viernes, 31 de mayo de 2013

SE LANZÓ “ROPA PARA TODOS”

A precio accesible

Las principales cadenas de hipermercados ofrecerán, en todo el país, ropa masculina a precios accesibles. Un hombre podrá vestirse por 280 pesos con zapatos incluidos.

Todo es posible. Marco Meloni, de Fundación Pro Tejer, dice que el sector textil duplicó su personal en la última década.

Los precios de la indumentaria en algunos shoppings muestran claramente un desajuste con la realidad. Jeans a 800 pesos, camisas a 400, remeras a 250 ya forman parte del paisaje cotidiano. Ante esto, la Secretaría de Comercio Interior junto a la Fundación Pro Tejer decidieron lanzar una línea de “Ropa para todos” bajo la marca “NyP” (nacional y popular). En esta primera etapa, se lanzó la comercialización de ropa masculina; en septiembre se suma moda femenina y para chicos. Se trata de 250.000 prendas que estarán en hipermercados de todo el país y cadenas como Falabella, Coppel y la Cooperativa Obrera de Bahía Blanca. La promesa es que para la segunda semana de junio todos los productos estarán en góndola. Algunas cadenas ya los ofrecen hoy.

Esta iniciativa comenzó a pensarse cuando hace dos años la Fundación Pro Tejer, junto al INTI y a marcas como Jazmín Chebar y Mistral, entre otras, hicieron un trabajo que muestra desagregado cómo se construye el precio de una prenda en un shopping. El costo industrial de una prenda es apenas el 18 por ciento del costo de vidriera. Mientras que la marca se queda con un 25 por ciento (diseño, desarrollo, marketing y publicidad) y un 32 por ciento se suma, en nombre de un conglomerado financiero e inmobiliario (promociones y financiación bancaria, sumado a alquileres). A esto hay que agregarle un 25 por ciento de impuestos varios. En síntesis, una prenda que cotiza a 300 pesos en cualquier vidriera de un shopping, cuesta apenas 54 pesos en su confección. 

Como muestra de que a precios más bajos todos también ganan, esta nueva línea “NyP” ofrece en Coto, Walmart, Carrefour, Jumbo, Coppel, Cooperativa Obrera de Bahía Blanca y Falabella precios acordes a la realidad argentina. Un jean cuesta 82,50 pesos, un pantalón de gabardina 92, una camisa 90, un par de medias ciento por ciento de algodón a 7,90 y una remera de puro algodón a 38,50. En materia de calzados, una zapatilla con puntera cuesta 60 pesos, unas náuticas 67 y unos zapatos abotinados 99,50. Los talles serán: chico, mediano, grande, extra grande y extra extra grande.

El empuje y la convocatoria para esta propuesta fue de Marco Meloni, presidente de la Fundación Pro Tejer, que cuenta: “Queremos demostrar que en este mundo capitalista e individualista se puede generar una propuesta de un capitalismo más solidario con industriales que apuesten a la inclusión social”. Pero lo notorio es que, pese a los bajos precios, todos ganan. Meloni agrega: “Con estos precios todos ganan. Sobre el costo de producción, las cadenas aplican un 15 por ciento y los industriales retienen otro 15 por ciento. Se trata de rentas contenidas, menores a las habituales. Pero también permiten que talleres, cooperativas y empresas que trabajaban al 80 por ciento puedan sostener volúmenes”.

Una simple radiografía del sector de la indumentaria muestra que en la Argentina trabajan oficialmente 450.000 personas. Un dato que por sí solo no dice nada, pero si se lo contrasta con las 220.000 que contaba el sector en 2002, muestran que la actividad duplicó su personal en la última década. Otro dato interesante es que en los últimos 10 años invirtieron más de 2.200 millones de dólares en desarrollo industrial, lo que permite que hoy existan 15.000 empresas pequeñas y medianas en la industria.

“No debemos olvidar que el sueldo de un trabajador textil en la Argentina es el mejor remunerado de la región. Gana 1.200 dólares y si le sumamos las cargas sociales queda en 1.800 dólares”, explica el presidente de la Fundación Pro Tejer. Y a los que dicen que los industriales textiles argentinos se aprovechan porque no hay importación, les responde: “Entre 2008 y 2012 hubo récord de importación de prendas confeccionadas. Cuando en 2008 empezó la crisis internacional se dejaron de demandar productos asiáticos, debido a la administración del comercio exterior. Si estas medidas no hubieran existido, hubieran cerrado la mitad de las empresas textiles de la Argentina”, puntualiza Marco Meloni.

Bajo el concepto de “Ropa para todos”, otra propuesta que busca crear conciencia y apuntalar la economía solidaria.