sábado, 22 de junio de 2013

La ortodoxia en estado de éxtasis

La era de la austeridad

 Por Alfredo Zaiat
La crisis internacional que involucra al 60 por ciento del PBI mundial (Estados Unidos, Unión Europea y Japón) está transcurriendo el sexto año. Son potencias económicas estancadas o en recesión. Es la peor crisis desde la debacle de la década del ’30 del siglo pasado. En los primeros años del estallido de la burbuja de los créditos subprime, cuando los líderes políticos mundiales se reunían en el G-20 con el miedo al abismo, se abrió una grieta en el pensamiento económico convencional. Quedaba al descubierto el fiasco de la ortodoxia. Estaba en cuestionamiento la estructura teórica y práctica nacida de los claustros académicos filtrada a la gestión de gobiernos e instalada en el sentido común de las sociedades. La reacción inmediata fue paquetes de estímulos fiscales, críticas a la irresponsabilidad de banqueros, estatización de conglomerados industriales y bancarios y una impresionante expansión monetaria. Las obras de Keynes y Marx volvieron a ser consideradas por fuera de círculos reducidos. La ortodoxia estaba herida, sin levantar la bandera blanca. No estaba en retirada. Resistió y regresó con la misma soberbia, ocultando fracasos. El poder económico detrás de ese cuerpo de ideas siguió intacto. La expansión fiscal y monetaria tuvo como destino salvar a grandes compañías, bancos y banqueros. Luego de ese rescate, garantizando la estabilidad patrimonial y de funcionamiento de esos imperiales actores económicos, irrumpieron las medidas de austeridad, o sea, de ajuste sobre los ingresos y derechos sociales de la mayoría de la población. Otra vez la ortodoxia desplegada en su máxima expresión como si la crisis no hubiera estado originada en sus propios postulados. Durante este año, 119 países están aplicando políticas de reducción del gasto público con relación al PBI, elevando a 132 países la proyección hacia 2015. Este cuadro global surge de la impactante investigación The Age of Austerity: A Review of Public Expenditures and Adjustment Measures in 181 Countries.
Los autores Isabel Ortiz –directora de Global Social Justice Program at the Initiative for Policy Dialogue, además de funcionaria de Unicef– y Mateo Cummins –quien trabajó en el Programa de Desarrollo de la ONU, Unicef y el Banco Mundial– examinaron las estimaciones del gasto público realizadas por el FMI para 181 países. Las dividieron en cuatro períodos:
- 2005-07 (pre-crisis)
- 2008-09 (la expansión fiscal)
- 2010-12 (inicio de la contracción fiscal)
- 2013-15 (intensificación de la contracción fiscal).
Revisaron 314 reportes del FMI de esos países, identificando las principales medidas de ajuste. Una de las principales conclusiones es que la contracción fiscal es más intensa en el mundo en desarrollo: 68 países reducirán el gasto público en promedio 3,7 por ciento del PBI durante la tercera fase de la crisis (2013-15). Mientras, el ajuste fiscal en 26 países de altos ingresos será una media de 2,2 por ciento del PBI. Los investigadores señalan que los ajustes son de tal magnitud que una cuarta parte de todas esas economías están reduciendo el gasto público a niveles incluso inferiores al existente en los años anteriores a la crisis (2005-07).
Ortiz y Cummins señalan que, contrariamente a la percepción pública, las medidas de austeridad no se limitan a Europa y, como refleja el informe, los ajustes son más profundos en países en desarrollo. La austeridad está afectando a 5800 millones de personas o el 80 por ciento de la población mundial y, según las proyecciones detalladas en el documento, alcanzará a 6300 millones o el 90 por ciento de las personas en todo el mundo para 2015.
En cuanto a las medidas, los informes del FMI publicados desde 2010 muestran que los gobiernos aplican diversas estrategias de ajuste:
- Eliminación o reducción de los subsidios, incluyendo al combustible, a la agricultura y a los alimentos (en 100 países).
- Recortes salariales, alcanzando a trabajadores de la educación, salud y otros del sector público (en 98 países).
- Racionalización del gasto de las redes de seguridad (en 80 países).
- Reforma de las pensiones –reducción o congelamiento de haberes– (en 86 países).
- Reforma del sistema de salud, disminuyendo el personal médico, los descuentos en medicamentos y aumentando los cargos de atención médica (en 37 países).
- Flexibilización laboral (en 32 países).
La investigación publicada por Initiative for Policy Dialogue, entidad fundada en julio de 2000 por el Premio Nobel Joseph Stiglitz, indica que además de la reducción del gasto muchos gobiernos (94 países) también están considerando aumentos de impuestos regresivos. Menciona la introducción o elevación de impuestos al consumo (IVA) en productos de la canasta básica de bienes y servicios.
Ortiz y Cummins afirman que en lugar de recortar el gasto público, los países en desarrollo deberían “concentrarse en proporcionar oportunidades de trabajo decente y mejores condiciones de vida para sus ciudadanos”. Sugieren que deben reconocer que “la austeridad no les ayudará a alcanzar sus objetivos de desarrollo”, para agregar que, por el contrario, los recortes del gasto afectarán a los grupos sociales más vulnerables, ampliará la brecha entre ricos y pobres, y contribuirá a la inestabilidad social y política.
En ese sentido, destacan el incremento de las movilizaciones civiles, desde la Primavera Arabe hasta los violentos disturbios que han estallado en los últimos años en Asia, Africa y el Medio Oriente. “Poblaciones reaccionando a los efectos acumulativos de desempleo generalizado, los altos precios de los alimentos, y el deterioro de las condiciones de vida”, apuntan. Las varias y masivas movilizaciones en decenas de ciudades de Brasil motivadas por el aumento del costo del transporte público se inscriben en esa misma tendencia. El alza del boleto de 3 a 3,20 reales fue una medida que tuvo su origen en una decisión política de conservadurismo fiscal de no incrementar los subsidios al transporte, lo que fue revisado luego de las intensas manifestaciones sociales.
Brasil es el país de la región con el ajuste del gasto público más pronunciado, con una variación negativa de 0,4 por ciento del PBI en la comparación del período 2013-15 con respecto a los años 2005-07, según el cuadro anexo del documento de Ortiz y Cummins. Es lo que se conoce como fuerte ajuste fiscal. En esa tabla, Ecuador ocupa el extremo opuesto con una expansión del 17,1 por ciento, seguido por Argentina con el 8,9 por ciento; el resto se ubica muy por debajo de esos porcentajes con un leve aumento de 1,6 (Colombia) al 3,6 por ciento (Bolivia) del gasto público.
El documento “La era de la austeridad” cuestiona el postulado que el ajuste del gasto público es un sendero adecuado para lograr la recuperación socioeconómica y el objetivo de desarrollo. Observa que de la tendencia mundial de la “consolidación fiscal” sólo se puede esperar el agravamiento de la crisis de empleo y el consiguiente malestar de la población. Señala que se está haciendo asumir el costo de una supuesta “recuperación” económica a millones de hogares que, a la vez, han quedado excluidos. Propone entonces que en lugar del ajuste los gobiernos adopten medidas alternativas y equitativas, como aplicar impuestos a los ricos y reestructurar la deuda.
El regreso de la ortodoxia con el ajuste fiscal generalizado en los países ubica en perspectiva mundial el inmenso esfuerzo político y cultural que significa defender en ese territorio hostil el objetivo de administrar una economía a contramano de la era de la austeridad.
azaiat@pagina12.com.ar

NINGUNA PATORUZADA

Un gesto noble

 Por Osvaldo Bayer
No, no fue ninguna patoruzada. Fue un gesto de nobleza y de búsqueda de la Verdad y la Etica. En una votación absolutamente democrática, el instituto de enseñanza Julio Argentino Roca, de Santa Rosa, La Pampa, pasará a tener el nombre de quien lo merece: del primer director que tuvo ese instituto, Clemente José Andrada.
No fue fácil llegar a esa votación en la que intervinieron docentes, alumnos, ex alumnos y ex docentes del instituto. Elementos conservadores se opusieron. Uno de ellos, el sacerdote José Miguel Padilla, del Instituto Nuestra Señora de Luján, salió a la palestra para reivindicar la figura de Roca. Ese sacerdote había apoyado al levantamiento de los “carapintadas”. Pese a todo, la votación tuvo lugar y se llegó al triunfo de la Etica al terminar con el nombre del genocida Roca nada menos que en una institución de enseñanza.
Algo justo. Roca, el que pidió la importación de diez mil Remington, el fusil a repetición con que los norteamericanos habían diezmado a los sioux y a los pieles rojas, para “exterminar a los salvajes, a los bárbaros de nuestras pampas”. Así se hizo para luego, como postre, repartir cuarenta millones de hectáreas entre 1800 socios de la Sociedad Rural.
Un crimen indescriptible para aquellos Creadores del Mayo de 1810 y de la Asamblea del Año XIII, que nos enseñaron a cantar el “Ved en trono a la noble Igualdad. Libertad, Libertad, Libertad”.
Pero a la Etica no se la puede traicionar porque siempre regresará a lo que se hizo a costa de sus principios. Y hoy, las poblaciones de ese Sur argentino reaccionan. No a los genocidas, no a los ladrones de tierras. Sí a los que trajeron la paz, y se basan en el trío de palabras “Igualdad, Libertad, Fraternidad”, que expresaban el espíritu de Mayo, siempre permanente en la emancipación argentina pese a los dictadores de turno y a los que basaban todo en las razas superiores, los llamados occidentales y cristianos, que conquistaron todo con la Cruz y la Espada.
Un instituto de enseñanza en La Pampa que nos da el ejemplo. Una lección de Etica.
Otra noticia de las buenas es el anuncio del Congreso Educativo II, que realizarán las organizaciones que aspiran a construir el Movimiento Pedagógico Latinoamericano y cuyas sesiones se llevarán a cabo en San Carlos de Bariloche el 28 y 29 de este mes.
Anuncios así hacen aparecer el optimismo. La unión de docentes latinoamericanos en búsqueda de los mismos fines que pensaron nuestros grandes libertadores. Educar para la Paz, educar para el Progreso, educar para una Igualdad que una a las poblaciones de todo el continente y que no las separe en barrios de lujo por un lado y en villas miseria por el otro.
Entre otros temas a tratar, figuran: “El trabajo docente y la construcción de la unidad latinoamericana”, “Salarios, inflación e impuestos, la distribución de la riqueza en la Argentina actual”, “El nivel medio obligatorio, ¿de la escuela selectiva a la inclusión educativa?”, “La escuela infantil: ¿el camino hacia un nivel integrado?”, “Educación, integración e inclusión”, “Nivel primario, la jornada completa y el trabajo colectivo”, “Nivel Superior, ¿hacia la expansión del sistema formador?”, “Panorama latinoamericano: el trabajo docente y la construcción de la unidad latinoamericana”, “La cultura popular y los pueblos originarios”, “Pedagogía: hacia la construcción de una pedagogía latinoamericana”, “Género: la red de mujeres latinoamericanas y las trabajadoras de la educación” y “La organización de los estudiantes secundarios”.
Como se ve, un programa que piensa en el futuro. Un paso más en búsqueda de la unidad latinoamericana. ¿Qué mejor para impulsarlo que la enseñanza primaria y secundaria? Un congreso docente que mira hacia el futuro. Eso es también abrir los ojos ante nuestras realidades actuales y reaccionar con el sentido de mejorar, de traer más paz y menos violencia social. Nuestras felicitaciones a los organizadores y los deseos de muchos éxitos para el futuro. Que se vaya abriendo la senda que nos indique el camino a seguir en el futuro.
Hablando de futuro, nos preocupa la política interna que lleva a cabo la empresa Volkswagen. El despido de 19 trabajadores por razones sindicales no hace quedar bien a esa empresa que precisamente se originó para construir un automóvil que pudiera tener todo el pueblo, el “auto popular”, así como lo expresa su nombre. Conozco a los despedidos, me consta que son trabajadores de ley, honrados. Y su cesantía no concuerda con la consideración que debe tener una empresa extranjera para con trabajadores del país que no han demostrado ninguna inconducta y que sólo han luchado por sus derechos dentro de la ley. Como hombre que por su familia pertenece a los dos países –Argentina y Alemania–, me duele mucho este proceder de la empresa, ya que la conducta de estos despedidos ha sido bien fiel al trabajo y a las obligaciones para con él, y por supuesto han defendido los derechos de todos cuando estos no han sido respetados en todo su contenido. Espero que se oiga este llamado para llevar de nuevo la felicidad para estos trabajadores y sus familias.
Y, por último, regresemos a La Pampa, esa provincia tan gaucha. Estamos cerca del 12 de octubre, llamado antes, con toda irresponsabilidad, Día de la Raza. Yo lo titularía Día del Robo y la Esclavitud. Todo eso se puede encontrar en los documentos enviados por los conquistadores a Europa. El oro y la plata, como principales objetivos, y la esclavitud para los pueblos originarios. La mita, la encomienda, el yanaconazgo y otras designaciones para la esclavitud de las poblaciones autóctonas. El asesinato horrible con torturas inimaginables para los que se opusieron a la “civilización europea”. En nombre de la civilización y de la religión católica. Por eso me pareció un acto de alto coraje civil lo que en el 2004 llevaron a cabo los pampeanos: establecieron una ley por la cual, en los 12 de octubre, se mantuviera en los edificios oficiales la bandera argentina a media asta. Como duelo por los miles de muertos por los conquistadores españoles en su “colonización”, por lo horrible de las ejecuciones y por haber traído la enfermedad mental que es el esclavizar a su semejante, en nombre de la civilización occidental y cristiana. El proyecto fue originado por la diputada Gette y lleva el número 2122. Todo un ejemplo antidemagógico y de recuerdo a las miles de víctimas del “descubrimiento”. Los gauchos pampeanos que lucharon por nuestra independencia se deben haber movido con gusto en sus tumbas, como se deben haber alegrado los descendientes de los muertos en las masacres de Roca ante el cambio de nombre de ese instituto de enseñanza.
Argentina, vamos para adelante.

viernes, 21 de junio de 2013

“No sé quién le lava la ropa a Dios / sólo sé que el agua sucia nos la bebemos nosotros”.

El hombre que reía sin separar los labios





 Por Juan Forn

En 1948, cuando el comunismo tomó el poder en Checoslovaquia, decretó la muerte de las chabacanerías (en checo, braks). Braks eran las novelitas baratas de aventuras, amor, misterio, miedo o fantasía que, según las nuevas autoridades, eran una invención burguesa para sacar provecho de los trabajadores y a la vez embrutecerlos (hasta entonces se las conocía popularmente con el nombre de “novelas para cocineras”). Se hicieron quemas públicas de libros, los escolares iban de casa en casa pidiendo ejemplares para alimentar las llamas de las hogueras que hacían en la calle. Todos los escritores de novelas baratas fueron obligados a abandonar su oficio (“Intento borrar de mi memoria mi pasado literario”, declaró a la prensa Marie Kyzlinkova, la famosa autora de Corazón hambriento, desde su nuevo puesto de trabajo fregando los pisos de una estación ferroviaria en las afueras de Praga), ninguno logró subsistir en el nuevo régimen, salvo el insólito caso de Edvard Kirchberger, que se convirtió en Karel Fabian sin dejar rastros y siguió escribiendo y publicando hasta el fin de su vida, a pesar de los obstáculos que enfrentó en su camino.
Edvard Kirchberger escribía sobre monstruos, brujas y asesinos. Karel Fabian escribió sobre guerrilleros, tractoristas y enemigos del pueblo. Kirchberger inoculaba miedo en los huesos de sus lectores, Fabian enal-tecía el sudor de los trabajadores. Cuando Kirchberger decía “cloaca”, se refería a sótanos espectrales, cuando lo decía Fabian se refería a centrales de espionaje capitalista. Pero eran el mismo hombre. El día en que los comunistas tomaron el poder, Edvard Kirchberger dejó sobre el escritorio de su jefe, en la revista anticomunista donde escribía, una carta que decía: “Vendrán a encerrarte pero puedes confiar en mí, estoy preparado para ir a la cárcel contigo por combatir el totalitarismo, por defender la libertad”. Dos días después escribió una carta al PC checo pidiendo su ingreso en estos términos: “No quiero nada del partido. Creo que los que se afilian por miedo o interés son falsos. Yo he reflexionado por mi propia cuenta y sé que el comunismo es mi evangelio. La noche que escribí esa carta a mi jefe estaba borracho, me puse triste y compasivo hasta un extremo inconcebible y redacté esas líneas cuyo contenido ya ni recuerdo. Entiendo que esto pueda parecer poco fiable, pero a los escritores nos ocurren todo tipo de cosas extrañas por las noches”.
Su pedido no recibió respuesta. Poco después empezaron las persecuciones y se cerraron las fronteras. El previsor Kirchberger venía juntando piedras de encendedor (vulgarmente conocidas como chispas) porque le habían dicho que en Alemania valían más que los billetes checos. Las escondía en casa de un amigo, junto con una muda de ropa. Al volver un día a su casa vio un auto policial en la puerta, siguió caminando hasta lo de su amigo y huyó con sus chispas del país. Lo increíble es que volvió en dos meses. Se presentó a las autoridades, dijo que su nombre era Karel Fabian y que había escrito la primera novela socialista checa. Se titulaba El fugitivo y contaba la historia de un checo que huía de su país, llegaba arrastrándose a Occidente, iba de campo en campo de deportados hasta convencerse de la magnitud de su error y, mareado por el hambre y la sed, con sus últimas fuerzas, lograba volver a Checoslovaquia. Nadie sabía de dónde venía Fabian, pero el comandante Pokorny de la policía secreta dio el visto bueno para su publicación, porque coincidía con el primer aniversario del comunismo en el poder.
Así comenzó la larga y opaca carrera literaria de El Hombre Que Reía Sin Separar Los Labios. Como Kirchberger, Karel Fabian se dedicó a lo único que sabía y quería hacer: novelitas baratas. Sólo que ahora eran socialistas. “Nuestras plantas metalúrgicas son las entrañas del país. La electricidad es su sangre. El ladrillo es nuestro pan.” Sobrevivió a la caída en desgracia de Pokorny (que lo había tomado bajo su ala para que escribiera una novela sobre su vida). Aceptó sin queja ir a trabajar a una fundición de metal y luego a una fábrica de tractores. Cuando las aguas estaban revueltas, escribía igual sus novelitas, pero para el cajón. En cuanto aclaraba el panorama volvía a publicar. Nunca tuvo grandes tiradas, nunca recibió un Premio Stalin ni una dacha de verano. Ni siquiera tenía carnet del partido: en los archivos consta que recién logró el ingreso durante la Primavera de Praga de 1968, cuando no le decían que no a nadie. Dice la carta: “No espero ventajas, tan sólo balas para defender a mi país en la lucha”. Después de que entraran los tanques soviéticos, y que lograra acomodarse una vez más (haciendo ocasionalmente de informante), Fabian hace decir a un personaje de sus novelitas: “Lo importante es el mástil. La bandera puede ondear de cualquier color”.
Cuando era Kirchberger todavía, durante la guerra, estuvo tres años encerrado en la prisión de Straubing, superó 94 interrogatorios, períodos de aislamiento solitario y de extenuación laboral, durante tres años sobrevivió con una ración de ochenta gramos de pan duro por día, cuando los nazis huyeron los dejaron encerrados de a diez en celdas para uno, él fue el único sobreviviente de la suya, cuando lo encontraron estaba rodeado de cadáveres, tenía las articulaciones de los codos de-sencajadas, una pierna rota y le habían arrancado todos los dientes. Por eso se reía sin separar los labios. Durante los interrogatorios había traicionado a catorce personas, incluyendo a su mujer y sus suegros de entonces. Cuando salió de Straubing escribió a los familiares de los que había denunciado, pidiéndoles perdón; le dijeron que se fuera de Praga si no quería problemas. Ese fue el momento en que huyó a Occidente. En una de sus novelitas socialistas, un oficial americano en la Guerra de Corea, responsable de una matanza, es encontrado por los aldeanos delirando de fiebre. Como está enfermo no pueden negarle ayuda, pero lo tienen en una choza apartada, le dejan la comida en la puerta, nadie le habla ni lo toca y después de cada comida destrozan el cuenco y la cuchara que usa.
Karel Fabian murió, pacíficamente jubilado, en un departamentito proletario en Praga, en 1983. Antes quemó todos sus cuadernos y papeles, salvo una carta que le había enviado desde Alemania, luego de emigrar, una hija suya: “Me exigiste siempre obediencia absoluta, pero nunca me explicaste por qué ser tan obediente”. Ni esa hija ni las demás personas que conocían a Karel Fabian sabían que había sido Edvard Kirchberger, que hizo todo lo que hizo por obediencia al único imperativo que rigió su vida: seguir escribiendo sus novelitas, sabiendo que después de cada comida serían destruidos el cuenco y la cuchara que habían pasado por sus manos. Nunca aspiró a la gloria, ni siquiera aspiró a que alguien contara su historia. Pero eso fue lo que pasó. El libro se llama Gottland, lo escribió el polaco Mariusz Szczygiel y tiene un epígrafe que sospecho que a Karel Fabian no le hubiera disgustado: “No sé quién le lava la ropa a Dios / sólo sé que el agua sucia nos la bebemos nosotros”.

ABC COLOR Y SU RELACIÓN CON LOS MEDIOS CONSERVADORES LATINOAMERICANOS

Los primos cercanos guaraníes de Magnetto

 
 
 
Año 6. Edición número 265. Domingo 16 de junio de 2013
Paraguay.
El diario asunceño ABC Color debe estar manejado por un staff de videntes o, quizá, sus contactos con la elite local están muy lubricados. Casi tres años antes del putsch parlamentario contra Fernando Lugo, el matutino paraguayo más influyente y con una tirada diaria de casi 60 mil ejemplares advertía en su editorial que “los militares chilenos no eran golpistas; fue la oposición que los actos de Allende provocó en la sociedad lo que impulsó el golpe militar de 1973. Igual cosa podría suceder si el presidente Lugo se empecina en imponer al pueblo un modelo político autoritario, extraño a su identidad republicana, semejante al que quiso imponer en Chile Salvador Allende”. En ese sentido, si bien puede decirse que la principal plataforma del Grupo Zucolillo no cuenta con buenas plumas periodísticas, sí hay que reconocer que sabe anticiparse a la noticia. La referencia del hostigamiento mediático de ABC contra las moderadas políticas reformistas que pretendía aplicar el ex sacerdote tercermundista Lugo evidencia que la agenda de discusión pública en Paraguay está, según el concepto explicado por el escritor Ignacio Ramonet en su libro La explosión del periodismo, hegemonizada por los latifundios informativos. Y, en ese sentido, la sintonía política entre el Grupo Zucolillo, principal corporación mediática de Paraguay, y el Grupo Clarín es tan manifiesta que las organizaciones populares locales decidieron resignificar la ya famosa consigna argentina para retrucar las operaciones de prensa contra Lugo y así advertir en las paredes de Asunción que: “ABC Color miente”.
Para profundizar en el conocimiento de la pirámide comunicacional paraguaya, Miradas al Sur consultó a la docente de la UBA Sonia Winer –a punto de publicar una tesis doctoral sobre influencia norteamericana en las políticas de defensa y seguridad en el vecino país– y a Arístides Ortiz, periodista del interesante diario cooperativo E'a y docente de comunicación en la Universidad Nacional de Asunción. En principio, Sonia Winer hace una precisa presentación en sociedad –por lo menos, para los lectores argentinos– del Grupo Zucolillo: “Es el tercer actor más rico del Paraguay con un activo aproximado de 1.200 millones de dólares. Sus actividades principales son la venta de inmuebles (posee innumerables edificios y shoppings en Asunción e importantes tierras en casi todos los departamentos del Paraguay), la importación, la construcción, las finanzas, el comercio y las telecomunicaciones –en ese sentido, no es un dato menor que el gran enriquecimiento del grupo se da durante el stronismo, cuando con la venia del dictador se inaugura el diario ABC Color en el año 1967, hoy regido por Aldo Zucolillo”.
Por otro lado, la docente de la UBA explica cómo y por qué hay tanta convergencia de intereses entre el matutino ABC y el diario porteño de la calle Piedras: “El grupo Zucolillo se vincula con las oligarquías regionales y de Argentina debido a los lazos entre los terratenientes nucleados en la Asociación Rural del Paraguay con la Sociedad Rural Argentina y, a su vez, por la común vinculación con las empresas de agronegocios y los productores de soja (como Cargill, Monsanto y Río Tinto Alcan). Además, el Grupo y sobre todo ABC Color fue central para generar un clima destituyente hacia el gobierno de Fernando Lugo y para la legitimación del golpe parlamentario. Nucleado en la Sociedad Interamericana de Prensa, sus editoriales han hecho seguidismo de todas las noticias argentinas del diario Clarín (con el cual tienen múltiples vínculos comerciales ligados a los negocios de las commodities) intentando generar un clima contrario a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien ubican como la principal aliada de un demonizado Hugo Chávez en el Cono Sur; de hecho, estudios académicos muestran que ABC Color es el diario que más ha mencionado en todo el continente, con malos términos claro, al ex presidente venezolano”.
A su vez, los diarios comerciales que le siguen en importancia (y ventas) a ABC son “Última Hora y La Nación. El primero pertenece al grupo empresario que lidera Antonio Vierici. Este grupo ostenta además el canal de TV Telefuturo, una cadena de supermercados y la licencia de Burger King en Paraguay, entre otras empresas. El Grupo Clarín posee, desde 2007, el 40% de las acciones de Última Hora y actúa en el país con diversos canales de televisión, la empresa de cable Cablevisión, Fibertel y los derechos de transmisión del fútbol. La Nación, por su parte, es propiedad del político Osvaldo Domínguez Dibb, miembro del Partido Colorado. El Grupo Dibb tiene además en su poder el diario Crónica, varias radios y la tabacalera Boquern”, detallan los colegas Alejandra Soifer y Santiago Mayor de la revista digital argentina Marcha en un artículo titulado “El golpe mediático en Paraguay”.
Pero, además del furioso discurso anti- regional que caracteriza a los medios hegemónicos paraguayos, el tablero comunicacional de Asunción es particularmente ríspido para que crezca la prensa cooperativa, alternativa o alterativa, como señalan los especialistas en teoría de la comunicación. Básicamente, Paraguay posee una Ley de Telecomunicaciones con pocos artículos que defiendan o promuevan la instalación de medios comunitarios. “La realidad de los medios alternativos –digitales, radiales e impresos– en Paraguay es de resistencia. Resisten a una apabullante realidad en la que una minoría del país concentra la tenencia y uso de los medios de comunicación: las corporaciones como los grupos Zucolillo, Domínguez Dibb y Wamosy ocupan el 98% del espacio radioeléctrico y controlan todo el espacio de frecuencia de los canales. Por otro lado, unas cien radios comunitarias, distribuidas en todo el país, se resisten a desaparecer; además, hay muy pocos medios impresos alternativos y un solo canal comunitario. Lo que sí van creciendo en cantidad y calidad son los medios digitales alternativos, que por su bajo costo y por el progresivo aumento del acceso a internet, ya van influyendo en la agenda informativa país. En ese sentido, plataformas como Viento Fuerte o Apysarapo van ganando espacios en las noticias país”, advierte Arístides Ortiz vía telefónica desde la redacción del diario cooperativoE'a.
Hasta aquí el vaso casi vacio de la democratización de la palabra en Paraguay; aunque, eso sí, existen ejemplos contrarios que hablan del avance de los medios que construyen otro tipo de agenda. En esa línea, Arístides Ortiz subraya el valor de las radios campesinas en un país donde los labriegos pobres o los Sin Tierra necesitan todos los días amplificar sus reclamos: “Las emisoras comunitarias inciden en la agenda informativa de las localidades o comunidades campesinas donde están instaladas. Pero el alcance que tienen sus antenas, sólo 50 vatios, no les permite una mayor influencia territorial. Igualmente, durante el gobierno de Lugo hubo un avance en la construcción de medios públicos en el Estado. Fruto de ese proceso interrumpido por el golpe parlamentario es el Canal Público, que sigue funcionando, y un relativo fortalecimiento de Radio Nacional del Paraguay. En cuanto a radios y medios alternativos construidos desde la sociedad, hubo intentos, no avances; o en todo caso muy poco avance”.
Mucho se habla sobre la tensión entre medios y gobiernos en Latinoamérica. Quizás, en algunos casos, las corporaciones mediáticas locales no ocupen de forma taxativa el vértice del poder ni el monopolio de la palabra. Pero, Paraguay es un ejemplo paradigmático de cómo las elites económicas y los diarios conservadores golpean con un mismo puño. “El grupo Zucolillo siempre ha recibido la bendición de la embajada estadounidense en Paraguay. Además, no sólo defendieron a Stroessner, sino que llegaron a financiar encuentros de la Liga Mundial Anticomunista que nucleaba grupos de extrema derecha que operaban en el marco del Plan Cóndor”, refuerza Winer la última hipótesis. Un año atrás, cuando caía Lugo, la primera medida del presidente de facto Federico Franco no fue intervenir las fábricas ni barrer a la cúpula del Ejército. Antes que nada, Franco cerró la TV Pública, expulsó a su director y sacó de la programación al programa con más rating de la pantalla chica, Micrófono Abierto, por solidarizarse con Lugo. En ningún momento la SIP emitió un comunicado de repudio.

LA “MODERNIZACIÓN” DEL GOBIERNO PORTEÑO


RR.HH. privados

El Pro terceriza su política laboral. Una empresa privada podrá adoptar medidas disciplinarias con personal del Gobierno de la Ciudad. Quién es Andrés Ibarra, el hombre de Macri en la tarea.
Desarmador. Andrés Ibarra, el hombre de Mauricio Macri para la modernización del Estado.
Apenas asumió su segundo mandato, Mauricio Macri creó dos nuevos ministerios, ambos pensados con un único objetivo: su proyección para ser presidente en 2015. Por un lado, el Ministerio de Gobierno comandado por Emilio Monzó, que literalmente se encarga de generar alianzas y crear candidatos en distintas provincias, y por el otro el Ministerio de Modernización cuyos objetivos, bien al estilo Pro, se basan en cuatro ejes: el capital humano, la modernización de la administración, la información y Gobierno Abierto y Ciudad Inteligente. En criollo: una especie de oficina de recursos humanos de la burocracia porteña.
El encargado de coordinar esa cartera es Andrés Ibarra, íntimo amigo del jefe de gobierno, ex directivo de Socma e integrante de la comisión directiva del club Boca Juniors. Lo cierto es que el presupuesto de este ministerio creció exponencialmente. En 2012 fue de 112.688.107 pesos, mientras que en 2013 se triplicó, alcanzando un total de 375.857.680 pesos. El incremento presupuestario vino acompañado de la creación de dos nuevas subsecretarías y dieciséis direcciones generales. Sin embargo, según denuncia la comunera socialista Julieta Costa Díaz, “esta ampliación de la estructura política va a contramano de dos licitaciones lanzadas este año y que tienen como objetivo el ajuste en el eslabón preferido de la derecha: los trabajadores del Gobierno de la Ciudad”.

Se trata de dos licitaciones publicadas por el boletín oficial el 27 de marzo. Una se titula “Fortalecimiento de la Gestión y del Desarrollo del Capital Humano”, y la otra, “Auditoría de Presentismo, Puntualidad, Permanencia y Proceso de Registro de Asistencia”. En ambos casos, se trata de la contratación a consultoras privadas por más de cuatro millones de pesos. En el primer caso, según consta en los papeles, la empresa contratada podrá “propiciar la adopción de medidas correctivas y/o disciplinarias”, también “confeccionar el listado de ausentes para los fines del descuento correspondiente” y “notificar a las reparticiones las inasistencias con el objetivo de que elaboren sus descargos y analizar y dar respuesta a los mencionados cargos”. Según explicó Costa Díaz a Veintitrés, “toda la política laboral del gobierno queda en manos de una empresa privada cuyo éxito estará dado en el mayor número de irregularidades encontradas, abriendo paso a la arbitrariedad en la búsqueda de eliminar personal de las distintas áreas del GCBA”. Y agregó: “Este es el primer paso en el plan de reducción del personal”.

La segunda medida tiene que ver con conocer la “dotación actual de 66 direcciones generales y la modalidad de contratación del personal en cada una”, una especie de ordenamiento de la gestión pública. Pero quizás el dato más llamativo es que la empresa contratada tendrá la potestad para la “identificación en las dotaciones de empleados en condición de jubilarse y de aquellos que podrían acceder al retiro voluntario”. Según reflexionó la comunera –que luego de romper con el espacio de Pino Solanas integra la “Corriente Veinteveintiuno” que está dentro de Unidos y Organizados–, “se trata de despidos encubiertos”.

Todavía resta saber quiénes serán los adjudicatarios de tales licitaciones y en ese caso, cómo se llevan a cabo las disposiciones. Sin dudas, allí habrá más tela para cortar.
 

LA SOLEDAD DE MACRI

A MAURICIO MACRI LO DEJARON SOLO

¿Y ahora qué hago?

El líder del Pro ensayó eventuales alianzas. Que Roberto Lavagna, que Francisco de Narváez, pero al final no le quedó otra que revalidar su apuesta por los candidatos outsider como Miguel del Sel y Héctor Baldassi.
Ni con De Narváez, ni con Lavagna, ni con De la Sota. Al final, todo parece indicar que Mauricio Macri deberá conformarse con el actor cómico Miguel del Sel, el ex árbitro de fútbol Héctor Baldassi y el ruralista Alfredo De Angeli a la hora de ensanchar las fronteras porteñas de su partido Pro, de cara a las futuras elecciones. Demasiado poco para un dirigente que pretende instalarse como uno de los presidenciables para el 2015. Así como dos años atrás decidió no presentarse a competir contra Cristina Fernández para evitar una derrota anunciada y “guardarse” para la próxima contienda presidencial, la falta de acuerdos con la tan necesitada “pata peronista” lo ubica ante el riesgo de quedar nuevamente fuera de carrera.
El lunes pasado, Macri reunió a su tropa en la sede del gobierno porteño, en un almuerzo organizado por su vice María Eugenia Vidal. Con frases del tipo “estamos creciendo en todos lados” el jefe de gobierno porteño trató de arengar a los suyos para la contienda que se viene. Pero a la hora de enumerar los resultados de las gestiones llevadas adelante por sus laderos, el conteo no salió de las caras conocidas y ya promocionadas.

El fracaso más sonoro se dio en la provincia de Buenos Aires, donde el rencor que dejó la experiencia fallida de hace cuatro años con Francisco de Narváez impidió reeditar aquella alianza. “En 2009 nadie lo conocía”, disparó Macri frente a sus funcionarios y diputados y legisladores, dando a entender que si De Narváez se impuso sobre Néstor Kirchner en aquella elección en gran parte se debió al aporte que hizo el Pro. Los dardos hacia el diputado de Unión Celeste y Blanco partieron también del ministro de Gobierno, Emilio Monzó, quien fue el encargado de llevar adelante las negociaciones. Acusó a De Narváez de “montar la escena” para un posible acuerdo –en alusión a la sorpresiva visita de la semana pasada del diputado a Bolívar 1– pero que en realidad no tiene ninguna intención al respecto, sino mantener una alianza táctica con el gobernador bonaerense Daniel Scioli. Uno de los indicios que llevó al Pro a llegar a esa conclusión tuvo que ver con el desinterés de De Narváez de definirse a favor de la candidatura presidencial de Macri para 2015.

Desde el denarvaísmo no tardaron en contestar. Fue nada menos que el hermano del mandatario bonaerense, José “Pepe” Scioli., quien salió al cruce de los macristas. “Ellos no pueden pedir por los votos que no tienen en la provincia de Buenos Aires, ni nosotros conceder lugares que les corresponden a otros espacios con los que venimos trabajando”, afirmó. En lo que coincidió con el macrismo fue en recordar lo frustrante que resultó la experiencia de la elección legislativa pasada. “Hemos aprendido de la experiencia de 2009, cuando Unión-Pro se rompió poco después de los comicios”, señaló.

Más allá de las acusaciones públicas, en el Pro reconocen por lo bajo que fue una falencia no haber sellado un acuerdo con De Narváez. “Para volver a ganarle al kirchnerismo era imprescindible armar un frente. Separados, atomizamos el espacio no kirchnerista y les damos la posibilidad de que ellos se queden con la primera minoría, por más que pierdan votos en comparación con la elección anterior”, le confesó a Veintitrés un diputado nacional macrista. El otro temor en el Pro es que finalmente el electorado los termine castigando en las urnas por no haber alcanzado un acuerdo político que se daba por descartado.

La única alternativa que le queda al Pro en la provincia es la candidatura del intendente de San Isidro, Gustavo Posse, secundado por el economista Carlos Melconian. Se trata de dos figuras que pueden cosechar una cantidad considerable de votos en el norte del conurbano pero que difícilmente tallen en el resto del territorio bonaerense. De hecho, los antecedentes de Melconian son poco auspiciosos: cuando se presentó en 2007 como candidato a senador por la ciudad de Buenos Aires quedó relegado al tercer lugar, detrás de la Coalición Cívica y del Frente para la Victoria.

Pero en el almuerzo del lunes, Macri prefirió ver la mitad del vaso lleno. Recordó que en 2007 “fuimos solos y sacamos diez puntos” y pronosticó que “esta vez nos irá mucho mejor porque tenemos intendentes y muchos candidatos para presentar”.

Quedó claro que el diverso espacio del peronismo disidente no confió en el macrismo a la hora de construir una alternativa al kirchnerismo. De Narváez, por ejemplo, logró cerrar acuerdos con sectores que van desde el sciolismo hasta el moyanismo. Si bien hasta el sábado a la noche, cuando haya que presentar las listas, puede haber modificaciones, a De Narváez lo secundarán dirigentes directos de su riñón, como Gustavo Ferrari, Claudia Rucci y Gonzalo Atanasof; el titular de los canillitas Omar Plaini y el dirigente camionero Octavio Argüello, de la CGT disidente, y el senador bonaerense Osvaldo “Vasco” Goicochea, de la agrupación La Juan Domingo.

La posibilidad de sellar una alianza con Sergio Massa también aparece cada vez más lejana. Mientras deshoja la margarita y decide si se presenta o no en la elección de diputados, lo que está claro es que los aliados del intendente de Tigre serán los jefes comunales peronistas como Darío Giustozzi, de Almirante Brown, y Gabriel Katopodis, de San Miguel.

En la Capital también fracasó la aventura macrista de contar con figuras de peso y vinculadas al peronismo. El sueño de tener en una misma lista a Roberto Lavagna y Gabriela Michetti abría la ilusión de quedarse con dos de los tres senadores nacionales porteños que están en juego en esta elección. Paradójicamente, pese a ser la fuerza mayoritaria en el distrito, el Pro no cuenta con ninguna banca en la Cámara alta. Pero en este caso las negociaciones tampoco llegaron a buen puerto. “Nos puso condiciones inaceptables”, aseguró Macri en el almuerzo del lunes pasado. Como sucede tantas veces, las negociaciones naufragaron porque nadie cedió en el interés de encabezar la lista. El macrismo se negó rotundamente a que fuera un extrapartidario el que encabezara la lista del distrito en que el Pro es mayoritario. Pero el escenario que ahora quedó planteado también inquieta a los dirigentes del partido amarillo. Una encuesta elaborada por la consultora Isonomía indica que Gabriela Michetti le saca apenas un punto de ventaja al virtual candidato kirchnerista Daniel Filmus y seis a una posible candidatura de Lavagna. Con lo cual, al macrismo no sólo se le desvanece la posibilidad de conseguir dos senadores sino que también deberá evitar errores durante la campaña para no quedar relegado a la segunda fuerza.

Caída la alternativa de Lavagna, la estrategia es mantener “el cupo peronista” con la candidatura del ministro de Medio Ambiente, Diego Santilli, para que acompañe a Michetti en la lista de senadores. En Diputados, el que tiene más chances de figurar al tope es el rabino Sergio Bergman, secundado por Laura Alonso, quien renovaría su banca. El macrismo pone en juego cinco bancas en esta elección, con lo cual necesitará llegar al 40 por ciento de los votos para al menos mantener la misma cantidad de diputados.

En su estrategia comunicacional de presentarse cerca de la gente, Macri suele apelar a los “vecinos” como sus votantes. La soledad que comienza a rodearlo frente a las próximas elecciones ubica al Pro más cerca de un partido vecinalista que de una verdadera fuerza de alcance nacional. Ya le pasó hace dos años y corre el peligro de que se repita en 2015.
 

jueves, 20 de junio de 2013

UN INSTITUTO JURIDICO LARGA Y SOBRADAMENTE INÚTIL

Oscuros días de (in) Justicia

 Por Mempo Giardinelli
Parece inevitable sentir desasosiego después del fallo de la Corte Suprema sobre el Consejo de la Magistratura. Y no tanto por la sentencia en sí, que venía cantada, sino por el festejo mediático y la ceguera de una oposición necia y clasista que no es la que necesita esta república.
Esta decisión del máximo tribunal pivotea alrededor de por lo menos dos paradojas: por un lado, el fallo se refiere a un instituto jurídico que ha demostrado larga y sobradamente su inutilidad, al que aun con defectos era y sigue siendo necesario cambiar y por qué no por el voto de la ciudadanía.
Y por el otro, la gravedad que entraña el hecho de que una ley votada en el Poder Legislativo sea vetada –ipso facto– en y por el Poder Judicial. Que yo sepa, esto nunca se había visto en el constitucionalismo argentino y asombra el silencio al respecto.
Podrán cuestionarse algunos aspectos de la reforma judicial que bien se ha dado en llamar “democratización de la Justicia” –porque eso es–, pero lo que asombra es que una vez más las fuerzas corporativas parecen lograr que la tensión sea extrema y la vida política nacional se juegue a todo o nada. No en vano andan excitadísimos con la declaración de inconstitucionalidad las corporaciones más poderosas del país: los grupos hiperconcentrados de la economía, el poder multimediático de Clarín y La Nación y lo más conservador y rancio de la administración de justicia.
Y tan eufóricas están las corporaciones que ya claman “ir por más”, verbigratia que la Corte “derogue” (vocablo absurdo porque a ese tribunal no le competen derogaciones) las demás leyes de la reforma judicial aprobadas por el Congreso.
Es inevitable pensar que cuando la Justicia cogobierna o pretende ser la que impone las reglas, algo anda mal en un país. Se supone que las normas de la Constitución Nacional son inmutables y es por eso que se han tenido por inmanentes las formas tradicionales de separación de los poderes. Pero en ningún artículo la Constitución dice que esa separación significa superioridad aristocrática de ningún poder. Y, sin embargo, en la Argentina hay todavía uno que sí se organizó y se sostuvo como verdadera oligarquía judicial, siempre funcional a los intereses de los ricos y en general de espaldas a los sectores populares.
Eso, precisamente, fue lo que vino a cambiar este gobierno. Que casi siempre comunica muy mal y suele ser bastante torpe, cierto, pero que muchas más veces es desoído por necedad, o directamente atacado con prejuicios de clase.
Y así, en medio del diálogo de sordos en que sobre todo algunos grandes diarios y su telebasura han logrado convertir a la política nacional, parece que ni siquiera la hasta ahora tan respetada Corte Suprema supo resguardarse de ese griterío que es, literalmente, ensordecedor.
“Epur si muove”, diría Galilei: es imperioso cambiar el “sistema” judicial argentino, resista quien se resista. Pésimas investigaciones, sumarios lentos y “empiojados”, dudosos sorteos de juzgados, demoras o aceleraciones inexplicables, recursos infinitos, lenguaje críptico y arcaico, formalismos ridículos que anulan la esencia del Derecho, cautelares que se prodigan como bombones y presiones tan mediáticas como vergonzantes, son hoy indesmentibles y constituyen la realidad cotidiana de nuestra (in) Justicia.
Mientras tanto, el descreimiento de la sociedad es tan grande como el tropiezo de esta Corte Suprema que venía siendo vista como una garantía. No hay forma de justificar que la cautelar en favor de Clarín lleva cuatro años “en estudio”, pero un cambio fundamental como el voto popular para elegir los miembros del Consejo de la Magistratura es rechazado en menos de dos semanas. Es lo mismo que recordar que en las cárceles hay más de 50.000 ciudadanos presos en condiciones inhumanas y sobre ellos sólo hay mora y silencio, pero fue expedito el pronunciamiento para favorecer a la Chevron.
Cómo no va a ser irritante el escenario si justo cuando parece que van a cambiar las cosas –y por ley de la nación democráticamente aprobada– vemos que la máxima jerarquía del Poder Judicial también se resiste a los cambios como gato panza arriba, para decirlo como en mi barrio.
Con su estilo desprolijo y provocador, el Gobierno no ha hecho otra cosa que seguir adelante en su voluntad de modificar un sistema que no da para más y que es evidente (y saludable) que está cambiando, y a paso redoblado. Enhorabuena.
Y es que no hay dudas de que volver terrenal lo que parecía divino es un buen signo del avance de los tiempos. Durante un siglo y medio la Justicia en la Argentina estuvo siempre “allá arriba”, intocable y mayestática como una diosa (que además se pretendía ciega y equilibrada). Bueno, ahora ha empezado a conocer las asperezas del suelo que pisamos todos. Y eso no está nada mal.
De ahí que quizá se estén equivocando en su pesimismo los que ven el vaso medio vacío. Porque la verdad es que ese vaso estuvo vacío durante 160 años, y ahora tenerlo a la mitad bien merece ser visto como un triunfo político notable.
Un día de éstos habrá que reconocerlo, aunque hoy sus mismos partidarios todavía no terminan de darse cuenta: desprolija y chocante a veces, contradictoria y altanera, CFK lo hizo.

miércoles, 19 de junio de 2013

EL AGUA COMO DERECHO HUMANO

Cinco tesis sobre el agua

 Por Bernardo Kliksberg *
1. El agua no puede ser una mercancía
Cada quince segundos muere un niño en el mundo por falta de agua potable. No hay pretexto posible. El agua no puede ser tratada como una mercancía más, transable en los mercados y sujeta a las reglas del lucro.
El acceso al agua es un derecho humano básico. Sin agua potable y saneamiento, no hay ciudadanía real. Sin ellas no hay salud, ni posibilidad de ejercer la ciudadanía.
La OMS ha identificado 25 enfermedades graves generadas por su falta. Las sufren 1100 millones de personas en el planeta. Entre otras, la diarrea infantil, la hepatitis A, el cólera, el dengue.
El mundo tiene todas las posibilidades materiales y ahora tecnológicas para dar agua a todos.
Se está violando en gran escala ese derecho.
Debería ser incluido en las constituciones.
2. La falta de agua y saneamiento mata
Las personas necesitan un mínimo de 20 litros de agua diarios. Mil cien millones tienen menos de 5 litros. En los países ricos se gastan más de 200 litros diarios per cápita.
Anualmente mueren 1.800.000 niños por diarrea infantil, causada en gran parte por falta de agua potable y de instalaciones sanitarias.
Hay 2600 millones de personas que no tienen un inodoro, en el siglo del IPOD y la Internet.
Desesperados, los “sin agua” toman agua contaminada. El 50 por ciento de las camas hospitalarias está ocupado por quienes la han ingerido.
3. La gran humillación
Los impactos de no tener agua ni inodoros son devastadores, psicológica y culturalmente.
Los niños pobres caminan seis horas diarias para traer agua. Pierden 443 millones de días escolares haciéndolo. Las madres luchan muy duramente para conseguir agua para sus hijos.
La sociedad entera los está humillando a diario con no garantizar este derecho básico.
4. El mercado no funcionó
Se apostó en Argentina y América latina en los ’90 a que la “bala mágica” para resolver el problema eran las privatizaciones. La ONU ha demostrado en su informe de Desarrollo Humano dedicado al tema que fracasaron. Los resultados fueron muy graves para la población. Hubo mala gestión, especulación, subinversión, exclusión de los más pobres.
La ONU recomienda que el agua debe estar en manos de la gestión pública. Corresponde a ella asegurar un derecho tan básico.
5. Las enseñanzas de la experiencia argentina
En los ’90, Menem privatizó masiva y salvajemente la prestación de agua y cloacas. Dejó sin política pública de agua al país y con organismos reguladores muy débiles. Los déficit de prestación se agudizaron. En el Gran Buenos Aires, buena parte de la población no tenía acceso a agua ni cloacas. Se verificó que los niveles de nitrato de la prestación de agua privada en algunos municipios excedían más del 40 por ciento las normas de la OMS, lo que pueda generar cianosis y finalmente asfixia.
En 2003 se inició la reconstrucción de una política pública de agua y saneamiento con Enosa, Aysa, otras empresas públicas y grandes inversiones. Como lo ha informado la Secretaría de Obras Públicas, en 2003 hubo 40.000 casos de hepatitis A. El reestablecimiento del derecho al agua, con una agresiva política de salud, fueron claves para que en 2012 fueran sólo 275. También incidieron en el descenso de la mortalidad infantil en el período del 16,5 al 11,7 por mil. En ese lapso se dio agua potable a 5.700.000 nuevos usuarios y cloacas a 3,2 millones.
Falta mucho, pero es en esa dirección.
El tema del agua y el saneamiento no puede seguir siendo marginal o que “viene después”. Ya en la Biblia se garantiza el derecho al agua para todos. Su violación abierta es uno de los mayores escándalos de nuestro siglo. No figura en la agenda del uno por ciento más rico del planeta, dueño de casi la mitad del producto bruto mundial. La ciudadanía organizada lo ha puesto en el centro de la agenda pública en todo la Unasur.
* En el marco del Congreso de Aloas, ante 500 directivos de empresas de agua de todo el continente, Bernardo Kliksberg dictó una conferencia magistral en la que presentó sus cinco tesis sobre el tema del agua.

martes, 18 de junio de 2013

LA DISIDENCIA DE ZAFFARONI

El voto en disidencia de Raúl Zaffaroni

El magistrado fue crítico con la opinión de sus colegas de la Corte y afirmó en su voto que "la representación estamentaria en la Constitución Nacional es una excepción, en tanto que la regla republicana es la representación popular".

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El juez Raúl Eugenio Zaffaroni no estuvo de acuerdo con la declaración de inconstitucionalidad de la reforma al Consejo de la Magistratura y emitió un voto en disidencia donde expresó que es un exceso a los límites del poder de control de constitucionalidad "decidir en el campo que la Constitución dejó abierto a la decisión legislativa". 
En un duro párrafo, Zaffaroni que expresó la necesidad de mantener "un extremo esfuerzo de prudencia para separar con meticuloso cuidado la opinión o convicción personal acerca de la composición y elección del Consejo de la Magistratura, de la pregunta acerca de la constitucionalidad de la ley en cuestión" porque "de lo contrario, se excederían los límites del poder de control de constitucionalidad, para pasar a decidir en el campo que el texto dejó abierto a la decisión legislativa, solo por ser ésta contraria a las propias convicciones acerca de la integración y elección de los miembros del Consejo". 
"Interpretar la representación en el puro sentido del contrato de mandato del derecho privado es una tentativa de salvar lo que el texto no ha salvado. El argumento contrario corre con la ventaja de que la representación estamentaria en la Constitución Nacional es una excepción, en tanto que la regla republicana es la representación popular. Abunda a este respecto el dictamen de la señora Procuradora General y, por cierto, cualquiera sea la opinión personal acerca de la elección de los consejeros, cabe reconocer que el argumento es jurídicamente fuerte", afirmó.
La representación estamentaria en la Constitución Nacional es una excepción, en tanto que la regla republicana es la representación popular.
"Es perfectamente posible que la elección por listas y por partidos políticos genere dificultades, pero también las ha generado la elección estamentaria, cuyas consecuencias están a la vista".
"En cuanto a la independencia de los consejeros y su reflejo sobre la independencia judicial, devenida de la necesidad de que los candidatos sean postulados por los partidos políticos, cabe observar que el concepto de independencia es doble: la hay externa, pero también interna, dependiendo la última de que el poder disciplinario, en materia de responsabilidad política y de presión interna del Poder Judicial, no sea ejercido por los órganos de mayor instancia, que es la esencia del concepto de corporación o verticalización. Esta independencia es la que en el derecho constitucional comparado trata de garantizarse mediante un órgano separado, que sería el Consejo de la Magistratura", agregó.
El voto completo de Zaffaroni
La reforma constitucional se caracterizó por perfilar instituciones sin acabar su estructura. En todos los casos —y en el del Consejo de la Magistratura en particular— se argumentó que una mayor precisión constitucional padecería de un supuesto defecto de reglamentarismo.
En el propio seno de la Asamblea de Santa Fe se advirtió reiteradamente el riesgo que se corría con esta novedosa modalidad constitucional, puesto que es inevitable que la política coyuntural ocupe los huecos estructurales que deja abiertos el texto constitucional, con las soluciones que le dicte la circunstancia de poder de cada momento, no por corrupción y ni siquiera por razones contrarias a la ética, sino por la simple dinámica esencialmente competitiva de la actividad política, que irremisiblemente mueve a ocupar todos los espacios de poder que se le ofrecen en cada ocasión. Se corrió el gravísimo riesgo de introducir una institución novedosa sin estructurarla.
De ese modo, el texto constitucional delegó la tarea de finalizar la estructuración del Consejo de la Magistratura en una ley especial sancionada por la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara. En esta línea, tampoco se definió su integración, pues el texto incorporado se limita a indicar los estamentos que deben estar representados, sin señalar número ni proporciones, dado que solo impone que se procure el equilibrio.
Los defectos de estructuración se advirtieron en el propio seno de la asamblea reformadora, tanto en la discusión en comisión como en el pleno y, por desgracia, sus consecuencias se verificaron ampliamente con el correr de los años. 
En efecto: una institución novedosa, tomada del derecho constitucional comparado, pero separándose de sus modelos originales en forma híbrida y con defectuosa estructuración, dio lugar a que en menos de veinte años fuese objeto de tres reformas regulatorias dispares y profundas.
A esto se suma que, en los últimos años, su deterioro funcional llegó hasta el límite de la paralización, como bien lo señala el dictamen de la señora Procuradora General, con las consecuentes dificultades de orden institucional, en particular la imposibilidad de designación de jueces para cubrir las numerosas vacantes que se han ido produciendo y que hacen que una buena parte de la magistratura federal se halle a cargo de jueces subrogantes.
El texto vigente prescribe la representación de los órganos políticos resultantes de la elección popular, de los jueces de todas las instancias y de los abogados de la matrícula federal. Con esta redacción dejó abierta la integración con representación del Poder Ejecutivo. También deja abierta la posibilidad de que la elección de los representantes de los jueces pueda tener lugar por instancias, o sea, respetando la estructura corporativa vertical, con menor representación de los más numerosos y jóvenes, que son los de primera instancia.
La enmienda Bandrés –de la que el propio diputado Bandrés parece haberse arrepentido varios años después- tuvo el efecto de convertir parcialmente al Consejo español en una casi comisión del Congreso, en algunos casos incluso con dificultades para obtener los acuerdos que hicieran mayoría, obstaculizando su integración. La solución legislativa de la tercera reforma que sufre la integración del Consejo argentino, al menos, otorga esa atribución directamente a la ciudadanía. 
Es claro que la ley sancionada por el Congreso Nacional no se filtra por los resquicios del texto, sino que penetra por las enormes brechas que éste dejó abiertas a la ley infraconstitucional.
Por consiguiente, el caso exige un extremo esfuerzo de prudencia para separar con meticuloso cuidado la opinión o convicción personal acerca de la composición y elección del Consejo de la Magistratura, de la pregunta acerca de la constitucionalidad de la ley en cuestión. De lo contrario, se excederían los límites del poder de control de constitucionalidad, para pasar a decidir en el campo que el texto dejó abierto a la decisión legislativa, solo por ser ésta contraria a las propias convicciones acerca de la integración y elección de los miembros del Consejo.
Interpretar la representación en el puro sentido del contrato de mandato del derecho privado es una tentativa de salvar lo que el texto no ha salvado. El argumento contrario corre con la ventaja de que la representación estamentaria en la Constitución Nacional es una excepción, en tanto que la regla republicana es la representación popular. Abunda a este respecto el dictamen de la señora Procuradora General y, por cierto, cualquiera sea la opinión personal acerca de la elección de los consejeros, cabe reconocer que el argumento es jurídicamente fuerte.
Es perfectamente posible que la elección por listas y por partidos políticos genere dificultades, pero también las ha generado la elección estamentaria, cuyas consecuencias están a la vista.
Puede ser que esta nueva estructura esté condenada al fracaso, pero más allá de las convicciones personales —que no son del caso expresar, aunque pueden rastrearse en los antecedentes de la propia Asamblea Reformadora y en publicaciones de la época—, considerando el texto tal como fue incluido en la Constitución, no se le puede negar al legislador el espacio para ensayar una estructura diferente ante una crisis, apelando para ello a una interpretación limitadora procedente del derecho privado. Es factible incluso que se trate de un nuevo error político, pero no todo error político es una inconstitucionalidad manifiesta. 
En cuanto a la independencia de los consejeros y su reflejo sobre la independencia judicial, devenida de la necesidad de que los candidatos sean postulados por los partidos políticos, cabe observar que el concepto de independencia es doble: la hay externa, pero también interna, dependiendo la última de que el poder disciplinario, en materia de responsabilidad política y de presión interna del Poder Judicial, no sea ejercido por los órganos de mayor instancia, que es la esencia del concepto de corporación o verticalización. Esta independencia es la que en el derecho constitucional comparado trata de garantizarse mediante un órgano separado, que sería el Consejo de la Magistratura.
17) Por último —y al margen del tema central tra-tado—, se hace necesario poner de manifiesto que con independencia de lo decidido por esta Corte en esta causa respecto de los presentes planteos de inconstitucionalidad, el proceso electoral en cuanto a la categoría de candidatos a miembros del Consejo de la Magistratura, se encuentra suspendido por efecto de otras decisiones judiciales federales de distinta competencia, que han sido puestas en conocimiento de las autoridades. Por consiguiente, el tribunal decide en esta causa por imperio de ley, pero cabe advertir que en virtud de disposiciones procesales y de la elección de las vías de impugnación y que a la fecha no han llegado a conocimiento de esta Corte, se produce una extraña circunstancia que lleva a resolver una cuestión que bien podría considerarse como materialmente abstracta. 
Por ello, y de conformidad con lo dictaminado por la señora Procuradora General en cuanto al fondo de la cuestión planteada, se hace lugar al recurso extraordinario por salto de instancia presentado por el Estado Nacional y se resuelve revocar la sentencia apelada.