lunes, 7 de febrero de 2011

EMPRESAS RECUPERADAS: HISTORIAS DE LUCHA



Los diez años de la Convertibilidad y su abrupta salida hacia el año 2002 dejaron -entre otras secuelas- un tendal de empresas quebradas y trabajadores desocupados, o luchando con desesperación por defender sus fuentes de trabajo; mientras los empresarios dueños de esas empresas desistían desesperanzados, fugaban sus capitales o licuaban sus deudas en maniobras fraudulentas.

Surgieron entonces con fuerza en todo el país los movimientos de fábricas y empresas recuperadas por sus trabajadores, conformando la mayoría de las veces cooperativas de trabajo y otros emprendimientos solidarios para sostener -con mucho esfuerzo y la mayoría de las veces en soledad- la defensa del medio de vida de sus familias.

Quizás el caso más emblemático y conocido sea el de Cerámicas Zanon en Neuquén, que dio lugar a Fasinpat (Fábrica Sin Patrones), como también el de los talleres gráficos Chilavert en la ciudad de Buenos Aires; emprendimientos ambos que pueden señalarse entre los más exitosos, aunque hubo otros con suerte dispar.

Aquí en la provincia de Santa Fe fue muy conocido el caso de la Textil San Justo, cuya explotación fue continuada a partir de una modificación de la ley de expropiaciones para permitirles a los trabajadores mantenerla en funcionamiento.

Nosotros elegimos contar aquí una historia que conocimos de cerca: la del City Hotel de Mar del Plata, que viene siendo administrado por sus trabajadores -organizados en una cooperativa- desde julio del año 2005, sosteniendo una desigual lucha por llevar adelante su sueño. 

La historia se remonta al año 1986, cuando el hotel es comprado por una asociación civil, en una operación que a la postre se revelaría fraudulenta, porque quien lo vendió cometió una estafa. Los compradores lo reabrieron e invirtieron dinero en su rehabilitación, para encontrarse luego con que pesaba sobre el inmueble una pesada hipoteca, por una deuda no saldada por los anteriores propietarios.

Desde ese momento, todo pareció conjugarse para que el hotel desapareciese como tal: la asociación civil compradora se disolvió, el Banco de la Provincia de Buenos Aires (titular del crédito hipotecario)  ejecutó la hipoteca sin tomar posesión del inmueble, y hacia 1999 uno de los ex miembros de la asociación disuelta resolvió seguir adelante con la actividad, y reclamar al Banco por el dinero invertido en refaccionar el hotel, infructuosamente.

Los trabajadores del City mantuvieron todo ese tiempo funcionando el hotel, aun sin estar organizados como una cooperativa de trabajo; algo que se vieron forzados a hacer hacia el año 2005, para poder continuar explotando el establecimiento ante la deserción definitiva del propietario.

Y desde entonces vienen demostrando con su esfuerzo que la empresa es viable: el hotel funciona, brinda un excelente servicio a los pasajeros y se sostiene económicamente; algo que las propias autoridades del gobierno de la provincia de Buenos Aires han podido verificar.

Claro que el camino recorrido no fue fácil: se trata de un inmueble muy codiciado, ubicado en plena zona céntrica de Mar del Plata, y por ende apto para atraer la atención de especuladores inmobiliarios ávidos de negocios; pero la decisión de los trabajadores se sobrepuso a todo: 14 familias que conforman la cooperativa y trabajan  diariamente para mantener el hotel en funcionamiento se mudaron a vivir en él, resistiendo amenazas de desalojo y ocupaciones, uniendo sus proyectos de vida con la defensa de la fuente de trabajo, y allí están todavía.

Y no lo hacen gratis: tratan desde entonces de comprar el edificio para ser propietarios de su lugar de trabajo, y hasta lograron que la Legislatura bonaerense sancionara en el año 2006 una ley de expropiación onerosa (para que la provincia comprase el inmueble y se los vendiese), que fue finalmente vetada por el entonces gobernador Felipe Solá. Desde entonces pujan con la burocracia del Banco de la Provincia para concretar la compra del inmueble.

Como muchas de las cooperativas de trabajo que sostienen emprendimientos similares a lo largo y a lo ancho de la Argentina, enfrentan un camino plagado de dificultades e incertidumbres, pero no se rinden. 

Y aunque en el caso del City Hotel la situación no provenga de una quiebra, eso sucede en la mayoría de los casos  de empresas recuperadas por sus trabajadores en todo el país.

Y en ese sentido, es oportuno recordar que desde el año pasado se discute en el Congreso de la Nación este proyecto de modificación de la ley de quiebras -enviado por la presidenta-, para permitirles justamente a las cooperativas de trabajo continuar con la explotación de las empresas recuperadas, pudiendo incluso los trabajadores -si el proyecto fuese aprobado- capítalizar sus créditos laborales verificados en la quiebra, para convertirse en propietarios de las empresas que mantienen en funcionamiento con su esfuerzo cotidiano; entre otras reformas de importancia. 

1 comentario:

lemoswalter dijo...

Felicito a esta agrupación por la lucha. Soy un trabajador de la empresa Paraná Metal S.A. La cual esta en peligro de quiebra y en conjunto con un grupo de compañeros autocombocados queremos la reapertura de la fabrica con una cogestion con el Estado Nacional. Yo en forma particular me veo claramente identificado con el gobierno nacional. Desde ya gracias y espero que ayuden en esta lucha.