lunes, 8 de julio de 2013

VICTORIO PAULON, CANDIDATO A DIPUTADO DEL FPV

                               EL DIRIGENTE DE LA UOM VILLA CONSTITUCION 

“Aspiramos a recuperar Santa Fe”

Integra la CTA de Hugo Yasky y la comisión directiva del Cels. Critica la gestión “socialista-radical” y opina que Del Sel no crecerá.
 Por Miguel Jorquera
Será uno de los representantes del movimiento sindical en la boleta del Frente para la Victoria. El secretario Internacional de la CTA que conduce Hugo Yasky, dirigente histórico de la combativa UOM de Villa Constitución y miembro de la comisión directiva del Cels, Victorio Paulón, es candidato a diputado nacional por la provincia de Santa Fe, un territorio complejo para las aspiraciones electorales del kirchnerismo. Aunque considera que el peronismo santafesino tiene una lista pluralista que conjuga la impronta más tradicional del peronismo de los ’70 con la renovación juvenil, sectores universitarios y sindicales combativos, que en esta legislativa le permitirá avanzar en el caudal electoral para en 2015 “recuperar la ciudad y la provincia”. Como contrapartida, Paulón afirma que “la gestión de la alianza radical-socialista ha sufrido un desgaste, con una serie de problemas de un impacto muy grande en la población como el narcotráfico”, al tiempo que va a “decrecer la influencia” del cómico macrista Miguel Del Sel, que hace cuatro años fue el emergente del conflicto por la 125 pero que “no representa una alternativa de gobierno”.
–¿Cuáles son las expectativas electorales en una provincia compleja para el kirchnerismo? –Somos optimistas. En la elección de hace cuatro años de medio término, el Frente para la Victoria tuvo resultados magros de votos, apareció el fenómeno Del Sel. Ahora el panorama ha cambiado, creo que vamos a hacer una buena elección: vemos un desgaste en la gestión de la alianza radical socialista que gobierna la provincia y han surgido una serie de problemas que tienen un impacto muy fuerte sobre la gente, como el tema del narcotráfico.
–¿Y con Del Sel? –Se trató de un fenómeno de ese momento, vinculado a lo que era el humor que dejó la disputa por la Resolución 125 en un sector social. De ninguna manera se muestra o se ofrece como una alternativa de gobernar diferente. Creemos que esa incidencia va a decrecer en esta elección.
–Hay quienes afirman que esta lista del FpV es más peronista que las anteriores. ¿Usted lo considera así? –(Jorge) Obeid, que va a la cabeza de la lista, es un ex gobernador que se retiró de la gestión con una alta imagen positiva y tiene una impronta peronista que data de la década del ’70, pero el resto de los compañeros no somos históricos militantes del PJ. Es una lista más pluralista, donde está representado el movimiento de derechos humanos con Josefina González, una hija de desaparecidos y militante de La Cámpora; Eduardo Seminara, ligado a los sectores universitarios, es el vicerrector de la UNR, y vinculado a la defensa de la ley de servicios de comunicación audiovisual. Hay una pata que refleja lo tradicional del peronismo y otras que reflejan una renovación muy fuerte.
–¿Usted es la pata sindical? –Integro esta lista con el pleno apoyo de la mesa nacional de la CTA, como Hugo Yasky, Nono Frondizi, Pedro Waseijko, y para nosotros es un compromiso explícito de esta central sindical con el proyecto nacional y que nos integramos para estar en esta lucha, para aportar en este debate porque va a tener incidencia con el futuro que se pone en juego en estas elecciones. No es sólo la renovación de nueve diputados nacionales de la provincia, sino parte de un debate que se va a seguir profundizando de cara a 2015, donde nosotros, entre otras cosas, aspiramos a recuperar la provincia de Santa Fe.
–¿Cuál va a ser su aporte desde lo sindical? –Mi militancia sindical empezó por los años setenta, volví con la recuperación de la democracia, hemos vivido todas las etapas de este país como trabajadores desde la resistencia al neoliberalismo, fuimos parte gestora de lo que fue la experiencia de la CTA en aquel momento. Para los trabajadores es necesario profundizar este proceso de recuperación industrial y generación de puestos de trabajo, porque estamos convencidos de que la única forma de que se dé definitivamente la inclusión social es con la generación de empleo digno, registrado, con convenios colectivos, con organizaciones sindicales representativas y fuertes. Y dar el debate sobre este movimiento obrero fragmentado, ya que para nosotros es posible la unidad siempre y cuando seamos parte de este proyecto nacional y popular que se inició con Néstor Kirchner y que continúa con la presidenta Cristina Fernández.
–¿Por qué considera que el movimiento obrero se fracturó en tantas centrales sindicales? –Hay que analizarlo a dos puntas. Por un lado, la crisis en la superestructura y un debate no saldado. Y por otro, la aparición de una nueva clase trabajadora que gestó este proceso que generó cinco millones de puestos de trabajo: jóvenes de menos de 35 años que en su mayoría tienen su primer empleo, que están sindicalizándose rápidamente y que constituyen la nueva clase obrera que va a terminar de saldar este debate. Un aspecto de esta crisis también está vinculada a una franja etaria de dirigentes que están al final de su carrera y si la fractura se generó desde lo gremial, la unidad se tiene que dar desde lo político. La CTA se fracturó porque no coincidíamos cómo caracterizar esta etapa y este gobierno. Lo mismo sucedió en la CGT.
–Pero cuando levantan sus propias reivindicaciones existen más coincidencias que diferencias. –Hay una fractura en las cúpulas pero no en el interior de los sindicatos, que hace diez años que están participando en las negociaciones colectivas de trabajo y en su mayoría han recuperado el poder adquisitivo de sus salarios. Todavía quedan muchas cosas por resolver de lo que destruyó la década neoliberal pero que claramente éste es el horizonte de avance y que el rumbo es éste y no hay otro posible. Quienes rompieron con esto muchos hay virado a una tradición liberal y otros están en un estado de aislamiento total.
–Hugo Moyano realiza un paro en contra del Impuesto a las Ganancias sobre los salarios. ¿Cuál es su opinión? –Es un despropósito. El tema es una asignatura pendiente que se va a ir resolviendo en la medida en que se profundicen las negociaciones, pero esto no justifica el cambio del rumbo político. En todo caso, es una excusa para pasarse a la oposición y pararse desde otro lugar de cara a 2015. Me parece una pantalla. Nosotros siempre hemos dicho que somos solidarios con todas las luchas reivindicativas de los trabajadores, pero nunca nos vamos a sumar a un paro general en contra de este gobierno.
–¿Cómo debe resolverse lo del impuesto? –Hay que impulsar una reforma impositiva, que eleve los pisos de los salarios que están tributando y que los que tributen sean de menor porcentaje y desde más arriba en la escala salarial y que mantenga el impuesto a los salarios altos. No somos partidarios de que no tributen los niveles gerenciales y queremos que se universalice, como en el caso de Poder Judicial, que está exceptuado, y sostener que el Gobierno recaude para poder distribuir como se está haciendo con la Asignación Universal por Hijo u otros derechos.
–¿Por qué CTA no obtuvo todavía la personería gremial? –En primer lugar sucede que la CTA ha entrado en una crisis a partir de las últimas elecciones, donde hay una denuncia de fraude. Este tema está en la Justicia, no está resuelto, y nosotros seguimos reclamando la personería gremial. El unicato sindical como modelo está agotado en el mundo, son muy pocos lugares donde se sostiene, pero también creemos que la unidad de acción sirve entre diferentes centrales. Por lo tanto, no hay ninguna razón por la cual no se nos otorgue la personería gremial como central.
–En Santa Fe, la situación con el narcotráfico se ha convertido en un tema grave. ¿A qué atribuye su crecimiento? –El socialismo ha hecho buenas gestiones municipales, pero cuando le tocó gobernar la provincia tuvo debilidades estructurales, fundamentalmente en lo que es el manejo de la policía, donde coincidió la autonomía política de la policía con el crecimiento del narcotráfico en los últimos años, no sólo en la provincia de Santa Fe. Y esto se está convirtiendo en algo endémico que realmente es preocupante, por lo tanto nosotros creemos que hay que plantear una estrategia para terminar con este flagelo.
–¿Cuál sería esa estrategia? –En primer lugar se debe abrir las posibilidades para que ese delito federal sea combatido desde la Nación, habida cuenta de que hay fuertes sospechas y varios jefes policiales provinciales detenidos, para confrontar al narcotráfico con todos los recursos disponibles. No es un problema de chicos que se droguen o de kioscos que venden droga: hay empresarios, policías y traficantes presos y me parece que está faltando una pata, que es la de las responsabilidades políticas.