sábado, 1 de junio de 2013

EL HERMANO EUROPEO DE OCCUPY WALL STREET

Los indignados ya llegaron a Alemania

A la manera de Occupy Wall Street, reclaman por la "humanidad antes que las ganancias". Son tres días de boicot.

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Los grupos de indignados finalmente también llegaron a Alemania. Miles de manifestantes se nuclearon en Frankfurt, frente a la sede del Banco Central Europeo, para protestar contra lo que consideran un emblema de las políticas de austeridad y recortes que imperan en el Viejo Continente, capitaneadas por el gobierno germano. El movimiento anticapitalista Blockupy organizó tres días de protesta –que concluirán hoy– en Willy-Brandt Platz para denunciar la gestión de la crisis y de la deuda pública que golpea a los miembros de la Unión Europea y para boicotear el normal funcionamiento de las actividades del banco que, según los organizadores, es "el corazón" del que nace y se expande la recesión y la miseria. 
Ayer, alrededor de 2500 activistas del movimiento anticapitalista alemán –1400 según las fuerzas de seguridad– bloquearon el ingreso a la Eurotower e impidieron el acceso a todas las calles que conducen al barrio en el que se encuentra el BCE. Luego, una parte de los activistas se trasladó a la sede del Deutsche Bank y el aeropuerto de Frankfurt. Más allá de pequeños cruces entre los manifestantes y la policía considerados "normales" en este tipo de expresiones callejeras, hasta el momento, las autoridades aseguraron que la protesta se desarrolló en un "clima pacífico". 
Blockupy es el hermano europeo de Occupy Wall Street, el movimiento de contestación nacido en Nueva York, el 17 de septiembre de 2011, para denunciar los abusos del capitalismo financiero, que se concretó en una serie de protestas y manifestaciones en el escenario del Zuccotti Park.
La versión europea de la agrupación está conformada por una serie de asociaciones y movimientos autónomos alemanes –que se definen "anticapitalistas" y "antifascistas"– por algunos sindicatos independientes y por los seguidores del partido de izquierda Die Linke. De los tres días de protesta participan, además, activistas provenientes de distintos países europeos como España, Bélgica, Francia, Holanda e Italia, entre otros.
Con carteles que rezaban "La humanidad antes que la ganancia", los manifestantes marcharon desafiando la lluvia, el viento y el imponente operativo de seguridad organizado por las autoridades alemanas, que contaba con policías con cascos y equipos antidisturbios, perros, camiones con cañones de agua y un helicóptero sobrevolando la zona. 
En declaraciones a la prensa alemana, el portavoz del movimiento, Martin Sommer, explicó que el objetivo de la protesta era "bloquear las actividades normales de la BCE, impidiendo a los empleados de las estructuras que lleguen a su lugar de trabajo". Además, el activista aseguró que "el BCE es parte de la Troika: por eso está entre las instituciones responsables de las políticas de austeridad y del sufrimiento de los países del sur de Europa".  « 
 


nuevo récord de desempleo
En el mes de abril, cuando las cifras oficiales dan cuenta de que hay un 12,8% de personas sin trabajo, la tasa de desocupación en Italia tocó un récord histórico que no se registraba desde 1977. Según el Istat (el Instituto de Estadísticas italiano), entre los jóvenes que van de los 15 a los 24 años, la cifra escala y toca el 40,5%, un dato sin precedentes en la historia italiana desde que comenzaron a relevarse los números sobre el desempleo. 
Luego de hacerse públicos los datos, el presidente del Consejo de Ministros, Enrico Letta, prometió encarar un “plan nacional contra la desocupación juvenil" antes de la reunión del Consejo Europeo que se llevará a cabo a finales de junio. Por su parte, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, llamó a la toma de conciencia por parte de la dirigencia al asegurar que "la cuestión social se refleja, sobre todo, en el propagarse de la desocupación juvenil, y hay que hacerse cargo poniéndola en el centro de la acción pública" que debería prever, añadió, "soluciones efectivas y eficaces".
En la zona euro, las datos no son menos alarmantes: en abril tocaron el nivel más alto desde 1995, pasando de 11,2 a 12,2 %,  y alcanzando un registro de un 24,4% entre los jóvenes.