sábado, 24 de noviembre de 2012

SOBRE LOS MONTOS ADICIONALES EN LA LUZ Y EL GAS



Boleta con aumento para financiar más obras

Los hogares deberán abonar un monto adicional por bimestre que varía, según rangos de consumo, de 4 a 150 pesos para la luz y de 4 a 60 pesos para el gas. En comercios la suba llega a los 300 pesos. Es para invertir en distribución.
 Por Fernando Krakowiak
El Gobierno anunció ayer un incremento en las boletas de gas para todo el país y de luz para los hogares de Capital Federal y Gran Buenos Aires. Los clientes domiciliarios deberán abonar un monto adicional por bimestre que varía, según rangos de consumo, de 4 a 150 pesos para la electricidad y de 4 a 60 pesos para el gas. Para los comercios el ajuste va de 45 a 300 pesos para la luz y de 25 a 150 pesos para el gas, mientras que para los industriales dependerá del consumo puntual de cada empresa, aunque no se dieron precisiones. Este ajuste permitirá recaudar 2000 millones de pesos por año. El ministro de Planificación, Julio De Vido, aseguró que el dinero irá a dos fideicomisos administrados por el Banco Nación que financiarán obras de infraestructura definidas por el Gobierno, junto a gobernadores e intendentes, y ejecutadas por los concesionarios privados.
De Vido y el secretario de Política Económica, Axel Kicillof, comunicaron la novedad en el Ministerio de Economía ante un auditorio compuesto por funcionarios de ambas carteras e intendentes de los distritos del conurbano donde se realizarán obras. De Vido descartó que el anuncio sea consecuencia del apagón del 7 de noviembre, pues en el Gobierno aseguran que lo ocurrido ese día fue producto de un sabotaje. No obstante, el ministro de Planificación dejó en claro que las obras previstas permitirán reducir los cortes de luz que se producen habitualmente durante las semanas de altas temperaturas, los cuales atribuyó al fuerte crecimiento que registró la demanda en los últimos años y a una inversión de las distribuidoras que no estuvo acorde con esa expansión.
La modalidad elegida para financiar las obras no es técnicamente un aumento de tarifas. La tarifa eléctrica, por ejemplo, se compone de un cargo fijo y otro variable. El fijo está destinado a mantener la infraestructura del sistema para el conjunto de los usuarios y el variable cuantifica el consumo de cada uno. En este caso, ambos cargos permanecerán congelados. Lo que hizo el Gobierno fue adicionar un monto fijo a las boletas de luz y gas que varía según un rango de consumos en el que se ubican los usuarios y que irá destinado a un fideicomiso. Las acciones de las eléctricas igual subieron, pues ayer se especulaba en el mercado con que este anuncio de dinero público para obras de distribución servirá para descomprimir al menos en parte la situación crítica que atraviesan.
Al aplicar un monto fijo que varía según el rango de consumo, el porcentaje de la suba difiere en cada caso. El Gobierno prefirió no difundir porcentajes ni siquiera como ejemplo. Consideró más conveniente hablar de valores absolutos, pues estima que los montos son muy bajos con relación a los salarios y el costo político es menor si se presenta el ajuste de ese modo.
Los hogares que demandan por bimestre hasta 300 kw/hora de electricidad pagarán un cargo adicional de 4 pesos y los que demandan entre 301 y 650 kw/hora un monto de 10 pesos (ver cuadro). El Gobierno aclaró que en estos dos rangos se concentran el 72 por ciento de los hogares. En las viviendas de mayor consumo (más de 2801 kw/hora por bimestre) la suba será de 150 pesos, pero ese grupo representa apenas el 0,4 por ciento del total.
Algo similar ocurre en el caso del gas. Los hogares que consumen hasta 500 m3 por año pagarán 4 pesos más por bimestre y los que demandan entre 501 y 650 metros cúbicos por año, 5 pesos más. Esos dos rangos abarcan al 37 por ciento de los hogares. Y si se contabiliza a los que pagarán hasta 20 pesos más por bimestre, el universo de hogares alcanzados trepa al 80 por ciento. “Son cifras irrelevantes”, sostuvo De Vido, quien aclaró que este ajuste no constituye un cambio en la política de subsidios. De hecho, Axel Kicillof realizó una larga intervención donde reivindicó la decisión oficial de seguir subsidiando las tarifas (ver aparte).
El ministro de Planificación reveló además que se contemplan una serie de casos en los cuales los usuarios estarán exceptuados de los aumentos de luz y gas:
- Planes de viviendas sociales (Fonavi, Promeba, etc.)
- Servicios asistenciales: Asilos, Hogares sustitutos, geriátricos públicos o humildes, centros de adictos, orfanatos y comedores.
- Construcciones desfavorables que implican mayor consumo.
- Casos de enfermedades crónicas e incapacidades.
- Casos especiales de ingresos insuficientes.
- Postulación voluntaria.
Este último ítem es para aquellas personas que no califican en las excepciones contempladas, pero no pueden afrontar el aumento por algún motivo especial que deberá ser evaluado por las autoridades. A su vez, se prevén dos situaciones adicionales para los clientes de Edesur y Edenor:
- Electrodependientes sin agua y/o cloaca y/o gas.
- Viviendas con varias familias y único medidor.
Con el aumento se espera recaudar 1000 millones de pesos para financiar la mejora y expansión de las redes de distribución eléctrica y otros 1000 millones para las redes de distribución de gas. En el caso de la luz, De Vido mencionó que en el sur del Gran Buenos Aires se invertirá en diez subestaciones y ampliaciones en los distritos de Almirante Brown, Lomas de Zamora, Perón, Esteban Echeverría, Lanús, Cañuelas, Quilmes, Berazategui y Florencio Varela. En la zona norte del conurbano se construirá la estación transformadora Oscar Smith y se ampliarán once subestaciones que beneficiarán a Morón, Moreno, Merlo, Ituzaingó, La Matanza, Gral. Rodríguez, Pilar, Tres de Febrero, San Martín, San Miguel y José C. Paz. Además, se invertirá en cuatro subestaciones y obras de ampliación en los barrios capitalinos de Barracas, La Boca, Caballito, Flores, Devoto, Floresta, Once y Almagro.
En lo que refiere al gas, las obras de distribución abarcarán todo el país. Se prevé ampliar el servicio a 550 mil hogares del sur del conurbano, 400 mil hogares del norte de la provincia, 50 mil del sur de la Capital Federal y 500 mil del interior del país.
En todos los casos, las obras deberán ser realizadas por los concesionarios privados con el dinero de los fideicomisos, pero De Vido dejó en claro que las prioridades las establecerá el gobierno nacional junto a gobernadores e intendentes. “Las empresas tienen que hacer lo que nosotros les digamos”, aseguró.





KICILLOF DESTACO EL BAJO NIVEL DE LAS TARIFAS ENERGETICAS

En defensa de los subsidios

“Los subsidios no fueron un error. Los subsidios son una política deliberada de este gobierno. Una política encaminada a generar competitividad y a mejorar los salarios”, definió el viceministro de Economía, Axel Kicillof, en la conferencia de prensa que compartió con el ministro de Planificación, Julio De Vido. “La energía está fuertemente subsidiada en la Argentina porque es un elemento de la competitividad y es salario indirecto. No es que se nos pasó por un atraso tarifario, por no darnos cuenta, por ser tontos”, siguió el segundo del Palacio de Hacienda, en una enfática defensa de la estrategia oficial en relación con las tarifas energéticas.
El funcionario dio explicaciones en un tema sensible, que desde 2003 a la fecha enfrentó al Gobierno con sectores neoliberales, incluidos los ex secretarios de Energía de los gobiernos de Alfonsín, Menem y De la Rúa. Esos analistas y otros vinculados con las empresas privatizadas advirtieron incontables veces sobre los riesgos de una crisis energética que nunca se terminó de configurar. Kicillof se refirió a ese y a otros puntos, buscando aclarar cuál ha sido y cuál será la posición del Gobierno.
- Sin crisis. El viceministro señaló que el Gobierno tiene como prioridad desarrollar un modelo industrial, que consume cada vez más energía. Eso implica un fuerte desafío, que obligó al Estado a hacer “un esfuerzo” de inversiones para aumentar la oferta eléctrica. Esta se expandió 41 por ciento sobre el nivel existente en 2003. “Fue un crecimiento inédito, de 7000 megavatios de potencia, bajo el liderazgo del sector público”, apuntó el funcionario, quien precisó que la inversión necesaria para la generación de esos 7000 megavatios fue costeada en un 65 por ciento por el Estado. “Quien conoce el sector sabe que es prácticamente un milagro haber podido generar una capacidad eléctrica de 7000 megavatios adicionales”, ilustró.
- Comparación. Kicillof indicó que las tarifas eléctricas crecieron entre 2000 y 2012 apenas un 2 por ciento en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, contra un 159 por ciento en Santa Fe y 225 por ciento en Córdoba. Además, dijo que para un consumo de 500 megavatios/hora la tarifa en el área metropolitana equivale a 8 dólares por bimestre, contra 60 dólares en Chile, 91 en Brasil y 190 en Uruguay.
- Competitividad. “¿Qué significan tarifas energéticas subsidiadas? Significa que la industria y el comercio tienen una ganancia de competitividad con respecto al exterior y una capacidad adicional de generar producción con costos bajos. Los bajos costos de la energía tienen explicaciones y motivos muy claros vinculados con nuestro modelo” productivo, resaltó el viceministro.
- Salario indirecto. Junto con la ganancia de competitividad, Kicillof ubicó a los subsidios energéticos como parte de una política de ingresos que lleva adelante el Gobierno, en su afán de desarrollar el mercado interno. “Empecemos a llamar a las cosas por su nombre. El subsidio en gas y en electricidad es salario indirecto. El Gobierno a través de estos subsidios tiene una política salarial. Lo que el usuario deja de pagar de luz y gas le permite volcar más recursos al consumo para su propio bienestar, y porque creemos que el incentivo al consumo interno es lo que ha permitido sostener este modelo de crecimiento”, argumentó.
- La cuenta completa. Kicillof aprovechó su exposición sobre los subsidios para dar cuenta de otro debate: el reclamo del aumento del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias. “Hagamos la cuenta completa”, reclamó. “Un soltero sin hijos que cobra 6500 pesos paga 43 pesos de luz y gas, y el Estado lo subsidia con 143 pesos. Y paga 46 pesos de Ganancias. Es decir, el Estado nacional le devuelve con creces ese aporte. Cuando hablamos de los impuestos que paga el trabajador, hablemos también de los beneficios que recibe por esos impuestos”, sugirió. Y luego dio otro ejemplo: “Una persona que gana 10 mil pesos con dos hijos paga 208 pesos de Ganancias, pero sólo abona 123 de tarifas de luz y gas, cuando le corresponderían 332 pesos”, afirmó, tomando niveles promedio.
- Rentabilidad. El funcionario dijo que el Gobierno mantendrá a las empresas eléctricas como hasta ahora, con niveles de ganancia “razonables” y lejos de las “rentas extraordinarias” de los ’90.

En Página12. 24/11/12

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