jueves, 18 de octubre de 2012

DECISION EN CONTRA DE LOS FONDOS BUITRE QUE QUERIAN EMBARGAR RECURSOS DEL BANCO CENTRAL

En Suiza las reservas ni se tocan

Después de las resoluciones de las instancias más altas de la Justicia suiza, el gobierno helvético decidió mantener la inmunidad del ente donde están depositadas las reservas del Banco Central. Dos fondos buitre, derrotados.
 Por Martín Granovsky
Más allá de las responsabilidades de que la Fragata Libertad haya atracado en Ghana, el buque puede ser una metáfora del dinero argentino, pero las reservas no: son el dinero en sí mismo. El Consejo Federal de Suiza, la máxima autoridad de ese país, rechazó ayer el reclamo de dos fondos buitre para embargar las reservas argentinas depositadas en el BRI, que en castellano es el Banco de Arreglos Internacionales.
En rigor, no se trata de que la Confederación Suiza haya debido zanjar un diferendo en el que la Argentina era parte directa. Obviamente, si las autoridades suizas hubieran considerado lícito el embargo, la Argentina se habría visto perjudicada. Y, tras la decisión, el hecho es que la Argentina no se perjudicó porque los suizos no encontraron ningún motivo proveniente de un ente internacional reconocido por ellos para quitar la inmunidad del BRI. Por un acuerdo entre Suiza y el BRI firmado en 1987, este último tiene sede en Suiza y, por lo tanto, inmunidad.
“El Consejo Federal no tiene que pronunciarse sobre la política de colocación del banco central de otro Estado”, dijo un comunicado oficial. El reclamo rechazado ayer había sido planteado por dos fondos buitre, el NML de Paul Singer, ligado a la Fuerza de Tareas que opera contra la Argentina y consiguió retener la Fragata Libertad en Ghana, y el EM.
La conclusión directa suiza es que no hubo abuso de inmunidad por parte del BRI. Desde la quita y las reestructuraciones de la deuda, el Estado argentino considera que ningún bonista del 7 por ciento que no aceptó los acuerdos tiene derechos como acreedor. No es el mismo caso del Club de París, que en todo caso sí es una cuestión pendiente de resolución tras el default de 2001.
En 2010, los dos fondos buitre quisieron embargar reservas depositadas en el BRI de Basilea, Suiza, por el Banco Central de la República Argentina. En primera instancia, la Justicia a través del juzgado civil del cantón de Bale-ville hizo lugar al embargo.
Como país sede del banco, fue el propio gobierno suizo el que apeló el fallo. Suiza libra desde hace años una dura competencia con otros países, por ejemplo Singapur, como destino ya no de reservas sino de depósitos internacionales. Por un lado, si encuentra motivos justificados puede flexibilizar restricciones y, por caso, levantar el secreto bancario de una cuenta. Pero, por otro lado, no quiere perder la condición de sede segura para el mundo financiero internacional. Ni siquiera ante actores marginales por sus acreencias, pero muy activos en el lobbying en el Congreso de los Estados Unidos, como los fondos buitre que trafican con la deuda de los países periféricos.
Cuando el embargo fue levantado, NML y EM apelaron. Pero no hizo lugar a la apelación el Tribunal Federal de Lausana, equivalente a la Corte Suprema de la Confederación Helvética. Insistentes, los abogados de los buitres quisieron por un recurso administrativo que la Cancillería suiza presionara al BRI. La Cancillería no aceptó el pedido. Ante una solicitud de revocatoria de la medida, el Ministerio de Relaciones Exteriores mantuvo su rechazo.
Entonces los buitres llegaron al Tribunal Federal Administrativo de Suiza. Obtuvieron el mismo resultado: una negativa. El Tribunal les dijo que el tema es incumbencia del Consejo Federal, es decir del Poder Ejecutivo suizo. El argumento del abogado apuntaba que se había producido un abuso de la inmunidad y de los privilegios y que ambos elementos configuraban una violación del acuerdo de sede entre el BRI y Suiza.
NML y EM apelaron a Lausana. La Corte Suprema confirmó la decisión y remitió las actuaciones al Consejo Federal, que ayer tomó la resolución definitiva y la comunicó públicamente. Un intercambio de documentación entre el Tribunal Federal Administrativo y la Corte Suprema llegó a una síntesis según la cual los fondos buitre en realidad estaban planteando una demanda que tenía que ver con la protección diplomática. Si eso era así, la competencia para dirimir las protecciones sería de quien conduce las relaciones exteriores, fue el razonamiento. Como en este caso el derecho internacional, en opinión de los órganos judiciales suizos, no daba derecho a sustanciar un litigio, entonces quedaba excluida la vía del Tribunal Federal Administrativo. Si el derecho internacional no confiere el derecho a sustanciar juicio, nada es superior, dice el texto, a decisiones relacionadas con “la seguridad interior y exterior del país, la neutralidad, la protección diplomática y los otros asuntos que tienen que ver con las relaciones exteriores”. El último punto debería interpretarse como asuntos “de carácter político preponderante” para “defender los intereses esenciales del país tanto hacia el interior como hacia el exterior”. La aceptación misma de un organismo internacional, al brindarle la condición de sede por un acuerdo, deviene de la política exterior suiza.
NML Capital Ltd. tiene sede en el 75 de Fort Street, George Town, Islas Caimán. Un paraíso fiscal. EM Limited se ubica en el 45 de Market Street, oficina 3211, Carmana Bay, también de las Caimán. Los dos fondos buitre actuaron en conjunto reclamando deudas que a su juicio son cobrables por condenas de un tribunal de Nueva York en 2003 y 2006 por 284 millones de dólares a favor de un fondo y por 724 millones a favor de otro y fueron representados por el estudio de Jean-Cédric Michel, con sede en el número 6 de la calle François Bellot de Ginebra, Suiza.
Ahora el estudio deberá pagar las costas.
martin.granovsky@gmail.com

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