lunes, 24 de junio de 2013

EL FALLO DE LA CAMARA FEDERAL DE ROSARIO REVELO COMO OPERABA TOGNOLI EN DROGAS


Mecanismos para asegurar la impunidad

La confirmación del procesamiento del ex jefe de la policía relata un simulacro en la cara del ex viceministro de Seguridad Horacio Ghirardi, una mini investigación a Azcaíni que duró sólo tres días y el relevo de un jefe que sí seguía al narco.
 Por Juan Carlos Tizziani
Desde Santa Fe
El fallo de la Cámara Federal de Rosario que confirmó el procesamiento y la prisión preventiva del comisario Hugo Tognoli, reveló cómo operaba el ex jefe de Policía de la provincia cuando estaba al mando de Drogas Peligrosas en el gobierno de Hermes Binner. Un retruque a la tesis del "preso político" que sostienen los que "no saben porque está detenido" y la valoración de las pruebas de cargo, entre ellas una saga que incluye un simulacro en la cara del ex viceministro de Seguridad Horacio Ghirardi ante concejales de Villa Cañás que le reclamaban investigar al vendedor de sustancias ilegales, Andrés Ascaíni, a mediados de 2010. A lo que siguió -casi un año después- una mini investigación de Ascaíni de tres días -que se abrió el 27 de abril de 2011 y cerró el 1° de mayo- y el relevo del jefe policial que lo investigaba, Francisco Armúa, por entonces al frente de la Brigada Operativa de Drogas en Venado Tuerto. La Cámara definió el estilo Tognoli como una "omisión funcional", que se caracteriza "por un dejar hacer o bien, en algunos casos con intervenciones que favorecen determinada conducta ilegal, desde un lugar destacado de poder. Lo relevante es determinar que esa omisión no constituyó una mera negligencia, sino precisamente una conducta dolosa", explicó.
Tognoli está imputado como supuesto "partícipe necesario del delito de comercio de estupefacientes agravado por su condición de funcionario". La sentencia de los camaristas Elida Vidal y Edgardo Bello dedicó catorce puntos y más de 30 páginas a analizar las pruebas de cargo.
Uno de los indicios valorados por la Cámara, es una audiencia que el ex viceministro de Seguridad, Horacio Ghirardi, concedió a concejales de Villa Cañás, después de una pueblada, a mediados de 2010. La entrevista se realizó en la sede de la Gobernación, en Rosario y participaron varios jefes policiales, entre ellos Tognoli, por entonces al mando de Drogas Peligrosas. El ex presidente del Concejo de Villa Cañás, Norberto Gizzi, le dijo a Ghirardi que "si no hacían nada con el tema de la droga, nos van a terminar comprando a todos o por lo menos a gran parte de la ciudad". "En ese momento -relató después ante la justicia- se levantó Tognoli, tiró una carpeta sobre la mesa y preguntó: '¿Usted cree que no estamos haciendo nada?'. En la carpeta había varias fotos de Ascaíni. 'Cuando las vi, pensé: 'Bueno, lo están siguiendo'", comentó Gizzi. Una de las fotos era de Ascaíni en una esquina de Villa Cañas.
Pero la Cámara analizó la "presunta conducta dolosa" de Tognoli, no sólo por los que dijo y la carpeta que exhibió en esa reunión con Ghirardi, sino "también por su comportamiento posterior". La parada de Tognoli ("¿Usted cree que no estamos haciendo nada?") "implicaba afirmar, incluso con constancias que incluían fotos para darle mayor contundencia, que efectivamente se encontraban investigando a Ascaíni y que el reclamo que le hacían era inapropiado".
Sin embargo, la Cámara desmintió a Tognoli. "La prueba reunida en la causa advierte que al tiempo de esa audiencia, no habría existido tal investigación", señaló el fallo. Gizzi no precisó la fecha de aquella entrevista con Ghirardi. Otro testigo dijo que fue a mediados de 2010. Pero -en realidad-, la investigación a Ascaini, recién se inició casi un año después, según dos pruebas que ponderó el Tribunal:
*Un "parte preventivo" del 27 de abril de 2011 del ex jefe de la Brigada Operativa de Venado Tuerto Francisco Armúa, quien comunicó al juez federal Marcelo Bailaque "el inicio (sic) de tareas investigativas sobre Ascaini".
*Y otro "parte preventivo" del 1º de mayo de 2011 del oficial Héctor Berli, presentado en la Fiscalía recién el 27 de mayo. Berli informó que Ascaini ya había estado en la mira de Drogas, pero sólo dos meses: el 14 de mayo de 2010, el fiscal federal Mario Gambacorta ordenó escuchas telefónicas que "nunca se efectivizaron" porque el 20 de julio de 2010, el juez federal Carlos Vera Barros "ordenó el cese" de la investigación para no interferir con otra pesquisa que "realizaba la Policía de Seguridad Aeroportuaria". En esos dos meses, un oficial de Drogas, Cristian Paez admitió haber tomado fotos de Ascaini.
"De lo expuesto surge -interpretó la Cámara- que si la investigación que inició Armúa en abril de 2011 fue con motivo de lo solicitado por la comunidad de Villa Cañás en la audiencia (con Ghirardi), es dable presumir que las fotos que Tognoli tiró sobre la mesa serían las que casi un año atrás había tomado Paez y referían a una investigación cerrada casi ab initio, no a una existente al tiempo de la entrevista". Por lo tanto, "también debe rechazarse la afirmación de Tognoli en la indagatoria, cuando dijo que al tiempo de los hechos que se le imputaban (25 de noviembre de 2009) Ascaíni era investigado" por Drogas Peligrosas. Otra desmentida.
Después de aquella reunión con Ghirardi a mediados de 2010 ("una sospechada falsedad", calificó la Cámara el simulacro de la carpeta), "se suma otro hecho más serio aún, que también es un indicio en su contra, y que refiere al relevo de Armúa", mientras investigaba a Ascaíni. La investigación "se había iniciado en cumplimiento de una directiva" de Tognoli, pero el cambio -interpretó el tribunal- revela que "lo dispuesto en la orden no respondería a una decisión real".
Armúa había comenzado a investigar a Ascaíni el 27 de abril de 2011. El 4 de mayo informó a la justicia sobre los "comentarios" que circulaban en Villa Cañás, que al empresario "lo pueden investigar todo lo que quieran, que no le van a comprobar nada, refiriéndose a la venta de estupefacientes por lo cual se lo sindica". Y "como siempre se manejó con gente de más arriba, al jefe y personal de la Brigada de Drogas de Venado Tuerto, los saca y los pone cuando él quiere". Eso es lo que escribió Armúa. Siete días después, el 11 de mayo de 2011, Tognoli lo relevó de la jefatura de la Brigada Departamental de Venado Tuerto. Otro testigo declaró en la causa que "Armúa le dijo que a él lo había hecho sacar del cargo Ascaíni".
La Cámara volvió entonces al "parte preventivo" de Berli del 1° de mayo de 2011. "No he logrado documentar movimientos que me lleven a presumir que el investigado Ascaini estaría relacionado a la ley 23.737" de estupefacientes, escribió el investigador. "El parte está fechado el 1º de mayo de 2011 como conclusión de la tarea investigativa que le habían encomendado el 27 de abril de 2011", reveló la Cámara. Una mini investigación de tres días ("un brevísimo intervalo de tiempo", ironizó el fallo), que se abrió el 27 de abril y cerró el 1° de mayo, aunque el "parte" de Drogas recién se despachó a la justicia el 27 de mayo, cuando Armúa ya no estaba en su cargo. El 1° de junio, el juez Bailaque delegó la investigación en la Fiscalía, que el 7 de junio de 2011, desligó a Drogas Peligrosas y encargó la pesquisa a la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
"En síntesis, luego de la reunión con los concejales" de Villa Cañás, a mediados de 2010, "se dictó la orden de operaciones 53/11" para investigar a Ascaíni recién el 16 de abril de 2011, casi un año después. El 27 de abril de 2011, "Armúa inició la investigación", pero a las dos semanas, el 11 de mayo, "fue removido de su cargo, luego de que el mismo advirtiera esa posibilidad". Y luego, el 27 de mayo, "se remitió un parte preventivo con fecha de casi un mes atrás (el 1° de mayo), concluyendo que no existía mérito para investigar a Ascaíni en ese momento". Una información -señaló la Cámara- que atento a la relevancia que había tenido la cuestión, debe suponerse conocida por Tognoli, quien no sólo removió a Armúa, sino que "luego a través de un subalterno (Berli) comunica que no hay mérito para investigar a Ascaíni, sin controlar en forma mínima la seriedad de lo actuado".
"Así, a la actuación de Tognoli en la reunión (con Ghirardi) pretendiendo mostrar que Ascaíni era investigado, le siguió la remoción Armúa que sí habría estado interesado en investigar a Ascaíni y la presentación en el Juzgado de un informe que en pocas líneas lo desvinculaba de cualquier sospecha no obstante la situación social a que había dado lugar la conducta de aquél en Villa Cañás, la seriedad que revestía la cuestión y de la cual había sido claramente anoticiado el jefe de Drogas", concluyó la Cámara.