas. Derechos y deberes ya estipulados por leyes argentinas. Denuncias y editoriales enfadados, el espantajo de la ambición electoral. Ampliaciones de derechos: casos, antecedentes. Reformas que avanzan.
 Por Mario Wainfeld
Miles de estudiantes chilenos pueblan las calles, trastruecan el sistema político, crean o adecuan consignas, incorporan demandas. Tuvieron en vilo a la ex presidenta Michelle Bachelet, ahora jaquean a su opositor-sucesor Sebastián Piñera. Reclaman por derechos, que en su mayoría rigen en la Argentina desde hace décadas. Son una torrentada, con discurso propio, cuestionamientos a un bipartidismo demasiado sesgado a derecha.
En Francia, pocos años atrás, jóvenes de barriadas populares protagonizaron jornadas de violencia política. Bregaban por visibilidad por trabajo, por equidad, por que se internalizara que son franceses, descendientes de migrantes a quienes se sigue discriminando por su origen o tonalidad de tez.
El desempleo en la Unión Europea es plaga, adivinen cuál es el tramo etario más vulnerado.
En el Manual de derecho penal, escrito por Eugenio Raúl Zaffaroni, Alejandro Alagia y Alejandro Slokar, se remarca que “los hombres jóvenes son los preferidos para la criminalización (mientras) la victimización violenta se reparte entre éstos, los niños, los adolescentes y los ancianos”.
En la Argentina, un proyecto oficial para conceder derecho a votar a las personas que hayan cumplido 16 años desata la consabida tormenta tropical. Los sectores irredentos de la oposición se alinean enfrente, de pálpito, denuncian manipulación. Desdeñan, sin explicitarlo, la inteligencia y autonomía de los potenciales nuevos votantes.
La Nación gatilla un editorial, flojito como pocos, y lo dispara casi sin mirar.
Es una saludable norma de ampliación de derechos, opinable... pero va en el rumbo indicado por las tendencias locales y mundiales. Ampliaría la participación ciudadana, un objetivo que se supone muy valorado y compartido. Una eventual ley “templada” que atañe a variables complejas no habilita la furia y esquematismo con que se le responde. La celeridad del oficialismo, su afán turbulento de acelerar al mango sus iniciativas puede motivar recelos o críticas. Pero en el fondo de la cuestión, sencillamente, el kirchnerismo es más audaz e innovador que sus alternativas. Y cuenta, dato nada menor, con capacidad de convertir sus propuestas en realidades.
Las interesantes movidas de ampliación de derechos de los gobiernos kirchneristas pueden, a estos afectos, clasificarse en dos vertientes. Algunos habían sido reclamados por minorías activas (de los sectores involucrados, académicas, culturales, políticas, militantes y algún etcétera): la ley de medios, la Asignación Universal por Hijo (AUH), el matrimonio igualitario. El oficialismo se montó, con su potencia impar, en oleadas preexistentes.
En otros casos, los reclamos no gravitaban tanto o no existían, al menos en la esfera pública. El cronista anotaría allí los beneficios previsionales y laborales para las empleadas domésticas, la universalización de las jubilaciones para quienes no tenían aportes (amas de casa) o no estaban al día. La génesis distinta no les resta valor ni legitimidad. El voto a los 16 puede añadirse a esta lista.
Quienes vaticinan manipulación, control de las decisiones de chicos y chicas adolescentes dentro de un año, tres o cinco, saben poco de política y subestiman el peso que tienen los derechos universales.
Una vez institucionalizado el derecho, sus titulares lo defenderán, lo harán suyo y lo expresarán como mejor les plazca. Tal el encanto de los derechos universales: se incorporan al patrimonio de su titular y guay de quien amague sacárselo, máxime en la Argentina democrática.
- - -
La mirada de los otros: La Nación camina en la cuerda floja cuando fulmina la idea. Algo ha cambiado en el siglo XXI: la platea de doctrina debe a veces sofrenar la sinceridad, disimular su idiosincrasia. El clima de época imperante desautoriza ciertos discursos. Nadie podrá aseverar si esta variación perdurará por siempre o por mucho tiempo. De momento, discriminar “de frente” queda muy feo, deja en falsa escuadra, aun a un medio confesamente procesista. Aleluya, por lo pronto y mientras dure. En el ínterin, pues, La Nación no descalifica la inteligencia de pibes o pibas. Ni siquiera subestima a los inmigrantes con más de un año de residencia en el país, que podrían ser comprendidos en el nuevo régimen electoral. Su argumento en contrario es endeble, de oportunidad. No hay que hacer tantas reformas en poco tiempo, ralentan. El año pasado se implantaron las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), rememora el editorial. Y alerta: su resultado anticipó el de las elecciones generales. O sea, la herramienta que es un avance, ya ensayado en la provincia de Santa Fe, se descalifica por una contingencia coyuntural: hubo demasiados votos para Cristina Fernández de Kirchner. Pecado mortal, para el dogma pseudorrepublicano. Sobraron motivos políticos, económicos y sociales para explicar el aluvión en las urnas, es necio atribuirlo monocausalmente a la innovación de las PASO. De ahí a la excomunión del mecanismo hay un milímetro de distancia, el periódico mitrista lo recorre a paso redoblado.
- - -
Luces y sombras: El kirchnerismo, claro está, tiene luces y sombras en sus desempeños en esta materia. Las candidaturas testimoniales fueron un enchastre, una pésima praxis. Fíjese usted qué casualidad: ante esa añagaza el “rebaño” de votantes, los “rehenes” castigaron al kirchnerismo como nunca antes y nunca después.
En cambio, las PASO aportan a la calidad institucional. También a la combinación entre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y la reforma política que abrieron una hendija de oportunidad a partidos minoritarios para irrumpir en los medios.
Unos cuantos diputados opositores, mayormente de origen progresista o de centroizquierda, tenían presentados proyectos semejantes al que moviliza, a su ritmo habitual, el senador Aníbal Fernández. Un síntoma de la etapa: no se abroquelaron con los adversarios a todo lo que mociona el oficialismo. Insisten en sus propuestas, bregan por debatir detalles. Algunos, como la no obligatoriedad del voto, abren discusiones sugestivas.
La diferenciación de los bloques opositores vuelve a dejar de lado el diseño del Grupo A tan infausto para sus propias chances y para la calidad democrática. Enhorabuena por el viraje, que enfila bien.
El ex gobernador socialista Hermes Binner recordó que se afilió al socialismo no bien cumplió 16 años. El ex presidente Raúl Alfonsín y muchos correligionarios han referido anécdotas similares. Afiliarse no era un trance de iniciación, sino de convalidación posterior. En otros tiempos, la vocación política brotaba joven. Para algunos, seguramente para una proporción minoritaria... pero su sangre transfundía fuerza y novedad. De eso se trata, casi siempre.
- - -
Primero, que vayan en cana: El análisis comparativo mundial comprueba que el piso etario favorito es 18 años. Los promotores del proyecto señalan que Brasil, Ecuador, Cuba y Austria reconocen el voto a los que cumplieron 16 años. También lo hay en cantones suizos. La iniciativa postula una ampliación de derechos que no prima, pero que no es estrafalaria. Cabe añadir que en otros países se discuten cambios en la edad y todas las propuestas consisten en bajarla, jamás en aumentarla.
En la Argentina, la tendencia es también a conceder derechos a edades más tempranas. La mayoría de edad, tan luego, se bajó de 21 años a 18 años sin que hayan acontecido cataclismos, que se sepa. Y quien osa casarse se emancipa antes. También aquellas personas precoces, que acceden a un título habilitante antes de los 18.
La consistencia del derecho electoral con otros tipos de facultades o deberes es un aspecto intrincado, porque el sistema legal actual (ya antes de que emergiera el proyecto que analizamos) es una buena ensalada. Los Códigos más amplios están desactualizados y plagados de incongruencias: debido a eso se están reformando el Civil y el Comercial por un lado, y el Penal por otro.
Un vistazo panorámico que combina reglas actuales y alguna de posible pronta sanción, comprueba que los argentinos de 16 años son ya titulares de significativos derechos y cargas.
Contra lo que se clama en muchos medios, los 16 años son el parteaguas más significativo para la imputabilidad penal. Los menores de 16 años no son punibles en ningún caso. Entre 16 y 18 años son punibles respecto de los delitos más graves. Sólo tienen alguna diferencia en delitos de acción privada o que, dando lugar a acción pública, estén castigados con pena privativa de libertad que no exceda de dos años, multa e inhabilitación. O sea, la diferencia es respecto de delitos relativamente leves.
Para realizar libremente una actividad laboral hace falta tener 18 años, según la ley de Contrato de Trabajo. Un menor que ya tenga 16 puede hacerlo con autorización paterna. Esa autorización se presume si el menor vive independientemente de la familia. O sea, si resuelve abrirse, puede contratar en plenitud de derechos.
Con un cacho de incongruencia, la Ley de Asociaciones Profesionales permite afiliarse a quienes tengan más de 14 años. Si están afiliados, tienen derecho a votar. Para aspirar a cargos electivos, deben esperar a la mayoría de edad.
Según el anteproyecto de Reforma del Código Civil que se aborda en estos días, “a partir de los DIECISEIS (16) años el adolescente es considerado como un adulto para las decisiones atinentes al cuidado de su propio cuerpo”. Recórcholis.
- - -
Margaritas a los chanchos: El voto femenino provocó reacciones más furibundas, aunque algunas resuenan como un eco, en estos días. Los jóvenes no califican, that is the question, pontifican –sin elementos empíricos a la vista– adultos que no siempre dan la talla.
Las alertas cunden. “Intento de una maniobra electoral que tiene como objetivo la utilización de este segmento de posibles votantes con intenciones electorales” alerta un breve y poco sustancioso comunicado del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical. Dignatarios de la Iglesia surfean en la ola clarinista y denuncian que La Cámpora busca infiltrarse en los colegios religiosos. La demonización de la agrupación juvenil entra, quizás, en una etapa inquisitorial. Vade retro, Satanás.
Los cargos sobre electoralismo son muy precarios, asombra que surjan de dirigentes de partidos de tradición popular. La sal y la pimienta de la democracia es que los dirigentes traten de conseguir apoyos populares tangibles y mensurables.
Si nos ocupamos del conteo de porotos, parece dislocado que un conjunto de ciudadanos inferior al cinco por ciento del padrón (que no sufragará en su totalidad) pueda impactar sustancialmente en el veredicto colectivo. Un actuario ahí: ¿qué porcentaje de pibes debería apoyar al kirchnerismo para torcer el amperímetro?
Por añadidura, si algo es conspicuo es la rebeldía y versatilidad de jóvenes y adolescentes. Y cuán impredecibles son sus conductas presentes o futuras para los adultos.
Por cierto, el kirchnerismo no carece de afanes políticos, pero estos parecen ubicarse en otro cuadrante. Bien mirada, la movida trata de granjearse la simpatía de los nuevos titulares de derechos. Una jugada que está en el abecé del sistema democrático. El primer peronismo lo consiguió con los trabajadores y las mujeres, el yrigoyenismo con los sectores medios. El kirchnerismo interpeló a minorías de género, a comunicadores sociales, a jubilados. Es una procura legítima, en tanto las conquistas ayuden a la cohesión social y a la promoción de grupos o sectores relegados.
En paralelo, se celebran las audiencias públicas que debaten la reforma a los Códigos Civil y Comercial. La comisión redactora del anteproyecto es prestigiosa e insospechada de seguidismo. Las audiencias pueden ser criticadas por la brevedad de los plazos concedidos a los oradores. Pero hay contrapesos que minimizan el reproche: la vastedad de la concurrencia, el itinerar por toda la geografía nacional, la onda expansiva de la polémica que llega a medios, universidades, la blogósfera.
Son vivencias democráticas y participativas interesantes, mejorables por definición, también con pocos precedentes comparables. Progresos, en suma, no sin contraindicaciones o aspectos mejorables en el futuro.
A veces el kirchnerismo extrema reflejos facciosos. Puede caer en homologar la política al conflicto, un elemento esencial mas no excluyente. En democracia hay también instancias de cooperación. Es imperioso congregar, atraer a los no convencidos ni encuadrados, construir hegemonía, persuadir, sumar.
El oficialismo es más versátil de lo que pintan sus rivales: sabe variar de menú, cuando pinta. Hay momentos en que abre el juego, amplía la esfera de derechos, hace suyas propuestas de otros, relegadas a segundo plano por su falta de poder.
En esas circunstancias, una de las cuales hemos intentado sobrevolar, resultan chocantes las respuestas de muchos de sus adversarios. Intransigencia, cerrazón, lentitud de reflejos, denuncismo vacío, incapacidad de priorizar contenidos sobre anécdotas. Advertir esas falencias, que se hacen grito con asiduidad, ayuda (en parte, claro) para delinear los límites y carencias del sistema político real existente.

En búsqueda de una estructura

Las distintas organizaciones se nuclean en Unidos y Organizados. El rol conductor de La Cámpora. El PJ como una herramienta importante pero no central. Realizarán un nuevo acto, que podría ser en La Plata.
 Por Nicolás Lantos
En el acto realizado en Vélez en abril se lanzó la consigna Unidos y Organizados. 
Imagen: Pablo Piovano.
“La pregunta es si Vélez fue un punto de llegada o un punto de partida. Si decidimos, si decide la Presidenta, que la respuesta es la segunda, entonces Unidos y Organizados es la consecuencia lógica de tomar esa opción.” La definición pertenece a un diputado oficialista que participó de varias de las reuniones en las que, desde hace ya más de un mes, comenzó a delinearse qué forma tendrá el armado que pretende conseguir algo que el kirchnerismo no logró en una década: una orgánica propia que sirva para articular a su alrededor a ese espacio variable y heterogéneo que es el FpV, desde el PJ hasta otros aliados menores, desde un lugar de centralidad. Así, en este espacio conviven, bajo la conducción de La Cámpora, los principales armados políticos del kirchnerismo, sumados a un puñado de agrupaciones de tipo sindical, social o cultural, en un esquema de articulación que intentará replicarse en todos los distritos, con la vista puesta “tácticamente” en las elecciones de 2013 y 2015 pero que “estratégicamente” proyectan más allá.
“El que no está en Unidos y Organizados no es kirchnerista”, resume crudamente Quito Aragón, referente de la Corriente Nacional Martín Fierro. Lo cierto es que si se aplica el criterio (muy extendido puertas adentro) de dividir al oficialismo entre “propios” y “aliados”, los unos formarán parte del nuevo armado y los otros quedarán relegados a un rol cada vez más secundario. La idea, justamente, es desplazar al PJ del rol central que ocupa, por default, en la coalición kirchnerista, confía un eximio armador oficialista consultado por este diario. “La Cámpora por su cuenta no tiene el peso específico, como no lo tienen el Evita, Kolina, Nuevo Encuentro o ningún otro espacio –explica–. Ahora, si se logra que todos los espacios que conforman el kirchnerismo articulen en el territorio y hay voluntad política, la correlación de fuerzas ya es otra.”
La siempre tensa relación que el kirchnerismo mantuvo con el justicialismo desde el 2003 no es un tema menor a la hora de encarar un armado de estas características. “El PJ es un partido político, una herramienta política más dentro del kirchnerismo. Una muy importante, claro, pero hoy en día no es la central”, asegura Aragón. “Por ahora, el peronismo está fuera del esquema. Lo que pase en adelante dependerá de varias cosas, principalmente de cómo evolucione la relación con Scioli”, señala un legislador del FpV que también conoce las internas justicialistas. De todas formas, varios dirigentes que forman parte o provienen del PJ, entre ellos varios intendentes y gobernadores, participan o se interesan por el armado de Unidos y Organizados.

El punto de partida

Las reuniones entre distintos sectores que precedieron al acto de Vélez fue el caldo en el que se comenzó a incubar la idea de darle una vuelta de tuerca al variopinto universo kirchnerista que sirviera para coordinar a toda la tropa propia bajo un mismo paraguas. “Vélez arrojó como saldo la necesidad de articulaciones mayores. Tuvo un valor simbólico pero también uno organizativo”, explica Héctor “el Gallego” González, secretario general de Peronismo Militante. No era el primer intento de avanzar en ese sentido pero todas las veces anteriores habían fracasado. “Lo que hay ahora es que nadie discute el rol conductor que tiene La Cámpora, y eso ayuda a acomodar el resto de las piezas”, reconocen desde otros espacios, rememorando otras experiencias, en las que la falta de un liderazgo claro en el que, además, se sintieran reflejados todos los interlocutores, atentó contra la organización. Así, el núcleo duro de las organizaciones que convocaron el 27 de abril comenzaron, poco después, a mantener una serie de reuniones para cumplir con el mandato que había dado la Presidenta esa tarde: unirse y organizarse.
Así, La Cámpora, el Movimiento Evita, Kolina, la Martín Fierro, la Corriente Nacional Peronista, la Corriente de la Militancia, Peronismo Militante, Nuevo Encuentro, el MILES de Luis D’Elía, el Partido Comunista Congreso Extraordinario, el Frente Transversal que lidera Edgardo Depetris y la CTA que responde a Hugo Yasky, entre otros espacios, continuaron con los encuentros después del acto de Vélez, primero a nivel nacional, pero pronto bajando al territorio, donde estará el trabajo fino. “Que todos apoyamos a Cristina está claro, lo complicado será llegar a acuerdos en cada distrito: allí es donde afloran las diferencias”, explica un testigo de esos encuentros. En algunos lugares Unidos y Organizados ya salió al ruedo: es el caso de Córdoba, donde la mesa local firmó un comunicado la semana pasada repudiando la represión del gobierno local sobre trabajadores estatales durante una protesta.
Hay algo en lo que sí coinciden todas las partes en juego, “hay que pensar más allá de lo electoral” porque esa es la única forma de superar las diferencias. Después se verán las herramientas con las que saldarán los debates más coyunturales. La misión, encomendada por Cristina Fernández de Kirchner, es armar una estructura que se proyecte hacia el futuro, mucho más allá del final de este período presidencial. “El 2013 y el 2015 son momentos tácticos, citas que uno no puede eludir, pero esto va a tomar valor estratégico si podemos proyectarlo más allá, si lo ponemos en perspectiva estratégica para pensar en sostener el modelo nacional y popular, que es lo que necesita la Nación”, plantea González. El objetivo, señala, es “pensar cómo llega la Argentina a la mitad del siglo XXI”. Pero, de a una cosa por vez, los organizadores ya están abocados a armar, para los próximos meses, un nuevo acto multitudinario que replique lo que sucedió en Vélez en abril. Aunque no haya todavía nada confirmado, se menciona como posible locación el Estadio Unico de La Plata, nada más y nada menos que el pago chico de Daniel Scioli.

(Nota publicada en el diario Pagina/12 el 02/09/2012)